BUSCAR POETAS (A LA IZQUIERDA):
[1] POR ORDEN ALFABÉTICO NOMBRE
[2] ARCHIVOS 1ª, 2ª, 3ª, 4ª, 5ª 6ª 7ª 8ª 9ª 10ª 11ª 12ª 13ª 14ª 15ª 16ª 17ª 18ª 19ª 20ª y 21ª BLOQUES
[3] POR PAÍSES (POETAS DE 178 PAÍSES)

SUGERENCIA: Buscar poetas antologados fácilmente:
Escribir en Google: "Nombre del poeta" + Fernando Sabido
Si está antologado, aparecerá en las primeras referencias de Google
________________________________

miércoles, 14 de diciembre de 2011

5562.- ANDRÉS ECHEVARRÍA


Andrés Echevarría (Melo, Departamento de Cerro Largo, Uruguay, 26 de noviembre de 1964) escritor uruguayo, es poeta, ensayista y narrador.

Datos biográficos
Estrenó en teatro “La historia en dos cuerpos” (1992), “Homenaje al espejo” (1993), “Sonorama” (1994), “ZZZZZ…” (1995), “El re dio la nota” (1998). Publicó “Entrevista con el arte uruguayo” (2005), “Pasión y poesía de Jules Laforgue” (2006), “Señales Elementales” (2006), “Los árboles de piedra” (2008), "Juana, escándalo en la luz" (2009, coautoría), publicado por el Centro Cultural de España en el contexto de la exposición homónima, que resultara la más importante que se ha realizado sobre la poeta Juana de Ibarbourou, "Las lenguas de diamante, de Juana de Ibarbourou" (2009, edición crítica codirigida), "Una mirada sobre Juana de Ibarbourou, Jorge Arbeleche" (2009, Prólogo, entrevista y compilación), "La sombra de las horas" (2009), "Rapsodia de Juana de Ibarbourou" (2009, coautoría), "Jules Laforgue, Los Lamentos" (2010, edición bilingüe y prologada), "Perdida, La Pasajera y otras páginas de Juana de Ibarbourou" (2011, coautoría). Varias de sus obras han sido premiadas. Sus poemas y artículos han aparecido en diversas publicaciones de su país y del extranjero.












manifiesto de la irrealidad

ejercicio:
dada la posibilidad de un ángulo equidistante a otro que no lo sabe, encontrar el posible vínculo entre dos segmentos de una misma recta que sufre por haberse fraccionado. todo esto teniendo en cuenta que el ángulo obtuso sufre de un agudo dolor de cabeza. también deberá considerarse la posibilidad de que el álgebra se nos revele, y los números se nos escurran por la mesa con pancartas en la mano y el claro propósito de terminar con esta dictadura de la exactitud.








manifiesto del casi

evaluación final:
trazar una línea imaginaria
que casi todos la comprendan.










fatuo

su esposa aparentaba quererlo y su perro simulaba moverle el rabo; mientras, un apócrifo pájaro trinaba tras la ventana y el ilegítimo pez daba vueltas en la artificiosa pecera. almorzó un supuesto filete de vaca, bebiendo la sangre de unas falsas naranjas (una mosca imaginaria se posó en el borde del ilusorio plato de porcelana). recorrió las quiméricas habitaciones de su aparente casa y fingió sentarse en su inexistente sillón predilecto; un incierto control remoto se hospedó en su mecánica mano. desde la automática voluntad, encendió el brillo fatuo de su dudoso televisor; allí, bajo la tutela autenticada de un mundo existente, un hombre verdadero, envestido de propiedad, le habló cruelmente del mundo real.










gotas catódicas

cuatro gotas catódicas: la que cayó sobre mi primera ausencia; la que golpeó tu ventana confundida con la lluvia; la que recorrió tu rostro impune y transparente; la que imaginé (tan solo); y la que me enseñó a contar hasta cuatro, hasta seis, hasta mil, hasta más.










letras infieles

Julieta ha huido en brazos de un íncubo; Romeo baila un tango con Justine; Thérèse se desprende de las garras de Mauriac; Dulcinea observa fascinada a Zola mientras Nana le pasa su tarifa a Goethe quien, descaradamente, le manifiesta su pasión a Cassandra; Madame Bovary intenta atrapar a Ronsard; Don Quijote y Manon se envuelven en un vals; Baudelaire corta una rosa ante la mirada desconfiada de Flaubert; Marianne y Werther se han entregado a la lujuria; Francois sucumbe al vértigo de un súcubo travieso; Supervielle susurra el alma desnuda (sin perder la cabeza); “nunca te seré infiel” suspira Eros enamorado; “¡jamás!”.








las horas vacías

cada tarde lleva un gesto dibujado
en el canto que respira su silencio
y las horas se contemplan con las horas
y a las horas se le escapan sus vacíos

De "La sombra de las horas"










el lector

en sus libros habita una insistente polilla
que separa las hojas le señala
la sombra quieta de la letra efe
le palpa la risa con su cosquilleo
y le azota el ahogo en la frente

escucha en la página la nota más blanca
y pasa de hoja y pasa de siempre

De "La sombra de las horas"












poema sin título

qué será de la muerte de mi vecino
que hace tanto que no lo veo
a él que le gustaba pasear a su perro
siempre atento atento

a las noticias
a la vida en general

a cómo pierde el tiempo la sombra
en no ser nada

y él que miraba tras un vidrio
y absorbía su lapso
antes de pasear a su perro

qué será de la muerte de mi vecino
que hace tanto que no lo veo

De "La sombra de las horas"