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lunes, 30 de enero de 2012

5899.- ALICE LARDÉ DE VENTURINO




Alice Lardé de Venturino
Nació en San Salvador, el 29 de junio de 1895 en el hogar del Ingeniero Jorge Lardé Bourdon y la Profesora Amelia Arthés Echeverría, familia de catorce hijos cuyas infancias transcurrieron en la finca familiar situada en Asino a las riveras del lago de Ilopango.

Investigadora científica, pedagoga, filósofa, poetisa y compositora. Dio a conocer sus primeros trabajos en la revista salvadoreña Espiral (1919-1922), editada por Enrique Lardé y Miguel Ángel Chacón, publicación en la que también presentaron trabajos Salarrué, Carmen Brannon (Claudia Lars), Manuel Andino, Julio Enrique Ávila, Juan Ulloa, Julia Van Severén, Carlos Bustamante, Toño Salazar, Alfreo y Miguel Ángel Espino, Ramón de Nunfio y otros.

El 12 y 16 de julio de 1924 en una ceremonia desarrollada en la Iglesia San Francisco, se unió en matrimonio con el afamado sociólogo chileno Dr. Agustín Venturino, con quien procreó una hija: Alice Gabriela.

Colaboró con el vespertino “Patria” con cartas y escritos remitidos desde Buenos Aires; colaboró también con los periódicos mexicanos El Heraldo, Revista de Revistas, La Revista de Yucatán, y Excelsior. Su amplio trabajo intelectual y su profunda nostalgia por el terruño llevaron a su amigo Salarrué a dedicarle su libro Cuentos de Barro (1933).

Presentó trabajos en diversas sociedades académicas y universidades de América y Europa; honrada por la membresía de diversos institutos y academias del Viejo y Nuevo Continente, una escuela pública de Valparaíso, Chile, lleva su nombre.

Fue homenajeada por la Asamblea Legislativa en noviembre de 1976, además por la Alcaldía Municipal de San Salvador, el Ministerio de Educación, la Dirección General de Correos y diversas entidades sociales y culturales del país.

Entre sus obras impresas se destacan: Pétalos de Alma, 1921; Alma Viril, 1925; Sangre del Trópico, 1925; Alice Lardé: Antología, 1925; Belleza Salvaje, 1927; Nuevo Mundo Polar, 1929; La Dinámica Terrestre y sus Fenómenos Inherentes, América: Arista Principal de Nuestro Mundo, 1943; Mi América: Odisea de un Colegial Salvadoreño a través de Centro y Sudamérica, 1946.

A esas publicaciones se suman los ensayos Fórmulas Gráficas del Vitaoculicopio y del Oculivita; Procedimientos de Investigación Científica por el Sistema Ocular In Vivo; La Vida Celular y la Constitución de la Materia, 1950; La Electricidad: Alma Mater Universal, Fenómenos Cosmológicos y Biopsicológicos, 1954; La Frigidez Sexual en la Mujer: Estado Psiquico y Mental de Frustración, 1967; El Volumen Poético Antológico Grito al Sol, 1983.

Al momento de su muerte dejó una treintena de obras inéditas. En 1997 la Prensa Gráfica recibió un significativo donativo cultural extraído de la colección y biblioteca privada de la Doctora de Venturino, enviado a ese periódico por su hija Gabriela Venturino de Macardle.








SED


¡Tengo un hondo deseo de estar hoy en el campo
por ver cómo se mecen los dorados trigales;
acostarme en la grama y escuchar ese canto
rumoroso, del viento, entre los carrizales!


Sumergirme en las ondas de la fuente armoniosa
y correr como cierva por la verde pradera,
mientras cae la tarde simulando una rosa
que ya mustia se dobla en plena primavera.


Y después ¡oh mi sueño! escuchar de natura,
mientras lenta me duermo, la sonata divina,
y soñar que en tus brazos de infinita ternura
estoy aprisionada como una golondrina.












De sólo imaginarme...


De sólo imaginarme que tu boca
pueda juntarse con la mía, siento
que una angustia secreta me sofoca,
y en ansias de ternura me atormento...


El alma se me vuelve toda oído;
el cuerpo se me torna todo llama
y se me agita de amores encendido,
mientras todo mi espíritu te llama.


Y después no comprendo, en la locura,
de este sueño de amor a que me entrego;
si es que corre en mis venas sangre pura,
o si en vez de la sangre corre fuego...