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sábado, 2 de agosto de 2014

AHN HEON MI [10.814]



Ahn Heon Mi 

(1972, COREA DEL SUR). Publicó su primer libro de poemas, En profundidad, en 2006. La obra de esta poeta es quizá una de las más experimentales de su generación. Anh no teme abordar asuntos de la cotidianidad o de la femineidad porque siempre, al igual que Kim Keun, el lenguaje es su primer tema, o lo central de buena parte de su obra. El trabajo de esta poeta ha destacado también por un sentido del humor fino y delicado.

La sonoridad de los poemas y el trabajo del lenguaje percibido aun en la adaptación al español, dejó claro que Ahn  es una poeta experimental, cuyo tema central radica en el propio lenguaje. Asimismo, la poeta coreana hizo comentarios a propósito de sus comienzos como escritora. Ahn explicó que ella proviene de una ciudad minera, donde la soledad y la lectura fueron sus aliadas. Además, dijo que su poética es consecuencia del juego con las palabras, y defendió el hecho de que la poesía puede adoptar todo tipo de lenguaje, incluso el cotidiano. 





Unión


Cuando un ser humano ha experimentado el Universo,
es imposible que vuelva a ser el de antes.
L. Schweickart (astronauta)



Se pasó todo el día cayendo una nieve de color rosa.
A ese espacio, donde no hay ni verticalidad ni horizontalidad,
          no se le puede llamar "habitación"
y eso es lo que nos llevó a descubrir la palabra "Universo".

Después, aterrizamos en un planeta de "uno es mucho y dos
          es insuficiente"
y, por azar, nos tocó la estación de la salida de órbita, y
          cuando la fuerza de la gravedad ya está diluida.

Ayer, invierno hoy, verano de día, otoño de noche, primavera.

Nos sentimos confusos pero al mismo tiempo fuimos felices,
          y estábamos secretos.
Era extraño, pero el mundo era perfecto y la fuerza de la
          gravedad era suficientemente débil.
Más allá de la escotilla, cayó todo el día, sin parar, una nieve
          de color rosa y
todo el día, como nave espacial, estuve flotando por ahí;
el amor unido al amor, y además nosotros,

después de eso, en la tumba de tortuga del planeta "uno
          mucho y dos es insuficiente", quedó la siguiente inscripción:

¡Cuando un ser humano ha experimentado el amor,
imposible que vuelva a ser el de antes! 




KIM KEUN [10.813]

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Kim Keun 

(1973, COREA DEL SUR). Con su debut literario obtuvo el premio Munhakdongne de Nuevo Escritor. Publicó el libro de poemas Las excursiones del niño serpiente. 
La poesía de Kim surge, en buena medida, del trabajo que el autor hace a partir del dialecto de la provincia de Gochang, de la que es originario. La obra de Kim emerge de un imaginario en ocasiones sórdido e irónico; su plasticidad y ambigüedad en el lenguaje son dos de los rasgos más evidentes en su obra. 

El poeta coreano nos habla sobre el origen de su escritura:

El mes de junio de 1987 fue decisivo para que comenzara a escribir. En medio de la revuelta estudiantil contra la dictadura, Kim decide escribir con el fin de provocar algo a alguien. Así pues, su poética tiene dos ejes fundamentales: el chamánico-místico y el de la vida cotidiana. Por ello son perceptibles dos registros en su lenguaje poético: aunados a la plasticidad y ambigüedad del lenguaje, algunos versos parecen agresivos y contundentes, mientras que otros discurren dulcemente.






Ciénaga

La mujer está sudorosa y supura
su canción roja, azul o amarilla
asciende incesante, y como el moho

en el interior del cuenco los niños lloran sin parar; con estrépito
la mujer se traga a los niños del cuenco a puñados;
los niños, a medio cocer, son masticados ruidosamente como
          pedazos frescos de carne
pero, por mucho que la mujer tragaba y tragaba, no disminuía
          ni un ápice la cantidad de niños devorados;
ni desaparecía el llanto de los niños que fueron ya devorados;
el plato se rebosa y llena de los llantos, aunque carecen por
          completo de densidad

...y la mujer se tambalea con la delicadeza de una ramita de
          perejil,
como el perejil muchas mujeres zozobran a la orilla de la
          ciénaga.

Su cabello está enmarañado y la blancura de su ojo aletea en el aire,
por eso la mujer no puede interrumpir su canto
y, con el incesante llanto de los niños, pasó el día, pasó la
          noche

y, abruptamente, la ciénaga engulló a la mujer,
con un gesto brusco se sacudió de encima las lentejas de agua;
          ya no aguantaba más

y los niños, durante un rato largo, tuvieron retortijones.

Todos esos niños vomitaron la ciénaga.






3 poemas / Kim Keun
Versiones del inglés de Eduardo Padilla



Pasillos

Hacia el estómago voy, comenzando con las fieras mandíbulas y acabando en el sagrado ojo del culo, me mete a la fuerza y en este tubo largo y redondo no hay escamas ásperas y centellantes, sólo carne suave, suelo y paredes en flácida fluctuación, con puertas que cuelgan de una negra humedad, tantas puertas y cada una con su viscoso picaporte, cuyas direcciones desconozco y, pues, quién puede decir si las puertas abren hacia adentro o hacia afuera, quién puede decir si este lugar está dentro de su estómago o dentro del mío, si yo soy alimento, o él, el alimento de aquél, si soy yo o somos él y yo el almuerzo de otro con pedazos pequeños de carne dispersa a lo largo del hueso, me refiero a la carne de mi cuerpo que aún no ha sido digerida y huele fétida y podrida y desde las fieras mandíbulas, afuera de su tiempo y del mío, él traga un tazón de saliva babeando de un caballo cayendo como la lengua de un perro en la canícula y aunque hemos llegado aquí no podemos ni entrar ni salir así que tendremos que quedarnos hasta que el viento del sagrado ojo del culo salga siseando y él me meta a la fuerza a su estómago, cada vez más hondo mientras que el viento huele a viudo que ha permanecido fiel a su esposa muerta toda su vida, tomando con brusquedad mi mano delgada, gira el resbaladizo picaporte y en un relampagueo su cara cambia a algo que no es ni completamente ajeno a él ni tampoco del todo parecido antes de hacerse borrosa de nuevo. Me pareció que había demasiadas condenadas puertas y picaportes aunque quizá no había nada de eso. Finalmente, aquí, dentro de este lánguido estómago que se retuerce sin cesar ni totalmente adentro ni totalmente afuera sin saber siquiera mi propio paradero, yo...





Rojo, rojo

El corazón amarillento, su sangre completamente drenada, desaparece hacia el fondo de un callejón, girando en soledad sus venas tostadas. El dolor viene a continuación. En la negra parada de autobús, el hombre da vuelta a su barriga como una rana de vientre rojo. Su barriga es roja. Rojamente el hombre se queda quieto. Hay demasiadas protuberancias en el camino. Rojamente se seca. Pronto será quebradizo, se hará invisible. Aunque el corazón que perdió su color está de regreso, no habrá forma de que él lo encuentre. No se puede saber, no hay forma de saber si una camada de rojos retoños estará arrastrándose o saltando, o girando alrededor de la negra parada de autobús.





Una fiesta, una fiesta

Arriba en el techo los caballos se han soltado las bridas. Relinchan de risa. Los ancianos han hecho una fiesta, una fiesta, sus rostros carmesíes, o pálidos, todos aquellos que se ahogaron, murieron de hambre, o fueron baleados, como hijos, hijas, nueras, nietos y nietas, se reúnen. De la nada, clip-clop, clip-clop, el sonido de los cascos de los caballos arriba en el techo. Las ancianas se acuestan sobre la mesa. Sus arrugas se van planeando lejos de sus cuerpos. La mesa de la fiesta está colmada de arrugas descartadas y las ancianas son engullidas por completo. Piel, entrañas, tendones, incluso sesos, todo es sorbido y devorado, luego los huesos son chupados hasta quedar blancos mientras que el techo está en silencio y los caballos sin bridas se dispersan por el cielo, carmesíes, carmesíes, relinchando de risa. Los ancianos sin dientes muestran sus encías negras, los caminos vivaces y saltarines dan un vistazo a la mesa de la fiesta. Hijos, hijas, nietas, todos se han ido, sin haber podido llegar o partir mientras que las hierbas junto al camino afuera en el crepúsculo se mueven de un lado a otro, pues están en una fiesta, una fiesta.



martes, 7 de mayo de 2013

CHON SANGBYONG [9860]



Chon Sangbyong 
(1930-1993) es un poeta legendario en las letras coreanas del siglo XX.

Su convulsionada vida parece extraída de un relato de Dostoievski o de una pieza teatral de Jean Genet o Albert Camus.
Acosado por la fatalidad, humillado por sus torturadores de la policía de Seúl, Chon pierde la razón y es recluido en un manicomio, temporalmente. Recobra el conocimiento de la realidad al lado de una mujer que le amó y lo cuidó con paciencia hasta el final de sus días.
Su obra testimonial es, al mismo tiempo, una biografía espiritual de altos quilates. se apoya en un lenguaje coloquial y en una expresión sencilla y transparente. Quizás, por esto, la crítica oficial le negó, hasta hace poco, jerarquía estética y calidad literaria.






OJO

En medio de la calma, una hoja me llega volando
y va cayendo sobre mi corazón.

El lugar donde cayó,
hondo y descarnado,
queda exactamente al lado de la herida
que te mató
sin tiempo para un grito.

Allí, la hoja,
ahora junto al corazón,
examina tu vida en todos sus detalles.

Aunque el viento sopla
y sopla,
inmóvil, la hoja que protege la herida
es un ojo, un ojo.

El ojo de un cielo claro, el ojo nuestro,
el ojo en llanto de tu madre que te llama, lleno de ira.

(Trad. Kim Changmin)


HAN YONG-UN [9859]



Han Yong-Un
Manhae (Nació el 29 agosto 1879 y murió el 29 junio 1944) fue un coreano budista reformador y poeta. Manhae era su seudónimo, su nombre de nacimiento era Han Yu-Cheon, pero es universalmente conocido por el nombre que le fue dado por su instructor de meditación en 1907.
Manhae nació en Hongseong en lo que hoy es Corea del Sur. Antes de ser ordenado, se vio involucrado en la resistencia a la influencia japonesa en el país, que culminó con la ocupación japonesa 1905-1945. El mismo año que comenzó la ocupación de 1905, Manhae fue ordenado como monje budista en el Templo Baekdam en el monte Seorak.
Como escritor social Manhae pidió la reforma del budismo coreano.
La poesía de Manhae trata tanto el nacionalismo como el amor sexual. Una de sus colecciones más políticas fue Nimui Chimmuk, publicada en 1926. Estos trabajos giran en torno a las ideas de igualdad y libertad, y ayudaron a inspirar a las tendencias a la resistencia pasiva y la no violencia en el movimiento de independencia de Corea.




PROPORCIÓN INVERSA

¿Tu voz es el silencio?

Cuando no cantas, se oyen claramente tus canciones.
Tu voz es el silencio.

¿Tu rostro es la oscuridad?
Cuando cierro mis ojos, se ve claramente tu rostro.
Tu rostro es la oscuridad.

Tu sombra es la Iluminación?
Tu sombra se refleja en la ventana oscura después de ponerse la luna.
Tu sombra es la Iluminación.

(Trad. Kim Hyunchang)






El silencio de amor

Mi amor se ha ido. Ah, mi amor se ha ido.
Se marchó, sacudiéndome, y rompiendo la verde luz de la montaña a lo largo del pequeño sendero hacia la arboleda de arces.
La vieja promesa, firme y brillante como flores áureas, se la llevó la brisa como polvos fríos.
La memoria del primer beso afilado ha retrocedido cambiando el curso de destino.
Tu voz dulce me ha dejado sordo, y tu cara fina me ha dejado ciego.
El amor es la finalidad humana; así, temí nuestra separación cuando nos encontramos por vez primera. Pero esta separación ha sido demasiado repentina y mi corazón ha reventado con fresca tristeza.
Hacer de la separación una fuente de lágrimas inútiles no hará sino dañar el amor mismo; por ello, he vertido la tristeza desesperada en un barrilito de nueva esperanza.
Al igual que tememos partir tras habernos conocido, creemos también en vernos tras haber partido.
Ah, mi amor se ha ido, pero yo no lo he dejado irse.
Un canto de amor que no puede aguantar su propia música ronda sobre el silencio de mi amor.




IT GOES WITHOUT SAYING

The beloved is not just the one you love; the beloved is the all you long for.
If all living things are the Buddha’s beloved, then philosophy is Kant’s beloved. If spring rain is the rose’s beloved, Mazzini’s beloved is Italy. Not only do I love the beloved, but the beloved loves me.
If love is freedom, the beloved is freedom. Is there not a fine restrictiveness in this lovely word freedom? Do you have a beloved? If you say yes, then you have not a beloved, you have the shadow of self.
I am a lost lamb, full of longing, wandering back from the darkling plain. In this spirit I write these poems.





THE SILENCE OF MY LOVE

My love left, ah, ah my loving love left.
Smashed the green mountain light; broke from me to walk
the narrow track that leads to the autumn forest.
The oath of old, once strong and radiant as a golden flower,
changed to cold dust, flew off on a puff of wind.
The memory of that first piercing kiss,
the kiss that reversed destiny’s needle,
retreated, disappeared.
I am deaf to my love’s fragrant voice, blind to my love’s flower face.
From the moment we met, I worried about leaving, for love is a human thing;
I even warned against the possibility. But parting came so abruptly,
my heart went into shock; it burst in new grief.
I know, however, that the way to the realization of love
is to refuse to turn parting into a well of idle tears;
so I transferred the power of my ungovernable grief;
I poured it over the infant head of new-born hope.
And just as we worry about leaving when we meet, so also when we leave,
we believe we will meet again.
Ah, ah, my love left, but I did not send my love away.
Love’s song is indomitable: it circles the silence of my love.






OBEDIENCE

Others say they love freedom; I prefer obedience,
not that I do not know freedom, but that I desire to be obedient to you.
Obedience, when free, is sweeter than the sweetest freedom.
This is my happiness.
But should you ask me to obey another, this
I cannot do, for to obey another means not to obey you.






THE ZEN MASTER’S SERMON

I heard the Zen master say,
Suffer not the pain of being bound by love’s shackles;
break the bonds of love; your heart will know joy.
The Zen master is very foolish!
His words belie the truth: to be bound by the bonds of love
may be painful, but to break the bonds of love
is more painful than dying.
To be bound tightly in love’s servitude is to be freed.
In servitude the great liberation is attained.
My love, I thought the love bonds by which you bind me
might be weak, so I doubled the bond strands
by which I love you.






WAKING FROM DREAMS

If you are my love, then love me: night after night
you come to my door – I hear your footsteps –
but you never come in, you just leave again.
Is that love?
I have never shuffled outside my love’s door;
perhaps my love has all the love.
Were it not for the footsteps, I would not have wakened from dreams:
dreams would have ridden the clouds in search of my love.






BE ONE WITH ME

Love, if you want my heart, you must take me too.
Make me one with you.
Don’t just give me pain, give me your heart. And give me
the you whose heart you are: make yourself one with me.
Then, with all my heart, I will love the pain you give me.






PEARL

I went down to the sea to gather shells. You tied up my skirt:
it was getting mud-splashed, you said.
When we got home, you said I was like a child,
playing tricks while gathering shells.
You went out and bought me a diamond.
That day I found a pearl: I placed it in your inner pocket.
Wherever you go, take the pearl with you; don’t lend it,
not even for the briefest moment.







REGRETS

I did not love you tenderly while you were here:
I had more belief than love, more prudence than joy.
My cold heart,
the constraints of poverty,
your illness
combined to keep us apart.
Thus, my tears when you left were of regret rather than parting.







ALTERNATIVES

Come, my love! Come, or just simply go! This coming back when you’ve gone, this turning back when you’re on the way is squeezing out my life without giving me death.
If you must rebuke me, love, do so in a loud voice. Don’t rebuke me with silence: the silent rebuke sticks an ice needle in my sick heart.
Love, if you’re not going to look at me, turn away, close your eyes. Don’t give me that side-eyed glare. The side-eyed glare giftwraps a thorn in the cloths of love.







AN EMBROIDERY SECRET

I’ve made your clothes anew:
I’ve made a coat, I’ve made a robe, I’ve made a set of pyjamas.
What I haven’t done is the embroidery on the small pocket.
The pocket is badly finger smudged
because my pattern is to work, lay aside, work and lay aside.
Others think I have no needlework skills;
no one knows my secret.
When my heart is sick and sore and I work on the pocket,
my heart follows the gold thread through the eye of the needle.
A limpid song flows from the pocket; the song becomes my heart.
I have as yet no treasure worthy of the pocket.
It is not for reluctance of the work that I haven’t finished;
it is for wanting to finish that I cannot finish.






THE FERRYBOAT AND THE TRAVELER

I am the ferryboat;
you are the traveler.
You stomp me with muddy feet;
I take you in my arms and cross the river.
Through waters deep, shallow, fast,
I cross the river with you in my arms.
When you don’t come, I stand in the wind,
I face the snow and the rain: I wait for you from night to day.
Once across the water, you go your way without a backward glance.
But I always know you will come.
Day after day I wait for you: I grow old and decrepit.
I am the ferryboat;
you are the traveler.







LOOKING FOR THE COW (modern shijo)

Looking for the Cow, a symbol of the search for transcendence, was the name of the poet’s house on Inwang Mountain. The house faced away from the residence of the Governor-general so that the poet would not suffer the indignity of having to look every day at a symbol of servitude.
No cow’s been lost;
it’s silly to look.
Were it really lost,
would it be finders keepers?
Better not look at all;
then I won’t lose it again.







THE OLD FISHERMAN (modern shijo)

That old man fishing
in clear mountain water,
reed rainhat slanted low,
what was his dream?
Funny how he jerks the rod
startled by the sound of a bird.
That old fisherman, rod in hand,
seems to have forgotten the affairs of the world.
Yet even he has cares,
else why cup his chin and sigh?
Is it white hair reflected in the waves
that makes him sad?







EARLY SPRING (modern shijo)

Was last night’s drizzle
so heavy? Young grasses,
are you so weighed down by raindrops
you cannot get up?
Don’t you know you’ll be
sun kissed in the morning?






COSMOS (modern shijo)

Cosmos fluttering
in the gentle autumn breeze,
are your petals wings,
your wings petals?
Yours is the soul
of a butterfly!






LOVE (modern shijo)

Deeper than spring waters,
higher than autumn mountains,
brighter than the moon,
harder than a stone.
Asked about love,
this is what I’ll say.







ROCK WATERFALL (hanshi)

The waterfall rushes down the autumn mountain;
I am ashamed of this remnant of spring in a transient world.
Night and day it flows: whither does it want to go?
I look back at a thousand of the ancients.







THE WAY THINGS ARE (hanshi)

At the bottom of the mountain sunlight is bright, bright;
at the top of the mountain snowflakes fly, fly.
Shade and light, each wondrous in its way;
the poet so empty his heart could break.



martes, 18 de diciembre de 2012

YUN DONG JU [8978]



Yun Dong Ju (diciembre 30, 1917 a febrero 16, 1945) fue un poeta coreano.

Nació el 30 de diciembre de 1917 en el seno de una familia cristiana, en las tierras de Manchuria. Su dote poético no tardó en salir a flote y a los trece años publica la revista literaria “Sae Myeongdong (El Nuevo Meyongdong)” donde da a conocer sus poesías y canciones infantiles. En 1936 y 1937 Yun publica “El polluelo (Byeong-ari)”, “La escoba (Bitjaru)” y “Qué haré para vivir” en Manchuria. 

La labor poética de Yun no tuvo acogida de su padre que se opuso terminantemente a su carrera de escritor. Yun tuvo que montar ayunas como manifestación de su oposición a su padre, y hasta tuvo que escapar de casa. Finalmente, Yun logró adoptar la carrera de literato al ser admitido al departamento de literatura de la Escuela Superior Yeonhi (la actual Universidad Yonsei). El poema “Una noche contando estrellas” fue escrito en el año 1941 cuando el joven se encontraba lejos del hogar haciendo su vida de estudiante universitario. Esta pieza describe la sentida añoranza del poeta por su hogar, y muestra asimismo que sus años de estudiante estuvieron teñidos de dolor y frustración. 

Yun vivió en tiempos de la Corea subyugada por la ocupación militar de Japón. Eran tiempos en que escribir con cariño y añoranza sobre la tierra natal, o expresar afecto por una mujer que no hubiera cambiado su nombre al estilo japonés eran vistos como actos de sublevación. Durante estos tiempos difíciles, Yun escribió la obra “Autorretrato” que es una autorreflexión de su persona, y la obra “Prólogo” que define su deseo vehemente de vivir una vida sin sentirse avergonzado de sí mismo. 

La vida de Yun fue en sí una búsqueda de su propia alma, la materialización inevitable de la búsqueda del sentido y de la autorrealización de un joven consciente en tiempos turbulentos. Yun Dong Ju trató de abrazar la oscuridad de su tiempo con la luz de su alma, regalando al mundo una colección de poemas que despiertan los sentidos y levantan el ánimo. 

Durante sus años de estudiante en Yeonhi, Yun terminó una colección de 18 poemas bajo el título de “Cielo, viento, estrella y poema” que estaba lista para publicación en 1941, el año de su graduación. Sin embargo, por mala fortuna, el proyecto nunca se concretó y en su lugar, Yun partió para Japón al año siguiente para empezar sus estudios en el departamento de literatura inglesa de la universidad Rikkyo de la ciudad de Tokio. 

La poesía de Yun Dong Ju vierte lágrimas 

La vida de Yun Dong Ju en la universidad Rikkyo fue interrumpida repentinamente cuando sentimientos nacionalistas de la isla tomaron direcciones radicales. Tras apenas un semestre en esta institución, Yun se vio obligado a hacer una transferencia al departamento de literatura inglesa de la universidad Dojisha, pero sus estudios en la nueva escuela acabaron también en breve. 

En julio de 1943 Yun Dong Ju fue tomado prisionero por la policía japonesa por haber participado en actividades anti-japonesas con otros estudiantes coreanos que residían en Japón. En un juicio, Yun fue sentenciado a dos años de prisión en las celdas de Fukuoka donde fue torturado cruelmente, sufriendo hambre y desnutrición, así como inyecciones de sustancias misteriosas que acabaron su vida. Su alma noble y sensible pasó a mejor vida el 16 de febrero de 1945, apenas unos meses antes de la tan ansiada emancipación de Corea. 

Las poesías de Yun Dong Ju pasaron largo tiempo en la oscuridad del olvido, sin poder ver la luz del mundo. La revelación pública de los poemas de Yun se dio gracias a su amigo Kang Cheo Jung que trabajaba de reportero para el periódico Gyeonghyang. Kang mostró las obras de Yun al poeta Jeong Ji Young, que entonces era también editor general del diario. Así, la poesía de Yun, “Un poema fácilmente escrito”, se imprime por primera vez en febrero de 1947. 

Al año siguiente, la colección “Cielo, viento, estrella y poema” de Yun Dong Ju ve la luz del mundo en formato de libro y se hace disponible al público en general. Los lectores de Yun afirman que el lirismo del poeta conmueve con mayor intensidad a medida que uno va profundizando en la lectura de sus obras. Quizá se deba a ello que las obras de Yun Dong Ju son los poemas favoritos de los coreanos, y sus palabras brillan con luz propia en el corazón de muchos como estrella que ilumina la oscuridad de la noche. 



Night I Count the Stars (La Noche En La Que Conté Las Estrellas)

En los cielos con las estaciones que pasan
Están llenos de otoño.

Sin ninguna preocupación
Planeo contar todas las estrellas en el cielo de otoño

Hay una o dos estrellas que protejo en mi corazón
La razón es que no puedo contarlas
Es porque me di cuenta que la mañana está llegando,
O es porque mi di cuenta que también tengo la noche de mañana,
Es porque me di cuenta que mi juventud todavía tiene que acabarse.

Una estrella, los recuerdos
Una estrella, el amor
Una estrella, la soledad
Una estrella, la adoración
Una estrella, el poema
Una estrella madre, la Madre

Madre, en una estrella, te diré una cosa hermosa a la vez.
Los nombres de los estudiantes con los que compartí mi pupitre en la primaria, Pe, Kyung, Ock. Los nombres de esos estudiantes extranjeros, el nombre de las chicas que ya se convirtieron en madres, los nombres de la gente pobre, palomas, perritos, conejos, mulas, ciervos, Fransis Jammes, Reiner, Maria, Rilke, llamo los nombre de estos poetas.

Están todos lejos de mí
Así como las estrellas lo están

Madre,
Y tú estás lejos en Bukgando.

Extraño algo
En la cima de esta colina cubierta con los rayos de luz de estas estrellas
Escribo mi nombre, 
Y lo cubro de tierra.

En su propio camino, el insecto que se queda llorando toda la noche
Se da cuenta de la vergonzosa verdad de su nombre.

Pero cuando el invierno pase y la primavera se abra paso a mis estrellas,
Al igual que el pasto verde que crece en un tumulto
En la cima de la colina con mi nombre escrito
El pasto crecerá y florecerá con orgullo

Traducción al Inglés: Yongism @Tumblr

Traducción al Español: B2utyK @B2stVenezuela





서시(序詩)/ 윤동주

죽는 날까지 하늘을 우러러
한 점 부끄럼이 없기를,
잎새에 이는 바람에도
나는 괴로워했다.
별을 노래하는 마음으로
모든 죽어 가는 것을 사랑해야지.
그리고 나한테 주어진 길을
걸어가야겠다.
오늘 밤에도 별이 바람에 스치운다.



Prologue 

Until the day I die
I long to have no speck of shame
when I gaze up toward heaven,
so I have tormented myself,
even when the wind stirs the leaves.
With a heart that sings the stars,
I will love all dying things.
And I will walk the way
that has been given to me.
Tonight, again, the wind brushes the stars.

Translated by Chae-Pyong Song and Darcy Brandel






봄/윤동주

봄이 혈관 속에 시내처럼 흘러
돌 , 돌, 시내 가차운 언덕에
개나리, 진달래, 노오란 배추꽃
삼동(三冬)을 참어온 나는
풀포기처럼 피어난다.
즐거운 종달새야
어느 이랑에서나 즐거웁게 솟쳐라.
푸르른 하늘은
아른아른 높기도 한데




Spring 

Spring runs within blood vessels like a stream,
and on the bank near a stream
forsythias, azaleas, and yellow cabbage flowers
I, who have endured winter,
sprout like grass
Joyful robin,
fly up from any furrow
The blue sky
glistens high above

(Translated by Chae-Pyong Song and Anne Rashid)