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viernes, 14 de diciembre de 2012

JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL [8929]




Juan Tomás Ávila Laurel
Juan Tomás Ávila Laurel (Malabo, 1966) es un escritor ecuatoguineano, de origen annobonés.
Ha cultivado tanto la novela como la poesía, el teatro y el ensayo. Realizó una importante labor como redactor jefe de la hoy desaparecida revista cultural El Patio, publicada por el Centro Cultural Hispano Guineano en Malabo. Estudió enfermería en la Escuela Nacional de Bata, Región Continental de Guinea.

Obras y Premios Literarios

Antes de ingresar en la Escuela de Sanidad, participó en una serie de concursos literarios que organizaba el ya desaparecido Centro Cultural Hispano-Guineano de Malabo. Ganó en estos concursos varios premios, que fueron el comienzo de su vida literaria, que incluye hechos editoriales y premios literarios que se resumen así:
1988 - Recibió el primer Premio de ensayo en el certamen literario Guinea Ecuatorial, XX años de Independencia, organizado por la Escuela Normal de Magisterio de Malabo, la antigua Escuela Superior.
1989 - Recibió el primer premio de Poesía con el poemario Versos del alma en el certamen literario 12 de Octubre, organizado por el Centro Cultural Hispano-Guineano de Malabo.
1990 - Recibió el primer premio de Poesía con el poemario Ramblas en la siguiente edición del antes citado certamen. Los dos poemarios se unen en una edición titulada Poemas, que ve la luz en 1994, bajo el sello editorial del CCHG de Malabo.
1993 - Recibió el primer premio de Teatro en otra edición del mencionado certamen con la obra Los hombres domésticos, que más tarde se publicaría íntegra en un número de la revista África 2000, ya desaparecida.
La relación completa de premios recibidos y libros editados es como sigue:
1998 Rusia se va a asamse, breve relato costumbrista ambientado en Malabo. Ediciones CCHG, Malabo.
1999 La carga, novela, editorial Palmart, Valencia.
2000 Historia íntima de la humanidad, poemario, 2000 Editorial Pángola, Malabo, trabajo que mereció una mención honorífica en la XXXV edición del certamen literario internacional Odón Betanzos Palacios, que organiza el Círculo de Poetas y Escritores Iberoamericanos de Nueva York.
2000 Áwala cu sangui, relato ambientado en Annobón. Editorial Pángola, Malabo.
2000 El derecho de pernada, ensayo sobre la realidad guineoecuatorial. Editorial Pángola, Malabo.
2001 El desmayo de Judas, novela, ediciones CCHG, Malabo, novela que recibió el tercer premio de narrativa de la XXXV edición del certamen literario internacional Odón Betanzos Palacios.
2002 Nadie tiene buena fama en este país, novela, editorial Malamba, Ávila, España.
2004 El fracaso de las sombras, teatro, Tercer premio de la segunda edición del certamen literario 12 de Octubre, que organiza el Centro Cultural Español de Malabo.
2005 Cómo convertir este país en un paraíso, reflexiones sobre Guinea Ecuatorial. Editorial Pángola, Malabo.
2008 Cuentos crudos, serie de relatos cortos sobre Guinea Ecuatorial publicado por el Centro Cultural. Puesto por Estanislao Medina Huesca.
2008 Avión de ricos, ladrón de cerdos, novela, El Cobre Ediciones, España.
2009 Arde el monte de noche, novela, Calambur Editorial, España.
2011 Diccionario básico, y aleatorio, de la dictadura Guineana, ensayo, Ceiba Ediciones, España (edición electrónica disponible en la web "Ceibabotiga.com").

En 2003 fue nombrado Joseph G. Astman Distinguised Conference Scholar por la Universidad de Hofstra, Nueva York. Es conferenciante asiduo en varias universidades norteamericanas. Vive en Malabo.

ANTOLOGÍA


Parte I
RAMBLAS

I

Cama de aguas

cuando Dios
se acuerda de esta tierra.
Como repicar de campanitas,
caen las gotitas
de lluvia del brazo del viento
y hace sitio para todos.
Camino a la mar,
que es el morir,
tiempo tienes para hacer
de Fidias cuando él no puede.
Ramplón instrumento tenéis,
mas competís como grandes.
Ramblas.



IV

Ríos

Carcajadas de paz eterna,
sigues, undívago, el curso,
aprobado con notable, llevando calma
a quien contigo tropieza.
Con paz de haber vivido largo,
bajas con la esperanza de tener
un testigo: El hombre de cemento.
Tú, carne de sabor blanco,
no sientes nada cuando todo
limpias.
        Con margen o sin ella
corres, cual veloz galgo,
enseñando a hombres
que sólo hacer bien justifica
la muerte.
        Ríos. Vena. Vena de la tierra,
casa de la lluvia
que se inicia con el hombre
que quiere ser como
el alumno de Juan Bautista.



XIV

Silencio, silencio

Un minuto de silencio
vale más que un siglo
de aplausos. Silencio.
Cierras los ojos y ante ti ves
pasar siglos de historia
cargados de bromas
que los hombres hicieron.
Unos que pasaron por reyes infelices,
otros por felices tenderos, todos exhiben la inocente tristeza
de hombres que no merecen lo que tuvieron.
Cierras los ojos y con ello comprendes
que la historia sólo pretende una cosa:
Aún no sea fácil tarea,
dejar al culpado por inocente
y sin pecado al que tuvo
una cadena de errores.
Pero a los buenos se les entierran vivos
para que no pequen.



XXI

Amor muerto

Mira lo que pasa
Y diréte lo que ves.
-¿Me quieres?
-Sí, te amo.
-¿Y cómo dices quererme si tú te quieres matar?
¿No deberías quererte primero?



Parte II 
VERSOS DEL ALMA


V

Las cosas:

Plantan algunos para
que otros coman. Hacen bien.
Pero otros se matan.
Por estas aceras duras,
duras y sucias,
pasa un hombre
con ojos color incendio,
con su respiración dubitativa
y su aliento de dragón.
¿Cómo se llamará?
No se sabe?
Si el sol fuese malo, lo enterraba
Porque muerto está.
¿Y quién le cuida? Nadie.
Es esclavo de Dionisio.



VIII

Cuando mueren los ciegos, ¿qué dicen?
El presumido color amarillo
no le conoce.
El agresivo azul no le visita.
¡Ay, ciegos!, ¿qué diréis?
Esta claridad del día
que no pudiste ver, ciego,
muchos no la usan. Duermen
de día.¿Serán ciegos?




X

Barro y agua es el hombre.
Y si tú, barato, eres barro
dos veces, ¿dónde metes vino?
¿Qué mezcla resultará?
La rojez del vino
y la palidez del barro
dan un color pobre. Y pobre,
en efecto, es el amigo del vino.
Barro, agua y vino.



XVI

No, no es dolo.

Mi madre es mi madre.
Me dice: Hijo, ¿quieres
pan?, ¿quieres agua?
¿quieres novia?
Yo digo: ¿no ves, madre
que tengo pan, tengo agua
y tengo lluvia?
¿Y amor?, ¿tienes amor?
Y me da amor, gratis,
todos los días, y sus noches.
Y si falló, ¡zas!, una bofetada.
Sí, es mi madre.





Filio Dei


V

Comercio actual

Leche de bachiller
que sale en grifos orlados.
No sé por qué dicen
que la poesía son palabras cultas.
Neón, tomate inventado
de cirujanos de la flora,
los que venden manzana
podrida con letras de oro.
Seguimos esperando la verdad.
¿Aquí?, ¿con tanto engaño?
Murió y no murió, pues viajaba
en la nave hacia la luna sin años.
Su aliento gira cerca
de Armenia, cuyas mozas
siguen esperando ser pagadas
para hacer de plañideras.
Uno a cien; no te cobro el relleno.



XI

Malditos

Suben siempre con las estrellas
de sus negros firmamentos
y luego se instalan sobre el cuello de civiles indefensos.
Malditos, coroneles,
que escupís sobre la migaja de vuestras madres.
Malditos, generales sin vergüenzas,
que mináis el campo de los que os sirven.
Malditos, generales ladrones,
que lleváis nuestro oro a los ricos
e infectáis de hambre nuestras ciudades.
Malditos, diputados infelices,
que sobre el cuerno de vuestras damas
colocáis los sobres de vuestra poca vergüenza.
Animales, ministros y senadores torpes,
que sostenéis la miseria de vuestra gente.
Allá abajo, malditos,
os aguarda un especial sitio
donde vuestros trajes
y acerados sables
hervirán para siempre.


JUAN BALBOA BONEKE [8927]




Juan Balboa Boneke es un escritor y expolítico ecuatoguineano nacido en Rebola, en el año 1938. Fue alumno de la Escuela Superior de Santa Isabel y de la Escuela social de Granada.

En su etapa en Mallorca trabajó en un banco y como profesor en el colegio privado CIDE. Actualmente Boneke está viviendo en Valencia.

Obras

¿A dónde vas Guinea?, Palma de Mallorca, 1978.
O Boriba (El exiliado), 1982.
Desde mi vidriera, 1983.
El Reencuentro: El retorno del exiliado, Ediciones Guinea, D.L. 1985 (Fuenlabrada: Anzos).
Sueños en mi selva: (antología poética), Centro Cultural Hispano-Guineano, D.L 1987.
La transición de Guinea Ecuatorial: historia de un fracaso, Madrid: Labrys 54, 1996.





¿DONDE ESTÁS, GUINEA? 

¡Oh! Guinea Patria mía,
hoy gimes y lloras de dolor,
a voz en grito clamas
y lloras tu esclavitud;
en tus hijos buscas tu Libertad,
pero... éstos ¿dónde están?

Los retoños, de tus entrañas fruto,
errantes vagan por el orbe
entre sí aislados, ciegos y errados,
mendigando no sé qué solución
para tu Libertad alcanzar;
mientras tu lloras, y sollozos de dolor,
pero... éstos, ¿dónde están?

Anegado en llanto y dolor aguardas;
las horas se tornan días,
los días años y éstos siglos;
mientras te retuerces de dolor y angustia,
y de tus hijos imploras tu Libertad;
tus retoños ¿dónde están?

¡Oh! Guinea, errante,
Guinea del exilio: ¿dónde estás
y qué haces para a tu madre salvar?

Lloras tu soledad y orfandad,
impasible y sordo
de espaldas vives al llanto y dolor
de aquélla que el ser te dio,
aislados hermanos a hermanos
buscas su Libertad,
pero juntos. iOh! Guinea errante
qué haces para a tu madre salvar.

¡Oh! Guinea errante,
Guinea del exilio: ¿Dónde estás?
   





NOSTALGIA (Boloko)

Atardecer
puesta de sol tropical
olor a mar
a paz
y a libertad.

Playa de Boloko
coquetona
y africana;
playa de arena negra
bastión
de Lubbá
de Ria-abba y Rilaja;
en tu regazo
rinden viaje
las blancas espumas
cual perlas
de las olas en fragor.

El cocotal
a lo largo
de tu orilla
su sombra proyecta
sobre tu linfa cristalina;
sombra de amistad
sombra multicolor
y de sabor tropical
que en el crepúsculo
esparce
tu belleza y esplendor.

Playa de Boloko
playa
de Negritud,
desde mi exilio
añoro tu calor;
tu fragante aroma
quiero percibir
y a la calidez de tu regazo
deseo retornar.






Añoranza

Quisiera volver a mi ayer,
quisiera ser de nuevo niño
y con los pies desnudos
correr por las pedregosas
calles de mi verdad rebolana.

Quisiera volver a mi niñez
para jugar y saltar,
para cantar y reir, y para llorar, qui-
zás:
pero en la libertad.

Sí, quisiera volver;
quisiera volver a mi ayer.

Ayer...ayer niño fui,
hoy, hombre soy,
y mañana, ¿qué seré?

Sí, quisiera volver;
quisiera volver
a mi inocente libertad.




Longing

I would love to return to my yesterday,
I would love to be a child again
and with bare feet,
run down the rocky
streets of my *Rebolanian truth.

I would love to revisit my childhood
To play and jump,
To sing and laugh, and to cry, per-
haps:
but only if I'm free.

Yea, I would love to go back;
I would love to hie to my yesteryear.

Yesterday, I was but a boy, yesterday,
today, I am a man,
and tomorrow, what will I be?

Yea, I would love to return;
I want to return
to my innocent freedom.

Translation by Mac Williams 6-25-08

sábado, 3 de septiembre de 2011

4747.- JUSTO BOLEKIA BOLEKÁ


Justo Bolekia Boleká, intelectual ecuatoguineano.
Nació en Santiago de Baney (provincia de Bioko). Cursó estudios universitarios en la Universidad Complutense de Madrid obteniendo el título de Doctor en Filología Moderna en 1986. Desde el 8 de junio de 2007, es Doctor por la Universidad de Salamanca y Premio Extraordinario de Doctorado de esta misma Universidad.
Fue Catedrático Interino de Filología Francesa en la Universidad de Salamanca desde 1987 hasta 1990, cuando obtuvo la plaza de Catedrático de Filología Francesa por esta misma Universidad. También ha ejercido como Director de la Escuela Universitaria de Educación de Ávila. Ha publicado numerosos libros de ensayo y poesía.
Su obra ha sido objeto de estudio por parte de profesores estadounidenses interesados en la producción literaria afrohispana, e incluido en antologías poéticas (Literatura de Guinea Ecuatorial, de Donato Ndongo-Bidyogo y Mbare Ngom Faye, 2000; La voz y la escritura 2006: 80 nuevas propuestas poéticas, 2006). Autor también de artículos como Panorama de la Literatura en español en Guinea Ecuatorial, publicado en El español en el mundo. Anuario del Instituto Cervantes, 2005.
En política ha sido responsable de Demócratas por el Cambio para Guinea Ecuatorial y Delegado Permanente en el Exterior del MAIB (Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko), en oposición al régimen de Teodoro Obiang.
Algunas obras

Artículos
El aumento o actualizador definido en lengua bubi (en "Muntu, Revue scientifique et Culturelle", n.7, Gabón, 1987)
Panorama de la literatura en español en Guinea Ecuatorial (en Anuario del Instituto Cervantes, 2005)
La Realidad Literaria y Lingüística de Guinea Ecuatorial (en El Fingidor nº 19-20, mayo-diciembre de 2003, Revista de Cultura)
Literatura Francófona Africana (en Pueblos nº 2003, Revista de Información y Debate. ISSN: 1577-4376)

Tesis Doctoral-1
Aspectos lingüísticos y sociolingüísticos del bubi del noreste (tesis doctoral, Editorial de la Universidad Complutense de Madrid, 1988)
Tesis Doctoral-2
La enculturación bubi desde los préstamos del pidgin-english. Procesos de lexicalización progresiva (Universidad de Salamanca, 2007)

Libros de Ensayo
Curso de Lengua Bubi, (ISBN 84-7232-608-X Centro Cultural Hispano-Guineano, 1991)
Antroponimia bubi. Estudio Lingüístico (1994)
Narraciones bubis. Otra morfología del cuento africano (1994)
Breve diccionario bubi-castellano y castellano-bubi (1997)
Aprender el bubi. Método para principiantes (1999)
Lenguas y Poder en África (2001)
Aproximación a la historia de Guinea Ecuatorial (2003)
Cuentos bubis de la isla de Bioko (2003)
La Francofonía. El nuevo rostro del colonialismo en África (2005)
Poesía en lengua bubi (Antología y estudio) (2007)
Lingüística bantu a través del bubi (2008)
La Francofonía. El nuevo rostro del colonialismo en África. 2ª edición corregida y ampliada (2008)
Diccionario español-bubi/Ë ribúkku ra balláa béböbé-lëëpanná (2009)

Poesía
Löbëla (1999)
Ombligos y raíces. Poesía africana (2006)
Las reposadas imágenes de antaño (2008)

Libros colectivos
Lenguas para fines específicos IV. Investigación y enseñanza (1996)
Ciencia y memoria de África: actas de las III Jornadas sobre Expediciones científicas y africanismo español, 1898-1998 (2002)
La Recuperación de la Memoria. Creación cultural e identidad nacional en la literatura hispano-negroafricana (2004)
La Voz y la Escritura. Antología 2006 (2006)
Etnias, Estado y Poder en África (2005)
De Boca en Boca. Estudios de Literatura Oral de Guinea Ecuatorial (2004)
De Promisión (2007)
El Futuro de las Lenguas. Diversidad frente a Uniformidad (2008)
Un mundo de relatos. Antología (2009)




Bolekia Boleká.

Memorias tuyas convertidas en poemas
Que relatan sentimientos.
En recuerdos de lo que no vi, pero sí siento
En vivencias que no tuve y echo de menos
En las Bellas de Otros Tiempos
En guerreros muertos
En selvas espesas
Brumas ancestrales
Y Dioses que ignoran
O antepasados que velan por los nuestros.
Sandre roja que corre
Y alimenta de nuevo nuestros sueños.
Bolekia Boleká
Poeta de los Vivos y los Muertos.


Justo Bolekia Boleká es un escritor africano, nacido en Bioko.
Su libro de poemas Löbëla –editado por SIAL Ediciones- contiene algunos de los poemas que más llegaron al alma de mi vida.
Pero eso no es extraño, teniendo como tengo el alma de mi corazón, teñida de negro.

Jorge de Satrústegui





LA MIRADA DE MARTHA

Por qué me has buscado?
Por qué me invitas a violar tu todavía joven noche
O a secuestrar tu todavía tímida luna fiel?
Por qué me retienes, mañana o ayer,
Sin que tu cuerpo acaricie mi remisa presencia
Ni tu piel oriente y explore mi laborioso deseo?
Yo nací de una madre que me buscaba,
Y de un padre que pasaba,
Sólo pasaba, sólo.
Yo broté, como tú, de una madre que después me selló y poseyó,
Y de un padre que me huyó y marcó.
Ahora vienes tú, Martha, ya crecida y aprendida;
Ahora vienes tú y me buscas furtiva,
Con tu deseo sellado en la noche ya violada,
Sin testigos ni conocidas loas,
Recordándome, como antaño, la hazaña de la futura madre que ansía,
Cauta y empeñada,
Los seres que habitan la noche húmeda que ocultan tus entrañas.
Por qué me has buscado?
Y quién habrá de mecerme cuando, de día,
Descubras que las entrañas y la noche fingieron, y renuncies,
Valiente o callada,
Al deseo que expuso tu ahora discreta luna ya infiel?
Con tu negra mirada en la noche quieta recuerdo,
Tarde y sin pecho,
A mis ancestras tantas veces buscando y sellando
Destinos y caminos lagrimales.
Por qué me has buscado?




El Poema

E wá Löbëla, e wá. Löbëlö
E wá Löbëla, e wá Löbëlö
Ëtyuppo tyi nóö’ia
Ë bëebba e yööbö
Ö bötúkku e orí y tyé la baölë
Mwè e bara Úri
A bara Löbëla

Y llegó el Señor de los Tiempos
Una vez Señor y Dueño
De tierras y mares:
Y poseyó a Úri
Y poseyó a Löbëla;
Úri fue reina y madre
Löbëla fue diosa y amante.
Löbëla caminó errante
Cuando el Señor de los Tiempos
Regresó a sus tierras y mares.

¿A quién busca Löbëla,
A quién contempla Úri?
Y llegó el Señor de los Tiempos
Una vez Señor y Dueño
De tierras y mares;
Y posó su fuerza en el seno de Úri
Y buscó a Löbëla en abismos y tinieblas:
“No me busques ni me poseas” dijo Löbëla,
“En tu ausencia fui poseída”.
Y Löbëla fue repudiada y amada
Siempre errante.
Y ahora camina descalza
Entre llantos y niebla
En busca de la gruta donde se juntan y acuden
Dioses y mortales,
Vivos y herrantes,
Difuntos y creyentes,
Paganos y madres.
El Señor de los Tiempos poseyó a Úri,
El Señor de los Tiempos repudió a Löbëla.
Löbëla llamó y buscó,
Y el Señor de los Tiempos poseyó a Úri
Y el Señor de los Tiempos amó a Löbëla.






ORIGEN ESTRIADO

Mis ancestros?
Ellos perecieron conmigo
Mas ello,
Desde que inocente talé su histórica palmera
Para que tú pudieras probar tu esencia
Y sin que tu piel cubriera los surcos del tiempo.
Mis padres?
Ellos claudicaron cuando
Reconocido por maestros y profetas
Renuncié inocente a sus vidas y obras
Mientras transitaba erguido
El camino que quedaba de mi hogar
Dejando atrás a aquellos cuyo calor y sudor engullí.
Mis hijos?
Yo simplemente pasaba,
Como pasó mi padre, solo,
Aunque ahora camine con ellos amarrados a mi memoria
Maestros que son de mi quebrado destino
Ayer y hoy marcado por palabras.
Yo simplemente pasaba, solo,
Sin saber que ellos ya estaban allí,
En caminos desviados de perdidas filiaciones
Y buscados por una madre, o dos,
Yo sólo pasaba,
Pasaba simplemente,
Como lo hicieran mis ancestros antaño.
Y mi vida?
Siempre voy pasando solo,
Aunque mi destino esté anegado por ellos,
Hijos y ancestros;
Yo sólo quise pasar sin ser prendido ni prendado,
Yo sólo quise buscar nada
Pero vuestras voces me cautivaron y peligró mi destino.
Ahora perezco yo, sin palmera ni padres que llaman,
Y solamente quise pasar.






sábado, 9 de abril de 2011

3873.- FRANCISCO ZAMORA LOBOCH



FRANCISCO ZAMORA LOBOCH
Continuador de la tradición familiar (su padre era poeta), Francisco Zamora nace en Santa Isabel (hoy Malabo), en la entonces isla de Fernando Poo (hoy Bioko), Guinea Ecuatorial, en 1948. Tras sus estudios secundarios en su país, se trasladó a España para seguir estudios universitarios. Aunque inició Ciencias Económicas, luego se decidió por el Periodismo. Músico, compositor y escritor, Francisco Zamora empezó su andadura literaria en España durante los “años del silencio”.

Ha cultivado esencialmente el género lírico como medio de expresión artística. Su poesía refleja el trauma del exilio y el consiguiente conflicto de identidad que resultó de ello.
Su firma apareció en varios órganos de prensa españoles llegando a ser nombrado redactor-jefe del semanario Actual. En los años 70, fue muy activo en la creación y promoción de grupos culturales africanos en la capital de España.

Ha publicado los libros: El ensayo Cómo ser negro y no morir en Aravaca (Ediciones B, 1994) y los poemarios Memoria de laberintos (Sial, 1999) y Desde el Viyil y otras crónicas (Sial, 2008).y Memoria de laberintos (1999), poemario profundamente evocador, que es un exorcismo de las experiencias de su juventud santaisabelina.
En 1991, recibió el Premio Nacional de Periodismo "Julio Camba" de manos de D. Gonzalo Torrente Ballester.
Vive en Madrid, donde ejerce la profesión periodista, además de la de músico, con algunos discos ya editados.





NUESTROS ERÓTICOS Y VICIOSOS CÍRCULOS

I

Nos proponemos
Rastrear la impotencia vital
que limita nuestros entornos
mediante un suicidio colectivo
en:
Sangre
Alcohol
Esperma
Supuesto ceteris paribus:
el medio ambiente
la mutua ironía
el tiempo (Nuestro tiempo, tu tiempo y el mío)
Y alguna música
Sospechosamente proletaria y desarraigada
en:
Sangre
Alcohol
Esperma
partiendo siempre
de la desnudez más prehistórica
de la miseria más terrible
de la esquizofrenia más angustiosa
por supuesto:
Renunciando a todo sentimiento comprometedor
llámese odio
llámese amor
llámese pudor o poesía
Lo que pues implicaría:
La más espantosa indiferencia
el silencio más sumiso
la nada más absoluta.
De esta manera iremos:
desangrándonos hacia la muerte
ebrios hacia la muerte
copulando hacia la muerte.



II

De modo que no haremos más que descender.
Regresar a una primera edad
tras una simple reducción al absurdo
de los números, soluciones e incógnitas
que perfilan las graves rotaciones.
Cuerpo con cuerpo.
Sangre con sangre.
Tú aliento en mi aliento.
Descender se hace tan necesario como ascender
y sólo descarnando esquelas se deducen presencias.
Amorosamente el último escalón
de la escalera caracol de la depravación
el horror y el crimen.
Seremos, sangre con sangre
la derivada final.
Cuerpo con cuerpo.
Del abrazo incestuoso.
Que se perpetró a tientas entre tinieblas.
Sobre lechos de inmundicia
en fechas de esplendor y auge de imperios
Seremos amiga mía, tu alma en mi alma la resultante.
Del áspero choque entre extraños sexos.
Que hizo posible brotaran
Increíbles centauros, artísticos minotauros.
Tu sudor en mi sudor mientras pespunta el alba
contra las rendijas de la ventana
y cae la nieve lentamente,
mañana la lenta y rojiza amenaza
se apelmazará en los zaguanes, derrapará en las [calzadas
resbalará en el declive de las gabardinas
y se arremolinará en las espuertas de los barrios.
Nuestras lenguas en litigio buscarán en el hedor de axilas
la oquedad perfecta para evadir su frío estrépito.


III

Testuz y pezuñas a ras de sábanas
los belfos arrojando la espuma de la aniquilación.
Observad en aulas y avenidas de la ciudad
la viscosa uniformidad de vuestros mejores cerebros.
Palpad el viaje de la mediocridad sobre el empedrado
mezclándose con cruces de lenguas, épocas disipadas.
El triunfo, al sonar del almirez, de la escisión
que trató de evitar vuestro más ilustre muerto.
Ved, pues, cómo pulgar abajo César decreta el exilio
del pájaro de bello plumaje proa a Patmos para satisfacer
a pan y laurel su vanidad de armiño y seda.
Oíd, por sobre vuestra vacuidad la sentencia de la historia.
Escuchadla con oídos alelados, ojos desorbitados, escuchadla.
Surgiendo de callejones sin salida, madrugadas apremiantes
arrastrarse entre chabolas y barricadas, alzándose en gavillas
de penas, redadas de penas de trenes y vagones y penas.
Oíd los murmullos de los saxos-fálicos-phones
que desfloran corcheas contra el lecho del ghetto
deletrean singladuras en swing, bebop, humanos desesperos
entre estrechos suicidios de heroína y marihuana
agónicos sorbos de té con ginebra.
Los saxos-fálicos-phones: tres en fondo
la aguda insinuación del negro cinocéfalo preso
en su jaula de algodón y miedo que entre oscuro
mísero y heroico bramaba tras la niebla y el exilio.
Los saxos-fálicos-phones: tres en fondo
Y el trombón y en sordina el atrompetado bálano.
Y la voz lúcida como una locura del gitano
que pregonaba su carro de quincallas y baratijas.
Mientras esa ciudad —la amada Babilonia— se desmorona
y la luna rota de sus burdeles arroja a la fornicación presente
los estriados perfiles de desesperadas parejas pretéritas
que desquiciados por el galopar del otoño sobre el azar
ansiaban reconstruirse en el rostro de parejas venideras.



IV

Mientras la ciudad —la amada Babilonia— se desmorona
bajo el peso de la sodomía: Huid, dijo la voz del griot.
Huid parejas, huid a lomos de aquellos briosos bayos
de magnífica andadura que inventó vuestra insólita entente.
Huid, hasta donde amaina el furor de las entrepiernas
y cesa de fluir el viento y la caliente baba, huid.
Al mar de rameras medusas y peces de fantasía.
Al mar de horrorosas trombas de agua y hondas repercusiones.
Al mar de barcos de cartón y piratas sedientos de cofres
que os cubrirá de islas junto a quillas de buques perdidos
y colonias de madréporas
para formar domos de futuros minerales
donde seréis el filo de la daga contra la muerte
el horizontal choque del cetáceo y el mar.
Un sólo río, un único congo volga.
La loa de divinidades walkyrias con cánticos de espiritual soleá.
Donde seríamos lágrimas y risa tras postigos de madrugada
cuando los latidos del cuerpo fuesen latidos del alma
las dudas del alma dudas de labios encendidos
entrechocando y temblando en la noche.
Azafrán
bocas
y olvido.
Nunca más seremos fríos promontorios
sobre una utopía de quinientas millas de incomprensión
trazados a compás, boca y genital separados
por un estrecho de millas y cadáveres, muñones y alertas.
Nunca más una frágil contradicción volcánica
de espumosas fugas sin posibilidad de reencuentro
la soledad de algas y gaviotas que golpea el océano
el egoísmo de zargazos, medusas y pólipos
cuya morbidez de vísceras y entrañas de pizarra
picotearán los cuervos.



V

Mas, una historia tentadora como el suicidio
tan dulce como la congoja
que reproduce el fruto de la muerte en una garganta
abierta por las semillas del tiempo en sazón
obliga a estrategias concéntricas de rostros espirales
frotando intangible su estúpida rutina
sobre el ojo premeditado de la piedra ritual
que remontando impasible la cúspide de la condenación
retorna a la falda del vicioso círculo
al absurdo origen de la húmeda rotación circular.
Azafrán, bocas y olvido.
Amar no era sino arrimar mi miseria
a la vera, vela tu historia
de modo que la cópula feroz fuese confluir
en el cruce del eunuco y el cisne, asidos los labios
a los rieles de la costumbre y la lluvia
amar era el sello de una carta sin eco
al cruce de la derrota de aquellos esforzados guerreros
que de espaldas a la falaz teoría origen de la lid
exentos de heroicidad ninguna más allá de las lágrimas
ornaban el cuenco vacío de los jubones
con velos de meretrices y muescas de muertos inútiles.
Helos allí: ¿No es el de más allá Gonzalo Arnáez
aquel que tras domeñar al moro de Córdoba fuera
luego premiado por Aníbal con la grave encomienda
que distingue a los girondinos?
y aferrado a sus entrañas de vencido
restañando sus heridas de vencido con el polen amargo
que sólo es dado rastrear en lecho del oprobio,
trajinan los muslos caorí de la dulce Sulima
Sulima aliento de alhelí, Sulima enaguas de seda
cuya pernada antes de concebida fuera ya pactada
entre Escipión y los cuarenta Jacobinos.
Helos aquí ante una muerte no del todo anónima.


VI

E inventan palabras donde refugiar su impotencia
raros verbos, tierna demagogia envuelta en celofán
que su ingravidez amenazada de muerte
transforma en mímica útil, asequible papiro
mientras buscan una lengua terrible y ávida
La lengua madre:
Que tanteará frenética tus más íntimas geografías
rescatará tu vientre de su epicentro y lo devolverá
humeante al camino de las galaxias perdidas por siempre
dolores lola ibarruri patricio emeri lumumba
roja verónica inconclusa voz que clama en desiertos
que instrumenta fuego sobre plazas de cordura, poblado viento
plazas de sangre y palabras, tendidos que arrasa miseria y desenfreno
de pasión graderíos de amor-odio: Congoleses más vale morir de pié
España me ha hecho yo lo prolongo que vivir de rodillas


Y porque hacemos agua como barcos desguazados
Ateridos de frío y acongojados
ante la desazón que origina la posguerra
nos nace del bajo vientre música de transición
música marginal que armoniza el tufo de los sexos en conflicto
clavetea el vivió y compasan nuestras más remotas inercias
en movimientos discontinuos que buscan jadeantes
el círculo final, la sinfonía cosmológica
que reencontrará la parte con el todo.


Manuel ortega Juárez bessie blues smith

Vuelve amiga no marches todavía garganta paranoica
Ven, ahora, gozamos un solo horizontal jaula de premoniciones suicidas
el íntimo tajo de navajas callejeras poso de sangre, alcohol y esperma
que busca en las ingles emerger gargantas
del laberinto de las eras


Pero nos debatíamos ya fláccidos y vacíos
como frágiles amebas amenazadas de muerte.
Por una furiosa división caníbal e irremediable.


VII

Observo cada lado de esta habitación
donde tantas veces fracasamos en nuestro esfuerzo
por coexistir de manera más tangible.
Miro, no sin rencor, a pesar de la costumbre.
Las velas encendidas
el mantel dispuesto
el pan y el espasmo.
Golpean las vidrieras los estertores
del viejo almanaque donde se despedazaron
con nocturnidad y alevosía las eras
despertando lejanas resonancias
vagos bostezos prehistóricos huidos de bocas remotas
mezclándose con las salvas de rigor
que pronunciamos el primer día del rito.
Acaso falte el jarrón con pétalos de urbes exhaustas
y sobre el presentimiento de que esta vez será distinto.
Que no es cierto que palpo en su cuerpo el envés de tus pechos
tus pechos que supieron del sopor de siesta
negligentemente reclinados en mis manos
aletargados como menhires, atolondrados y ciegos
asomando dos ojos enormes como pezones donde la modorra
maduraba verdes presagios de amables homicidios.
Las velas encendidas
el mantel dispuesto
el pan y el espasmo
acaso falta el jarrón con pétalos de urbes exhaustas
y sobra que nos preguntemos quién es más terrible
aquel que provoca la catástrofe o quien sereno la observa
desde el temible mirador de su indiferencia.






LAMENTO SOBRE ANNOBÓN, BELLEZA Y SOLEDAD

… Y allí, alejada de la verde masa africana,
azotada por los vientos del Atlántico,
orgullosa y solitaria, se erige una historia, un mundo,
un destino:
Annobón.

En lo más alto, el desdentado pico Quioveo despide al visitante
con una triste mueca de esperanza,
lanza su eterno mensaje, hacia los espacios.
Paciente espera, ingenua, se fía del mundo.
En la playa de Palea, una niña llora.

Con la mirada perdida en la estela que deja el visitante,
su padre con encallecidas y rudas manos la silencia,
el mar sigue cantando su tonadilla constante.
Rudeza y nobleza en las almas
y el borracho que duerme a la sombra del cocotero
sobre la arena, las sombras del viejo “Viyil”
de él no queda más que el regusto amargo de un tiempo que fue
mejor.

Asoma la noche, allá arriba, en un mástil, ondea la roja y gualda
¿es símbolo, de un vestigio o de una burla?
ayer orgullo del mundo, imperio y sol perpetuo
ayer plazas y señoríos
hoy Annobón.

¿Risas o lágrimas?;
llama, espera, cree.
Nada puede ofrecer a cambio,
Más respira belleza, paz, silencio, un paraíso en el infierno.
No hay rima.

La noche está al caer
pero hay luz en las almas
suena el viejo “Tambalé”
el cuerpo del negro mozo, vibra bajo el influjo mágico del ritmo
¡eah! grita la negra y enseña una cadena de blancos dientes
contrastes de su oscura piel.
Un largo cocotero, acaba de cantarle la “nana” al algo “Mazafín”
él como buen niño,
se sume, en un dulce y descansado letargo.
Quieto en su lecho, sueña con bellas sirenas.
El ritmo cambia, el ambiente y los años retroceden
ahora es una vieja canción.
Corteses, él y ella dejan sitio a los viejos.
Existe el respeto y la noche es larga.
Un alegre rayo de luz anuncia el día
las mujeres se encaminan lentamente a sus quehaceres
los hombres hacen lo propio en la mar
y queda en peligro el vistoso “Pilili” y también el triste
“Jajual”.
Atrás ha quedado un grito de guerra
El “Blo ay se blochó1” es otra muda esperanza.
Allá en alta mar
el trajeado visitante lanza una última mirada,
a la piedra que desaparece,
en el espacio ha quedado flotando la promesa.

La Guinea española, octubre de 1967








SALVAD A COPITO

Mi enhorabuena Copito mi enhorabuena.
Gracias a que gasta UD. forros blancos y ojos azules
ha podido abandonar la selva
con gran alborozo por parte de Occidente.
Así, tras civilizados barrotes
no volverá a sufrir la zozobra de saberse acechado
la angustia que precede a la emboscada del depredador
la hiena, el leopardo o el fugitivo indígena.
Gracias a la extraña mutación que padece
disfrutó un buen biberón desde el primer día
el rumor de las Ramblas, cacahuetes, pipas,
un hermoso nombre de detergente a granel
así como pequeñas obscenidades en catalán.
Recibe Ud. visitas con tratamiento de ilustrísima
tiene amigos en el Ministerio
calefacción y agua caliente en invierno;
primero de la clase, sus compañeros
no pueden reprimir su admiración cada vez que le nombra el domador
Copito de nieve, el único gorila del mundo con el alma blanca.
Pero si bien eludió Ud. definitivamente el tsé-tsé
al anopheles y a un cierto neocolonialismo sentimental,
el precio por el bombín, los tres tenedores y el lenguado meunier
han sido bien altos aunque le sugiero
que todo pudo haber sido muy distinto
Ud. se permita recordarme que a otros del mismo tropel
les fue peor.









EL PRISIONERO DE LA GRAN VÍA

Si superas
que no me dejan los días de fiesta
ponerme el taparrabos nuevo
donde bordaste mis iniciales
temblándote los dedos de vieja.
Si supieras
Que tengo la garganta enmohecida
porque no puedo salirme a las plazas
y ensayar mis gritos de guerra.
Que no puedo pasearme por las grandes vías
el torso desnudo, desafiando al invierno
y enseñando mis tatuajes
a los niños de esta ciudad.
Si pudieras verme
fiel esclavo de los tendidos,
vociferante hincha en los estadios,
compadre incondicional de los mesones.
Madre, si pudieras verme.

Antología de la literatura guineana, 1984.




sábado, 12 de marzo de 2011

3489.- DONATO NDONGO BIDYOGO



Donato Ndongo-Bidyogo (Niefang, 1950 - ) es un escritor, periodista y político ecuatoguineano.
Durante los años ochenta del siglo XX, Ndongo-Bidyogo es nombrado Director Adjunto del Colegio Mayor Universitario «Nuestra Señora de África», en Madrid. Más tarde fue Director Adjunto del Centro Cultural Hispano-Guineano de Malabo y Director del Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Murcia, puesto que mantuvo hasta mediados de la década del 2000. El 13 de enero del 2005 es nombrado profesor visitante de la Universidad de Missouri en Columbia, impartiendo las asignaturas de Redacción periodística y un seminario sobre Literatura africana de expresión española.1 También ha pronunciado numerosas conferencias en universidades europeas, americanas y africanas.
Como periodista fue durante diez años Delegado de la Agencia de noticias española EFE en África central. Además colabora con diversos medios de comunicación y publicaciones en temas africanos: Radio Exterior de España, la Cadena COPE, Mundo Negro, Diario 16, El País, Historia 16, Índice y Destino.
En 1983 funda junto con Severo Moto el Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial. Exiliado desde 1994 en España por su oposición al gobierno de Teodoro Obiang, es Ministro de Exteriores en el Gobierno de Guinea Ecuatorial en el Exilio que se mantiene en Madrid.
Obra
Ndongo-Bidyogo es autor de diversos libros de narrativa, ensayo y poesía. Dentro de la narrativa, edita en 1987 (reedición en el 2000) Las tinieblas de tu memoria negra, quizás su mejor novela, traducida al francés (Les Ténèbres de ta mémoire) y publicada en el 2003 por la editora Gallimard, y al inglés en 2007 (Shadows of Your Black Memory) en Estados Unidos por Swan Isle Press. La novela, de tema autobiográfico, aunque el autor la considere más bien una autobiografía de su generación, presenta a un niño en Río Muni durante la última época de la colonización española. La visión inocente del niño permite al autor una visión irónica y mordaz de las contradicciones del régimen colonial.
De su primera etapa es el relato El sueño, publicado en los años 70, trata el tema de la emigración africana hacia la opulenta Europa, como consecuencia de la crisis económica y social en que los países africanos se han visto envueltos tras la independencia gracias al neocolonialismo. También de esta primera etapa es el relato La travesía, escrito bajo el seudónimo Abeso Nguema, trata de la esclavitud, centrándose en la narración desde la captura hasta el cautiverio en la bodega de un buque negrero a la espera de ser trasladados a un destino desconocido.
También publicó las novelas Los poderes de la tempestad en 1997 y El Metro, en 2007. Además es autor del ensayo Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial (1977) y coautor de España en Guinea (1998).
Muy importante es su labor dentro de la filología hispánica, donde es considerado un gran experto en la literatura ecuatoguineana en español. Su antología Antología de la literatura guineana publicada en 1984 fue un hito dentro de su campo.
NOVELA
Las tinieblas de tu memoria negra. (Madrid, Fundamantos, 1987, primera edición) Barcelona: El Cobre, 2007.
Los poderes de la tempestad. Madrid: Morandi, 1997.
El metro. Barcelona: El Cobre, 2007.
RELATOS
El sueño. (1973). Publicado originalmente en "Papeles de Son Armadans". Palma de Mallorca, nº CCXL, octubre de 1973.
La travesía. (1977). Publicado bajo el seudónimo de Francisco Abeso Nguema, en Nueva narrativa guineana (1977), URGE, Madrid.
POESÍA
Cántico (1974)
ENSAYO
Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial. Madrid, Cambio 16, 1977.
Antología de la literatura guineana. Madrid: Editora Nacional, 1984.
España en Guinea: construcción del desencuentro, 1778-1968. Madrid: Sequitur, 1998 (con Martínez Carreras, José Urbano y Castro Antolín, Mariano L. de).
Ndongo-Bidyogo, Donato y Ngom, Mbaré (eds.): Literatura de Guinea Ecuatorial (antología). Madrid : SIAL, 2000.






Cántico

Yo no quiero ser poeta
para cantar a África.
Yo no quiero ser poeta
para glosar lo negro.
Yo no quiero ser poeta así.

El poeta no es cantor de bellezas.
El poeta no luce la brillante piel negra.
El poeta, este poeta no tiene voz
para andares ondulantes de hermosas damas
de pelos rizados y caderas redondas.

El poeta llora su tierra
inmensa y pequeña
dura y frágil
luminosa y oscura
rica y pobre.

Este poeta tiene su mano atada
a las cadenas que atan a su gente.
Este poeta no siente nostalgia
de glorias pasadas.
Yo no canto al sexo exultante
que huele a jardín de rosas.
Yo no adoro labios gruesos
que saben a mango fresco.

Yo pienso en la mujer encorvada
bajo su cesto cargado de leña
con un niño chupando la teta vacía.
Yo describo la triste historia
de un mundo poblado de blancos
negros
rojos y
amarillos
que saltan de charca en charca
sin hablarse ni mirarse.

El poeta llora a los muertos
que matan manos negras
en nombre de la Negritud.
Yo canto con mi pueblo
una vida pasada bajo el cacaotero
para que ellos merienden cho-co-la-te.

Si su pueblo está triste,
el poeta está triste.
Yo no soy poeta por voluntad divina.
El poeta es poeta por voluntad humana.

Yo no quiero la poesía
que sólo deleita los oídos de los poetas.
Yo no quiero la poesía
que se lee en noches de vino tinto
y mujeres embelesadas.

Poesía, sí.
Poetas, sí.
Pero que sepan lo que es el hombre
y por qué sufre el hombre
y por qué gime el hombre.





DONATO NDONGO-BIDYOGO

Nadie sabe qué hace aquí si no es poeta, pues nadie es poeta con dos poemas de juventud y dos poemas rabiosos. Pero ya que se ha colado, dejadle sitio por esta vez, y que no se repita, oiga.


Pues las palabras son
como las piedras
bajo la crujiente
cascada de las olas
en esta tarde, sólo ella...
Reflejos de pleamar
en la soledad del cielo.

Caracol
perdido bajo la blanca espuma.

Barca,
nítida lejanía de la tarde,
lenta brisa.
Porosa plenitud de las arenas
rebelde mansedumbre del crepúsculo
inexorable revivir de los siglos.

La llamada de las olas
como calma inexplicable.
Y pasos
imágenes
pisadas
recuerdos.
Caballos en la arena,
nerviosos caballos galopando el infinito.

1969





IMAGEN

Antiquísima
la madre noche
se pobló de Agua
y Semen
Hijos del dios Misterio.
(Escrito en el atardecer,
mediodía, grito y agua,
camino
sobre el mar
hacia la continua Alba.)
Nos alzamos
cósmicos
sobre las rocas
compactas
sonidos en leve mueca
ansiosos de pleamar.

En místico bajel
lento y bello
te manifiestas
hacia mí
en sencilla imagen.

Esculpir tu piedra
alma del viento
oquedades del mar
sin tocarte, insensiblemente,
cuan nuestro silencio
que el tiempo sella.
Como en el declinar de cada día
la hora esconde en nuestro olvido
tu paso, Mujer, tu rostro, la maravilla.

1969






EPITAFIO

A tío Patricio. In memoriam

Extremidades
Dedos
Pies
Piernas
Muslos
Nalgas.
Tronco
Caderas
Adbomen
Vientre
Costillas
Brazos
Manos
Dedos.
Cabeza
Cuello
Boca
Dientes
Ojos
Nariz
Cara
Pelo.
Y todo lo demás:
Un hombre
Con pene
Con uñas
Un corazón
Y todo lo demás...

Un tiro certero...
Ya nada,
Nada más
Que un cadáver.
Muerto. Tierra.
Tierra tierna y gusanos.
Fue un hombre...

1973