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lunes, 31 de marzo de 2014

MALANGATANA NGWENYA [10.681]


Artista plástico Malangatana
                                                                                                                  Photo by Werner Puntigam


Malangatana Ngwenya

Malangatana Valente Ngwenya, (Matalana, Marracuene, Mozambique, 6 de junio de 1936 – Matosinhos, Oporto, Portugal, 5 de enero de 2011) fue un artista plástico y poeta mozambiqueño. Conocido internacionalmente por su nombre de pila, Malangatana fue un artista de renombre internacional que experimentó en una amplia gama de obras de distintos medios, desde dibujo, murales, cerámica y escultura, hasta la poesía y la música.

Nació en Matalana, una villa al sur de Mozambique. En su juventud, asistió a escuelas misioneras y colaboró con su madre en el campo. A los 12 años, se mudó a la ciudad de Lourenço Marques (en la actualidad Maputo), donde trabajó como "moleque" (cuidador de niños, especialmente para entretenerlos con juegos). En 1953, trabajó como pelotero en un club de tenis, lo que le permitió continuar su educación e ir a clases en la noche. Desarrolló un interés en el arte. En 1960 se convirtió en artista profesional, gracias al apoyo recibido del arquitecto portugués Pancho Guedes, quien le entregó un lugar donde poner su taller.
Augusto Cabral, miembro del club de tenis, le entregó materiales y lo ayudó a vender sus obras de arte.
En 1964 Malangatana fue detenido por la PIDE, policía secreta portuguesa, quien lo vinculaba con el Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo). Después de estar en presidio dieciocho meses, fue liberado porque no se pudo comprobar su vinculación. Desde esa fecha, su obra reflejó la situación política de su país. Con la llegada de la paz en 1992 y las elecciones en 1994, su estilo comenzó a reflejar un periodo más optimista de la historia de Mozambique.
Fue diputado del Partido Frelimo desde 1990 hasta 1994 y uno de los miembros del Frelimo en la Asamblea Municipal de Maputo.
Falleció el 5 de enero de 2011, a los 74 años de edad, en el hospital Pedro Hispano de Matosinhos, Portugal.

Obra

La obra de Malangatana a menudo se concentró en los acontecimientos histórico políticos de su país, sobre todo hasta la Independencia de Mozambique en 1975. Hacía referencia al colonialismo portugués y a la lucha anticolonial, la guerra civil y la independencia del país. Su obra actual, aunque sigue explorando los temas amplios y universales de la violencia y la resistencia y capturando la dureza de la vida humana y sus aspectos heroicos, ha venido adquiriendo desde los 80s un carácter sensual muy marcado y se constituye en un gran canto al amor "eros", fundamentalmente. La obra de Malangatana es gigantesca, con una concentración de pinturas al óleo (tanto de gran tamaño sobre tela y masonite como en pequeño formato sobre papel) y de dibujo a la tinta sobre papel. Malangatana atesora una importantísima colección en su propia casa del Barrio Aeropuerto, abierta quien quiera visitarla, que irá a integrar el gran museo que construyó en Matalana, con planos del arquitecto Pancho Guedes.

Exhibiciones y premios

En 1958, Malangatana realizó algunas funciones en el Núcleo de Arte, una organización local de artistas que aún subsiste y con la cual colaboraba, y recibió apoyo del pintor Ze Julio. Al siguiente año, tuvo su primera exhibición pública a la edad de 25 años. En 1963, publicó algunos de sus poemas en el periódico Black Orpheus (célebre revista publicada en Nigeria por Ulli Beier y Wole Soyinka, entre otros) y su obra fue publicada en la antología de Poesía Moderna de África.
En 1971, recibió una beca de la fundación Gulbenkian. Su obra se encuentra en la colección del Museo Nacional de Arte Africano en Washington DC, Estados Unidos. Asimismo, elaboró numerosos murales, incluyendo para el Frelimo y la Unesco, y una escultura monumental en la antigua fábrica Mabor, en Maputo.
Ayudó también a crear varias instituciones culturales en Mozambique y fue fundador del Movimiento por la Paz Mozambiqueño.
Malangatana recibió la Medalla Nachingwea por su contribución a la Cultura Mozambiqueña y fue investido como Grande Official da Ordem do Infante D. Henrique. En 1997, fue nombrado Artista para la Paz por la Unesco2 y recibió un Premio Príncipe Claus.
La obra de Malangatana viajó en numerosas exhibiciones por varios países, como Angola, Cuba, Portugal, India, Chile, Zimbabue, Cabo Verde, Nigeria, Bulgaria, Suiza, Uruguay, Bélgica, India y Pakistán.
Malangatana fue uno de los pocos artistas extranjeros en ser nombrado miembro honorario de la Academia de Artes de la extinta República Democrática Alemana.



Camaradas de cualquier parte del mundo


 (Mozambique, 1936)

Sobrevuelan palomas cantando para nosotros
en cada rama reseca
El tiempo de la danza llegó
Que nuestros cuerpos voluptuosamente tomen lugar
en este vasto palco
Que nuestros pies hagan estremecer la tierra
Que los tambores suenen sin descanso
y el eco corone el fondo denso de las florestas
justificando como fuego los cantos más ocultos
La naturaleza también se rebela camaradas
¡Oh! Camaradas entren en la danza
Los dioses llaman por nosotros
Las palomas no se callarán
y la furia de los dioses caerá sobre nosotros
si somos indiferentes
El llamado es sagrado
Levántate camarada
Los pueblos llaman por nosotros





Malangatana Ngwenya
Artista plástico

Por Eric Ferrer

Conocí la obra del pintor Malangatana en 2004, en mi primer viaje a Mozambique. Una famosa guía de viajes aconsejaba una visita al Museo Nacional de Arte en Maputo, del cual fue cofundador el propio artista. Como buen mochilero, ávido de conocer y recopilar información, decidí ir. El mismo día visité el Museo de la Revolución y llegaba completamente condicionado (y en plena efervescencia mental revolucionaria) a la exposición.

Su obra me entró por los ojos, nunca mejor dicho, a través de un cuadro de gran formato con decenas de caras que se miraban entre sí -ninguna me interpelaba- que daba la bienvenida al visitante. Después supe que aquella (su obra) mucho tenía que ver con las escenas de la reciente memoria mozambiqueña que había intentado visualizar y sentir en el otro museo, el de la guerra.


Sufrimiento, miedo, desorientación y desconfianza. ¿Y ahora qué? Todo el mundo a la expectativa de los acontecimientos. La guerra y la corta posguerra que derivaría en la guerra civil. Todos juntos buscando una identidad, construyendo Mozambique al amanecer.

Malangatana Ngwenya (1936 – 2011), conocido también como el cocodrilo, fue un artista mozambiqueño multifacético. Si bien destacó en las artes plásticas, también se atrevía con la interpretación, la música, la poesía, la escultura y la danza. Fue un gran dinamizador cultural en Mozambique donde organizó numerosos festivales y ayudó a crear algunas de las instituciones culturales todavía vigentes.


Nació en la aldea de Matalana. Su madre afilaba los dientes a jóvenes locales, entonces de moda. Su padre era minero en Sudáfrica. A los once años empezó a trabajar y a los doce se fue a vivir a Maputo donde trabajaba cuando podía y de lo que podía. Dicen que hasta fue aprendiz de curandero.

Trabajando en un club de tenis conoció al biólogo Augusto Cabral de quien recibiría su primera lección de pintura y le compraría sus primeros materiales de pintor. Como veía que se le daba bien, decidió ayudarle a vender sus primeros cuadros. Por aquél entonces conoció también al arquitecto Pancho Guedes quien le cedió un espacio para crear, convirtiéndolo así en artista profesional. Con el dinero que ganó con sus primeras ventas consiguió una casa para reunificar su familia en Maputo.

El legado de Malangatana es extenso. En 1958 se publican poesias suyas en la Antología de Poesía Moderna de África. Su creación es de puro compromiso con cada momento y con los movimientos sociales acontecidos en su Mozambique natal: colonialismo, lucha anti-colonial, guerra civil e independencia. Sólo sería a partir de los ochenta y especialmente a principios de los noventa, con la llegada de la paz cuando su obra se volvería más amable, sensual y optimista.

En 1964 sufrió en sus carnes la brutalidad de la PIDE, la policía secreta portuguesa, que le detuvo por supuestos vínculos con el FRELIMO, el movimiento que luchaba para conseguir la independencia de Mozambique. Un año y medio después sería liberado sin cargos.

Desde 1990 a 1994 fue diputado del FRELIMO –entonces ya reconocido como partido político- y miembro de la Asamblea Municipal de Maputo. Malangatana Ngwenya fue también fundador del Movimiento por la Paz Mozambiqueño.

En 1997, fue nombrado Artista para la Paz por la Unesco. Y los que tuvieron la suerte de conocerle lo definen como una persona extraordinaria, extrovertida, trabajadora y sobretodo, generosa.

miércoles, 5 de junio de 2013

RUI KNOPFLI [10.050]


Rui Knopfli
Rui Manuel Correia Knopfli (Inhambane, África Oriental Portuguesa, 10 de agosto de 1932  -  Lisboa, 25 de diciembre de 1997) poeta, crítico y periodista mozambiqueño.
Estudió en Sudáfrica y comenzó su carrera profesional en Lourenço Marques (actual Maputo).
Interactuó con las figuras intelectuales más importantes de su época y fue embajador de Portugal en Londres. Su obra está marcada por el intimismo, la melancolía y la consciencia de la estética escrita.

Obra 

O País dos Outros, 1959
Reino Submarino, 1962
Máquina de Areia, 1964
Mangas Verdes com Sal, 1969
A Ilha de Próspero, 1972
O Escriba Acocorado, 1978
Memória Consentida: 20 Anos de Poesia 1959-1979, 1982
O Corpo de Atena, 1984
O monhé das cobras, 1997
Obra Poética, 2003




Un poema de Rui Knopfli

II. Patria

Un camino de grava suelta que lleva a ninguna
parte. Árboles con nombres como casuarina,
eucalipto, chanfuta. Plácidos, los ríos también
tenían nombres con que solíamos designarlos.
Tal como las aves sobrevuelan bajo el chaparral

y el bosque rumbo al azul y al verde más denso
y misterioso, habitado por dioses y duendes
de una mitología que no aparece en los tomos y tratados
que a tales asuntos suelen consagrarse. Después,
con campos vallados, elevaciones y mesetas, y más ríos

entrecortando la sabana, y árboles y caminos,
aldeas, pueblos y ciudades con hombres dentro,
el paisaje se extendía hasta perderse de vista
en el capricho de una lengua imaginaria. A eso
llamábamos patria. A veces, de cierto rincón

oscuro, erguíase un canto bárbaro y doliente,
el cristal súbito de una carcajada, un sollozo
inefable, la lasciva sordina de los cuerpos enlazados.
O tambores de paz simulando una guerra  
que no habría de anunciarse de forma

tan remota y convencional. Pero la sangre irrigó
la tierra, estremeció el corazón de los árboles
y mis hermanos, mis enemigos murieron. Se hablaban
una sola y varias lenguas y a eso,
por extraño que parezca, también lo llamábamos patria.

De cuatro paredes quedaron las piedras. Con las chapas
de zinc y la madera herida de las vigas,
una casa. Partes de un cuerpo
desmembrado, dispersas al acaso; viento y silencio
las atraviesan y no dura en ellas la memoria

que en mí, residual, subsiste. Sobre escombros debería,
quizás, llorar la patria y la infancia, los muertos
que antecedieron a la muerte, el primer y postrero
amor. Cuatro paredes derruidas al acaso bastaron
para que, en lo que era solo mundo, entrase todo el mundo

y el polígono demarcado, conservando aún
su configuración original, fuese recorrido
por un escalofrío extranjero, una premonición de hielos
e invierno. Algo alteraba imperceptiblemente
su perfil, minado por secreta, obstinada enfermedad.

Semejante a cualquier otro, el lugar volvía, meta
y punto de partida, conceptos que, como la línea imaginaria,
circunscriben, y del todo eluden, lo esencial.
Rodeado por sombras y árboles, el camino de grava,
que supuestamente conducía a alguna parte, abríase

al mundo. La experiencia reduce, empero,
la segunda a la primera de las aserciones: por el mundo
no se llega a ninguna parte; se restringen ficción
y paisaje a lo exiguo, mas esencial: legado
de palabras, patria es solo la lengua en que me digo.

(De O escriba acocorado, 1978; Traducción: Luis María Marina)







CAMINO

Me doy cuenta de pronto.
Sigue el viaje de los años.
Pasó el tiempo de las moras
y de las naranjas robadas,
la flor de la lluvia dorada
para chupar el gustito a azúcar.

Sueño con un paisaje de cedros
que nunca he visto.
Me apetece dejar el cuerpo dormido
junto a la radio
e ir a paser por las ramas de los árboles
y sobre los cables del teléfono.

Nada que hacer,
pesado de amarguras y desiertos
sigue el viaje de los años.

Traducido por El transcriptor del libro O País dos Outros (1959), recogido en Memória Consentida: 20 anos de poesia,  1959-1979. Biblioteca de Autores Portugueses, Biblioteca Nacional/Casa da Moeda, Lisboa, 1982.




ESTRADA

Súbito apercebo-me:
Segue a viagem dos anos.
Passou o tempo das amoras
e das laranjas furtadas,
a flor da chuva de ouro
para sugar o gostinho a açúcar.

Sonho com uma comprida paisagem de cedros
que nunca vi.
Apetece-me deixar o corpo adormecido
junto ao rádio
e ir passear pelos galhos das árvores
e sobre os fios telefónicos.

Nada feito,
pesada de agruras e desertos
segue a viagem dos anos.








MEMORIA DEL AGUA

Gestos y palabras que creí
escritos a fuego
en la dura pared del tiempo.

De pura piedad se los bebió
la memoria del agua
que, no reteniendo nada,

a todo da sepultura.

De su libro Mangas verdes com sal (1969), incluído en Rui Knopfli. Memória consentida. 20 anos de poesia 1959/1979. Imprensa Nacional – Casa da Moeda, Dezembro 1982.

Poema traducido por El transcriptor




MEMÓRIA DA ÁGUA

Gestos e palavras que crera
escritos a fogo
na dura parede do tempo.

De pura piedade os bebeu
a memória da água
que, nada retendo,

a tudo dá sepultura.









lunes, 4 de marzo de 2013

ALBERTO DE LACERDA [9428]



Alberto de Lacerda, poeta sin patria nacido en Lourenço Marqués (actual Maputo, Mozambique) hace 78 años, murió en el año 2007 en Londres, donde residió casi siempre desde los años cincuenta.

Fundador de la revista Távola Redonda, con Ruy Cinatti y David Mourão Ferreira, entre otros, amigo de juventud de Sophia de Mello Breyner Andresen y Mário Cesariny, Alberto de Lacerda fue un poeta de una obra no demasiado extensa pero muy valorada por su pureza, su hondura y su nitidez.

Para Eugénio Lisboa, Lacerda fue uno de los mayores poetas en lengua portuguesa del siglo XX: "Era un hombre de grandes convicciones políticas, de izquierda, y aunque su poesía estaba contaminada por una gran empatía con el sufrimiento humano, en nada alteraba eso su lirismo", dijo a la agencia Lusa.

Lacerda dejó la isla de Mozambique antes de cumplir los 18 años, pasó una breve estancia en la Lisboa de finales de los años cuarenta, luego se marchó a Londres, donde trabajó para la BBC y conoció a T. S. Elliot, y en 1959 viajó por Brasil durante un año dando recitales y conferencias. En 1961, publicó en Lisboa Palácio, con versos como éste: "Há sempre imensa gente nos meus versos. / Embora não se note ã primeira lectura" ("Hay siempre mucha gente en mis versos. / Aunque no se note en la primera lectura").

Entre 1967 y 1993 enseñó poética en varias universidades estadounidenses (Tejas, Nueva York, Boston), y pasaba un semestre a cada lado del Atlántico. Según el crítico y periodista de Público Eduardo Pitta, en Estados Unidos fue amigo de los poetas Marianne Moore y Tom Gunn y del pintor David Hockney (era legendario su amor a la pintura), y fue el primer y único poeta de lengua portuguesa en ofrecer un recital de poesía en la Biblioteca del Congreso en Washington.

El ex presidente de la República Mário Soares, su "amigo y admirador", lamentó la muerte de Lacerda, a quien considera un poeta mayor, próximo a la talla de Helder, Cesariny o Ramos Rosa. Soares cree que, además, fue "un poeta maldito, porque nunca fue muy reconocido en Portugal y vivió muy mal, en una gran pobreza estos últimos años". Para el político socialista, Lacerda vivió siempre "exiliado, no por motivos políticos sino por opción personal". En 1962, lo explicó así en un breve poema: "El exilio es esto y nada más / en su forma más perfecta: / Hoy, en la tierra de mis padres, / solamente la luz no es sospechosa".

Eduardo Lourenço definió así el espíritu indomable del poeta homosexual: "Bajo el silencioso desdén o la fulgurante ironía pocos adivinarían que Alberto de Lacerda era ya en esa época de aparentes certezas un exiliado de sí mismo, elegido con infalible mirada por la musa exigente de la pura melancolía y la libertad".

Soares recordó que el legado del poeta es "muy importante", pues incluye correspondencia con grandes figuras de la cultura, portuguesas y extranjeras, entre ellas Maria Helena Vieira da Silva, su marido, Arpad Szenes, y Paula Rego. "Tenía todo dentro de un cuarto donde casi no se podía entrar de tan lleno que estaba de libros y cartas, cuadros, dibujos, verdaderas preciosidades", recordó Soares, "y nunca se deshizo de nada".

En su obra destacan Exílio (1963) y Tauromagia (1981), Elegias de Londres (1987), Meio-dia (1988, premio Pen Club), Sonetos (1991), Átrio y los dos volúmenes de Oferenda, su obra de 1955 a 1981.



ALBERTO DE LACERDA
(De la antología ‘El encantamiento’.
Ed. Olifante. Zaragoza, 2012.
Traducción de LUIS MARÍA MARINA)









DOBLE FILO

Marcar el paso al compás de la vida.
Regresar finalmente. Decir poco.
Las palabras son silencios de doble filo.
Decir muy poco.
Ver el perfil
de las cosas
hasta que el centro regrese
voluntariamente. ¿Destruirlas?
Hasta convertirlas en amor dentro de nosotros.

Para poder cantar de nuevo.






DOIS GUMES

Marcar o passo pelo compasso da vida.
Regressar finalmente. Dizer pouco.
As palabras são silêncios de dois gumes.
Dizer muito pouco.
Ver o perfil
Das coisas
Até que o centro regresse
Vountariamente. Destruí-las?
Até serem amor dentro de nós.

Para poder cantar uma vez mais.






LOS POETAS Y LOS AMANTES

Ignoran y saben. Son el viento
que orienta los caminos verdaderos.
Redentores de los dioses en los hombres,
contémplalos–
la furia solemne de las noches que amanecen,
sus lágrimas por los ojos ignoradas,
la dulzura de las playas que continúan
conservando en la arena, durante algún tiempo,
los pasos de los hombres.







VENTANA

Soy una ventana a la que se asoman
todas las cosas de la vida.
No sobre mí: sobre la vida
que pasa por mi ser.

Y todo está lejos
y aquí.

Ser poeta es no pertenecerse
ni a sí.






La fuga y el regreso de las palabras
el vaivén de los barcos mis tumbos
mis sueños las familias muertas
el rey depuesto
y yo –
el príncipe vendido
a la luz del día





A fuga e o regresso das palabras
o ir e vir dos barcos os meus tombos
os meus sonhos as famílias mortas
o rei deposto
e eu –
o príncipe vendido
à luz do dia



viernes, 1 de febrero de 2013

MIA COUTO [9250]




Mia Couto.
António Emílio Leite Couto, conocido como Mia Couto, (Beira, Mozambique, 5 de julio de 1955) es uno de los más conocidos escritores mozambiqueños actuales.
En 1972 se instaló en Maputo y empezó a estudiar Medicina al tiempo que se iniciaba en el periodismo. Abandonó los estudios para dedicarse plenamente a la escritura. Más adelante estudió Biología, profesión que ejerce en la actualidad. Ha sido director de la Agencia de Información de Mozambique, de la revista Tempo y del diario Notícias de Maputo.
Su carrera literaria se inicia en 1983, con el libro de poemas Raiz de Orvalho, al que siguió, en 1986, su primer libro de cuentos, Vozes Anoitecidas Ha publicado crónicas, relatos breves y varias novelas. Su producción literaria, ya muy extensa, goza de enorme prestigio en los países de lengua portuguesa, y está traducida a varios idiomas, entre ellos el español, catalán, sueco, francés, alemán e italiano.
En 1999 Mia Couto recibió el Premio Virgílio Ferreira, por el conjunto de su obra.

Couto nació como António Emílio Leite Couto el 5 de julio de 1955, en la ciudad de Beira, la segunda ciudad más grande de Mozambique,donde además creció y estudio. Hijo de emigrantes portugueses que se mudaron para formar un colonia portuguesa en 1950. A la edad de catorce años algunas de sus poesías fueron publicadas en un periódico local, Notícias de Beira. Tres años después, en 1972, se mudó a la capital Lurenço Marques (Hoy Maputo) y comenzó a estudiar medicina en la Universidad Lourenço Marques. Durante ese periódo la guerrilla anti-colonialista y el movimiento FRELIMO estuvieron luchando para derrocar el gobierno colonial en Mozambique.
[editar]Después de la independencia de Mozambique
En abril de 1974, después de la Revolución de los Claveles en Lisboa y el derrocamiento del régimen del Estado Novo, Mozambique pasó a ser una republica independiente. En 1974, FRELIMO le pidió a Couto que suspendiera sus estudios por un año para trabajar como periodista para Tribuna hasta septiembre de 1975 y después como director de la recién creada Agencia de Información de Mozambique (AIM). Más tarde, dirigió la revista Tempo hasta 1981. Su primer libro de poemas, Raíz de Orvalho, fue publicado en 1983; incluia textos dirigidos en contra de la dominación de la propaganda militar marxista.

Obras

Crónicas

Cronicando (1988). Traducido al español: Cronicando, Tafalla, Txalaparta, 1995 (traducción de Bego Montorio)
O País do Queixa Andar (2003)
Pensatempos (2005)

Cuentos

Vozes Anoitecidas (1986). Traducido al español: Voces anochecidas, Tafalla, Txalaparta, 2001 (traducción de Andrés Salter Iglesias).
Cada Homem é uma Raça (1990). Traducido al español: Cada hombre es una raza. Madrid, Alfaguara, 2004 (traducción de Mario Morales).
Estórias Abensonhadas (1994)
Contos do Nascer da Terra (1997)
Na Berma de Nenhuma Estrada (1999)
O Fio das Missangas (2003)

Novelas

Terra Sonâmbula (1992). Traducido al español: Tierra sonámbula. Madrid, Suma de Letras, 2002 (traducción de Eduardo Naval).
A Varanda do Frangipani (1996). Traducido al catalán: El balcó del Frangipani. Andorra la Vella, Límits Editorial, 1997 (traducción de Goretti López Heredia).
Mar Me Quer (1998)
Vinte e Zinco (1999)
O Último Voo do Flamingo (2000). Traducido al español: El último vuelo del flamenco. Madrid, Alfaguara, 2002 (traducción de Mario Merlino).
O Gato e o Escuro (2001)
Um Rio Chamado Tempo, uma Casa Chamada Terra (1ª ed. da Caminho em 2002; 3ª ed. em 2004; rodado em filme pelo português José Carlos Oliveira)
A Chuva Pasmada, com ilustrações de Danuta Wojciechowska (1ª ed. da Njira em 2004)
O Outro Pé da Sereia (1ª ed. da Caminho em 2006)
O beijo da palavrinha, com ilustrações de Malangatana (1ª ed. da Língua Geral em 2006)
Venenos de Deus, Remédios do Diabo (2008) Traducido al español: "Venenos de Dios, Remedios del diablo". México, 2010.
Antes de nascer o mundo (2009)



Morir
después de despedirme
de las palabras, una a una.
Al final,
descontada la lágrima
queda una única certeza:
no hay muerte
que baste 
para dejar de vivir.

                    Trad. Jorge Espina


Morrer
depois de me despedir
das palavras, uma a uma.
E no final,
descontada a lágrima,
restar uma única certeza:
não há morte
que baste
para se deixar de viver.



Poemas traducidos por:  Lourdes Arencibia

  
Números 

Desiguales las cuentas: 
por cada ángel, dos demonios.
Por un Sol, cuatro lunas.
Para tu boca, todas las vidas.
Dar vida a los muertos 
es tarea de infinitos dioses.
Resucitar a un vivo: 
un solo amor cumple el milagro.





Tristeza

Mi tristeza 
no es la del trabajador sin tierra.
Mi tristeza 
es la,  del astrónomo ciego.







Fruta

Lo bueno del mango 
no es la fruta.
Es la sombra.
La terrenal, 
cotidiana
Abnegada sombra: 
Al revés del sudor
Al revés de la mano 
el sudor inversa cosechado, 
almacenado en el dorso de la mano.
No es la temporada de frutas. 
Nadie celebra la temporada de las sombras.
Así que el amor y la pasión: 
una fruta, una sombra.
La dulce y cruel mordida 
de la fruta  en tu boca, 
en lugar de entrar en ti 
quiero ser tú.
Lo que me espanta, 
no es obra del tiempo 
sino el viaje del sol en la savia del árbol
El arte delmango 
y el vestido de sombra 
envolviendo su vientre solar
Para el hombre 
vale la pulpa.
Para la tierra 
sólo la simiente cuenta







El barrio de mi infancia

No son las criaturas quienes mueren
Es al revés 
las cosas sencillamente mueren.
Las criaturas no mueren 
porque a sí mismas se hacen.
Y aquel que nace de sí mismo 
se condena  a ser eterno.
Sale un polvo de las tumbas 
que sofoca  mi  pasado 
cada vez que visito mi antiguo barrio.
La casa murió 
en el lugar donde nací: 
mi infancia 
ya no tiene lugar para dormir.
Pero sucede que, 
desde cualquier patio, 
llega a mí la risa salvaje 
de los niños jugando.
Se ríen y explican 
las mismas locuras 
que ya fueron  soberanas 
de  castillos y quimeras.
Una vez más me tocó la pared fría 
y siento en mí el pulso 
de quien  vive para siempre.
La muerte 
es el abrazo imposible de agua.







Destino

Me estoy acostumbrando a la 
poca ternura
en la medida en que me pospongo
siervo de daños y engaños.
Voy perdiendo morada
En la lentitud repentina 
De un destino
Que me va quedando escaso. 
Conozco mi muerte
Su lugar esquivo
Su acontecer disperso
Ahora,
¿qué más podría vencerme?







Para ti

Para ti
deshojé la lluvia
para ti desprendí el perfume de la tierra
toqué en nada
y para ti fui todo  
Para ti grité todas las palabras 
y todas me faltaron 
en el minuto en que grabé  
el sabor del siempre 
Para ti di mi voz 
a mis manos 
abrí las yemas del tiempo  
asalté al mundo 
y pensé que todo estaba en nosotros 
en ese dulce engaño 
de ser dueños de todo  
sin que tengamos nada  
simplemente porque era de noche  
y no dormíamos  
descendía yo a tu pecho 
para buscarme  
y antes de que la oscuridad 
nos ciñese la cintura 
se nos quedaban los ojos  
viviendo de uno solo 
amando de una sola vida 







Identidad

Necesito ser otro 
para ser yo mismo 
Soy grano de roca 
Soy el viento que la desgasta  
Soy polen sin insecto 
Soy arena que soporta 
el  sexo de los árboles  
Existo donde me desconozco 
a la espera de mi pasado  
anhelando la esperanza del futuro. 
En el mundo que combato muero 
en el mundo por el que lucho, nazco.  








Horario del fin  

Nada se muere 
cuando llega la ocasión 
Es sólo un bache 
en la ruta por donde ya no vamos. 
Todo se muere   
cuando no es el justo momento  
 y nunca es  
ese momento.  








Fui sabiendo de mí

Fui sabiendo de mí
Por aquello que perdía
pedazos que venían de mi
con el misterio de ser pocos
Y de  valer sólo si los perdía  
Me estacioné
En umbrales
más acá del paso
Que jamás crucé
Ví
El arbol muerto
Y supe que mentía  





POEMA DA DESPEDIDA

Não saberei nunca
dizer adeus

Afinal,
só os mortos sabem morrer

Resta ainda tudo,
só nós não podemos ser

Talvez o amor,
neste tempo,
seja ainda cedo

Não é este sossego
que eu queria,
este exílio de tudo,
esta solidão de todos

Agora
não resta de mim
o que seja meu
e quando tento
o magro invento de um sonho
todo o inferno me vem à boca

Nenhuma palavra
alcança o mundo, eu sei
Ainda assim,
escrevo.






SER,PARECER

Entre o desejo de ser
e o receio de parecer
o tormento da hora cindida

Na desordem do sangue
a aventura de sermos nós
restitui-nos ao ser
que fazemos de conta que somos.





PARA TI

Foi para ti
que desfolhei a chuva
para ti soltei o perfume da terra
toquei no nada
e para ti foi tudo

Para ti criei todas as palavras
e todas me faltaram
no minuto em que falhei
o sabor do sempre

Para ti dei voz
às minhas mãos
abri os gomos do tempo
assaltei o mundo
e pensei que tudo estava em nós
nesse doce engano
de tudo sermos donos
sem nada termos
simplesmente porque era de noite
e não dormíamos
eu descia em teu peito
para me procurar
e antes que a escuridão
nos cingisse a cintura
ficávamos nos olhos
vivendo de um só olhar
amando de uma só vida.




A Demora

O amor nos condena: 
demoras 
mesmo quando chegas antes. 
Porque não é no tempo que eu te espero. 

Espero-te antes de haver vida 
e és tu quem faz nascer os dias. 

Quando chegas 
já não sou senão saudade 
e as flores 
tombam-me dos braços 
para dar cor ao chão em que te ergues. 

Perdido o lugar 
em que te aguardo, 
só me resta água no lábio 
para aplacar a tua sede. 

Envelhecida a palavra, 
tomo a lua por minha boca 
e a noite, já sem voz 
se vai despindo em ti. 

O teu vestido tomba 
e é uma nuvem. 
O teu corpo se deita no meu, 
um rio se vai aguando até ser mar. 

in " idades cidades divindades"





O Amor, Meu Amor

Nosso amor é impuro 
como impura é a luz e a água 
e tudo quanto nasce 
e vive além do tempo. 

Minhas pernas são água, 
as tuas são luz 
e dão a volta ao universo 
quando se enlaçam 
até se tornarem deserto e escuro. 
E eu sofro de te abraçar 
depois de te abraçar para não sofrer. 

E toco-te 
para deixares de ter corpo 
e o meu corpo nasce 
quando se extingue no teu. 

E respiro em ti 
para me sufocar 
e espreito em tua claridade 
para me cegar, 
meu Sol vertido em Lua, 
minha noite alvorecida. 

Tu me bebes 
e eu me converto na tua sede. 
Meus lábios mordem, 
meus dentes beijam, 
minha pele te veste 
e ficas ainda mais despida. 

Pudesse eu ser tu 
E em tua saudade ser a minha própria espera. 

Mas eu deito-me em teu leito 
Quando apenas queria dormir em ti. 

E sonho-te 
Quando ansiava ser um sonho teu. 

E levito, voo de semente, 
para em mim mesmo te plantar 
menos que flor: simples perfume, 
lembrança de pétala sem chão onde tombar. 

Teus olhos inundando os meus 
e a minha vida, já sem leito, 
vai galgando margens 
até tudo ser mar. 
Esse mar que só há depois do mar. 

in "idades cidades divindades"






Fui Sabendo de Mim

Fui sabendo de mim 
por aquilo que perdia 

pedaços que saíram de mim 
com o mistério de serem poucos 
e valerem só quando os perdia 

fui ficando 
por umbrais 
aquém do passo 
que nunca ousei 

eu vi 
a árvore morta 
e soube que mentia 

in "Raiz de Orvalho e Outros Poemas"