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miércoles, 1 de octubre de 2014

PATRICE DE LA TOUR DU PIN [11.138]


Patrice de la Tour Du Pin 

(1911-1975)
Patrice de La Tour du Pin nacido en París. Fue un poeta del siglo XX. Estudió en Sainte-Croix de Neuilly-sur-Seine, en la Escuela Libre de Ciencias Políticas. Cuando tuvo 19 años, comenzó a escribir en la publicación de Quest alegría. También comenzó a publicar poemas que reúnen a la Somme en la poesía: El Regalo de la Pasión en 1937 en el Libro de los poetas católicos, los Salmos en 1938 por Gallimard, La Vie en solitario la poesía en 1938 en Plon, Les Anges en 1939 en Monomotapa en Túnez ... También escribió un gran número de principios de cantos litúrgicos para el puesto de la liturgia católica en francés. Ha publicado en 1970 "una lucha por la vida" y 1974 "Salmo de todos los tiempos". Murió en París, 1975.





EL JUEGO DEL SOLITARIO

La tierra estaba oscura y parecía extraña,
Muchos la abandonaron para buscar más lejos.
La alegría tan solo brillaba en forma efímera.
Y sus chispas se hallaban dispersas por los tiempos.
Se habían construido caminos de través,
Con los ojos cerrados,para escapar al vértigo :
Uno los recorría como una exhalación.

Por cierto eran lugares que evocaban los claros,
O las olas del mar,o los cálidos bosques,
Pero bañados por un resplandor pesado,
Y antiguo,esa mirada nublada de los vivos...
Que me parecen ojos de ángeles,si tiemblan
Y confunden así...si desde más arriba
Todo vacila como sobre una tierra ardiente.

Había que buscar  razón para vivir;
No la vendía nadie,ya nadie la quería.
Los hombres de ese tiempo eran faroles ebrios,
Les habían compuesto su danza sin sentido
Con sonidos hirientes a fuerza de ser lánguidos,
Y el solo tema que conocían sus lenguas
Era la confesión de no ser comprendidos.

Los caminos llevaban a los fondos mentales,
Allí donde el Gran Mar,en nuetros corazones
Surgía,el Mar común y estriado de presencias
Que no ofrecían ya refugio a los viajeros.
...¡Cardos en llamas y cennizas en el viento!
Sólo quedaba el círculo negro de su esplendor...
Los vientos como todos ya no estaban allí.

¡La tierra!,aunque reinara primavera u otoño,
Los muertos no sabían cómo hacerla fecunda,
Los sepultados últimos a ella se abandonaban
Sin mostrar a los otros el medio de encarar
Desde nuestro mal conocidos campos ilimitados,
El cielo rosa y oro que prepara la aurora,
O las fauces nocturnas y sin divinidades.

Yo no sabía en las horas de silencio
Si los otros buscaban aún en el vacío,
O si se consolaban con impotencia tal
Ya que había perdido las reglas del Gran Juego...
Parecían ganado paciendo inútilmente.
Perdida la alegría de haber sido creados,
El desierto crecido lentamente en su fondo.

Pero un día sentí que el Gran Juego admirable
Tejía en torno mío sus redes movedizas,
Como una cabellera de caminos de arena.
¡Y todos me atraían hacia su propio oriente!
¡El Gran Juego!,con sus extraños camaradas,
Sus reglas de lo Eterno,contrarias y olvidadas,
¡Con las que hay que jugar un Solitario vívido!

¡Como la hollada hierba nos es indiferente!
¡Y este cedro minúsculo por encima del agua,
Atento sólo al viento,sólo a la tempestad,
Y no a mis ojos,a mi paso soberano!
¿No te dijeron nada cuando eras semilla?
¿Nada sabes entonces de lo que un alma encierra?
-Ignoramos también el coloquio divino.

¡Ah,la tierra y el tiempo,¡cuándo podrán mostrarte
Y enseñarte el instinto que ese hombre en suspenso
Es un ser asombrosos que podría llevarte
Y encenderte en un alto tiempo de eternidad!
-¡Vamos,sublévate,que algo de ti se asombre!
¿Quién nos hará divinos,así como los hombres
Hicimos más humano lo que nos circundaba?

Que demonio cansado murmura esta mentira :
El Solitario ... para ser Rey ... para dormir...
Esos nos a la vida que obligan a morir
Desgarrándose ... Oficio de hombre,sol,claridad,
Oficio de hombre,árbol minúsculo y helechos
Y viento que los curva,vosotros vais a ir

Allí donde se eleva y compone la tierra
El Canto,y el Gran Juego van a otro más grande,
Donde voces,celestes para los que imaginan,
Se unen en el vasto concierto de los tiempos,
Oficio y pasión de toda alma viviente,
El más hermoso Solitario,ser quien canta,
Dado que el mundo entero es su único habitante...

                  Une Somme de Poésie,1946

versión De 
Raúl Gustavo Aguirre en, Poetas Franceses Contemporáneos, Ediciones Librería Fausto;  Buenos Aires,1974





De Salmos

Salmo XX

Yo quisiera llegar a la dulzura de las almas -que no han tenido necesidad de llegar hasta ahí,
Porque poseen esa dulzura perdida que fue una gracia original,- porque no tropiezan con nada y penetran en todo, pacificándolo,
Sabiendo seguir los movimientos que no son suyos, -levantar el tallo de los seres sin romperlos.
Pero tengo todavía mis rudezas y is aversiones -y distingo mal mi rigidez de la rectitud de la gracia.
No me ciño a ella, no abdico en ella, - me preocupa mi propia complaciencia.
Levanto mis pecados como tentaciones más altas, -refinamientos a los cuales los demás nunca llegarán.
Desprecio en cierto modo aquellos que no siguen mi camino - y aparto a los que quieren acompañarme, para estar solo.
Me acepto como un ídolo que es preciso admirar,- y le doy la esperanza para luego quitársela. 
Por haberlo comrendido, siento tal tristeza -que te pediría, por piedad, que me humillaras.
Pero te suplico que me concedas esa dulzura de las almas -que no han tenido necesidad de llegar hasta ahí.





Salmo XXV

Cuando la luz hace daño, es el infierno, -es el fuego que quema y noel que pacifica.
Y sin embargo, ¡tantas cosas deben consumirse! -Nosotros noesperamos retener nada en la ceniza.
Aparte del amor que se ha mezclado a tu amor, -del fuego que se ha unido a tu fuego.
Pero nos horroiza hablar del infierno -como de todos los umbrales del alma.
En lugar de abrirse en la purificación de la llama -se hunde en la quemadura. 
En lugar de ascender con la luz -se extiende por las zonas calcinadas.
Parecen vivas y sus reflejos juegan -y los sentidos delimitan sus zonas de amor.
Con lo que robaron de la gracia de las criaturas -y lo que desprendieron del cuerpo de la creación. 
Y nosotros creamos poco a poco nuestro infierno, -hacemos de él un lugar desolado.
Y flotará tu ausencia en la larga llanura del infierno -y lo que fue amor e intacto permanece, no podrá amar nunca.
Y todo lo que oigo en esta garganta del alma -no podrá ser dicho por ninguna garganta tendida por la esperanza.







LÉGENDE

Va dire à ma chère Ile, là-bas, tout là-bas,
Près de cet obscur marais de Foulc, dans la lande,
Que je viendrai vers elle ce soir, qu'elle attende,
Qu'au lever de la lune elle entendra mon pas.

Tu la trouveras baignant ses pieds sous les rouches,
Les cheveux dénoués, les yeux clos à demi,
Et naïve, tenant une main sur la bouche,
Pour ne pas réveiller les oiseaux endormis.

Car les marais sont tout embués de légende,
Comme le ciel que l'on découvre dans ses yeux,
Quand ils boivent la bonne lune sur la lande
Ou les vents tristes qui dévalent des Hauts-Lieux.

Dis-lui que j'ai passé des aubes merveilleuses
A guetter les oiseaux qui revenaient du nord,
Si près d'elle, étendue à mes pieds et frileuse
Comme une petite sauvagine qui dort.

Dis-lui que nous voici vers la fin de septembre,
Que les hivers sont durs dans ces pays perdus,
Que devant la croisée ouverte de ma chambre,
De grands fouillis de fleurs sont toujours répandus.

Annonce-moi comme un prophète, comme un prince,
Comme le fils d'un roi d'au-delà de la mer;
Dis-lui que les parfums inondent mes provinces
Et que les Hauts-Pays ne souffrent pas l'hiver.

Dis-lui que les balcons ici seront fleuris,
Qu'elle se baignera dans les étangs sans fièvre,
Mais que je voudrais voir dans ses yeux assombris
Le sauvage secret qui se meurt sur ses lèvres,

L'énigme d'un regard de pure transparence
Et qui brille parfois du fascinant éclair
Des grands initiés aux jeux de connaissance
Et des couleurs du large, sous les cieux déserts...