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viernes, 9 de marzo de 2012

6238.- ADELFA MARTÍN

Adelfa Martìn
Feha de nacimiento: 29.11.50
Residencia: Guadalajara, Jalisco, Mèxico
Cinco libros autopublicados:
Dos novelas, ademàs de cuentos y poemas
http://armidamartin.bubok.es/
Mi pàgina:
http://cuentosyotrosfantasmas.blogspot.com








TIEMPO SIN TIEMPO


Veo hacia adentro de la oscuridad.
De mi interior nacen los gritos
que escucho a lo lejos,
porque vienen de las voces
que no me pertenecen.


La tristeza no emana de mí,
viene de aquellas aves
que no saben cantar porque
les arrancaron los ojos.


Su canción es muda y sorda.
Las flautas que suenan lejanas
atormentan a mi alma que descansa.
¡OH paz interior que ya no te recuerdo!


…Siento los pasos de los hombres
que me acechan día y noche…
Mis ropajes naranjas son una mueca
de alegría; una burla cruel


¿Cuántos años aquí?
¿Qué sucedió que no puedo recordar?
El tiempo se detuvo sobre
las nubes de aquélla montaña
que no ha cambiado en años…


Canta ave, canta…
Yo prometo reponer tus ojos
que miran desde la profundidad
del alma de las aves…


La soledad es un mito que me acompaña.
La alegría, una sombra igual
al sonido del tren lejano y cercano.


Resuenan nuevamente los
pasos de los hombres solos
que no duermen nunca…
La sangre se secó,
y no puedo seguir escribiendo…










USTEDES, LA OSCURIDAD


Vienen arañando desde el otro lado
de un interminable mar de sangre


Los imperturbables recuerdos
y el espíritu sojuzgado, no vencido,
arrastran sus vivencias
que se dejan sentir en lastimeros latidos


Su conciencia, mil veces recriminada
por los arrepentimientos
la cobardía y las omisiones.
Por las verdades atragantadas
en cientos de gargantas resecas


La desesperación se ahoga
en balbuceos ininteligibles
de desconfianza y desengaños.
Mil improperios pugnan por emerger
a sabiendas que los recibirá la indiferencia


Uds., la oscuridad, maldita e infame


Dueños de la paz que agoniza
Amos del hambre y los apocalipsis
Señores del terror y el miedo
Dioses de la vida y de la muerte
Dictadores encarnados en los abismos
Bozales implacables del silencio
Exterminadores de la libertad


La inevitable luz que ha de brillar esplendorosa,
serà vuestra desdicha y perdición...










LA SOLEDAD DE LA PALABRA


La soledad,
alimenta mi alma
y me consuela.


La soledad autoinflingida
que satura los poros
pretendiendo presumir llamarse vida


La soledad del verbo, la palabra
que aleja del corazón los resquemores
y nutre la mente con olores
que atesoran momentos de nostalgia


La soledad atrapada en sus raíces
que deslumbra gozosa con encanto
al trino del zorzal que con su canto
se ha empeñado en borrar la cicatrices


Soledad del sepulcro anticipado
que recrea los tiempos mas remotos
y los sueños que yacen enterrados
bañados por recuerdos del ignoto
que quizás, alguna vez, sintióse amado


Esa soledad de mis amores
de angustiosos tormentos y destierros
que a pesar de tantos sinsabores
clavada está a sangre, fuego y hierro










¡HA MUERTO EL SILENCIO!


Siento mis manos ateridas
por el frío de la indiferencia


En mi seca garganta se acumulan
los gritos desgarradores
que la impotencia ha dejado
perennes, estáticos
en espera de sueños incumplidos


Ya no bastan las explicaciones vacías
las promesas vanas


Los ganadores y perdedores...
Una mafia buscando sus acomodos


Solo podemos ver
el inicio de otra era
de mentiras y oportunismo


Los aplausos son una bofetada
para quienes aguardan callados
con la cabeza baja
y lágrimas secas
en sus mejillas pálidas


Sus risas nos suenan a insultos
a indiferencia, a burla...
y nos huelen a muerte


Un ¡ya basta! es la nueva verdad
que se cuela por calles y montañas
que enciende corazones
que aglutina esperanzas
que nos devuelve la fe




Siento que llega a mis manos ateridas
el calor de lo posible


Puedo mirar al infortunio cara a cara
diciéndole sin titubeos … ¡no es tu momento!
Llegó el tiempo de la gente que perdió el miedo
haciéndose sentir...y obligándonos a escuchar


¡Ha muerto el silencio!