BUSCAR POETAS (A LA IZQUIERDA):
[1] POR ORDEN ALFABÉTICO NOMBRE
[2] ARCHIVOS 1ª, 2ª, 3ª, 4ª, 5ª 6ª 7ª 8ª 9ª 10ª 11ª 12ª 13ª 14ª 15ª 16ª 17ª 18ª 19ª 20ª y 21ª BLOQUES
[3] POR PAÍSES (POETAS DE 178 PAÍSES)

SUGERENCIA: Buscar poetas antologados fácilmente:
Escribir en Google: "Nombre del poeta" + Fernando Sabido
Si está antologado, aparecerá en las primeras referencias de Google
________________________________

martes, 6 de marzo de 2012

6222.- JOAQUÍN MORALES

Retrato del autor, a lápiz, por MARIO CASARTELLI (1985)


Joaquín Morales. Seudónimo de Virgilio Lito Pessolani. Poeta paraguayo, nacido en Asunción en 1955. Publicó Postales de Bizancio (1984), Poliedro o panóptico del mundo y despliegue de sus trampas, demonios y maravillas (1985), Historia(s) de Babel (1992), Sermo, Hurras a Bizancio (2005) y Musica Ficta (2005).






SOMOS EL POLVO DE LAS CÁSCARAS
de los vulgares frutos de la tierra
en primorosa delicia transformados,
alto llegamos, a bien servida mesa
y polvo que somos nos muerde
delicado diente aún no derrotado.


la fina polvareda somos del entrechoque de fortunas:
doradas postergaciones de los muchos,
polvorientos guerreros en billetes intactos,
rozamiento de monedas quemantes
en tenaces números nos conciliamos,
respiración de sueños intranquilos,
y tanto pesamos y asfixiamos tanto
que soñador y sueño al fin
son polvo para los dueños.


del fondo de los baúles venimos
de los rincones desdeñados
por el historiador del Mismo Ombligo
por el afinador del Eterno Piano:
el polvo somos de escritorios
brillantemente obsoletos
sillas curules que esperan
mejor y más sabia posesión.


el polvo refugiado
en los pliegues más callados de la historia
en los hombros de yeso de los bustos
de los grandes derrumbes somos
la ceniza de los más luminosos incendios
y no sabemos cuándo fueron
ni si duran todavía.


el polvo y la ceniza de los libros
perdidos, prohibidos, quemados,
mal interpretados, nunca leídos,
la carbonilla de las letras
torcidas, retorcidas para significar otra letra
la borra de los tinteros
que evaporaron su tinta esperando,
la arenilla somos de las palabras
que se hicieron polvo
de tanto rodar en cauce seco:
no dichas, no escuchadas de tan duplicada repetición:
y tratamos de volver a articularnos
pero nos cuesta y te duele,
te pesa y nos confunde.


el polvo ya asentado
que fue la polvareda de las grandes marchas


de las carretas de la huída
caminos hacia ninguna parte
hacia más camino y polvareda.


el polvo de los cántaros enterrados
y su dorada leyenda hecha polvo
somos


la ceniza de los primeros muertos
de los muertos acurrucados en cántaros
ya ni en sus cantos rescatados


y en la mezcla no sabemos
quién es muerto o sólo tierra,
ni quiénes son los que nos cantan
los que nos pisan, ni hacia dónde.


somos la flor hecha polvo,
el polvo de tu esperanza
patria querida


pulverizada












a Signe


niñita de los gruesos lentes
-para que nadie escape a la dulzura
de tus ojos grises-
dame la clave de tu pequeño mundo
que con sólo un globo, un cuadernito,
un amistoso perro se conforma


niñita de los siete años
y un marcapasos
-del corazón de juguete
suena más lindo
pero también tan falso-
no te vayas
dame tiempo para alcanzarte
para aprender de tu ternura
para que nos sentemos en un rincón
y me expliques las cosas


libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo,
¿puedo pretender
que alguien me escuche?
no me quieras pedir
historias lindas;
todos estamos mal
... und tu alle die Winde je tzt erregen,
dass sie zu meinem Seufzen Kraft gnug geben:


gemitus mortis circumdederunt me










POLIEDRO DE LA MELANCOLÍA


Por cuántas caras difundes,
poliedro,
la suave melancolía que te envuelve.
Con cuántas aristas cortas
las miradas que quieren estudiarte.
Por cuáles grietas se escapa
tu tranquilo tiempo
que a los dedos del artesano manchan.
Quién conoce tus dorsos.
Por qué se te asignó esa perspectiva.
Qué rigurosa deformidad escondes
o quieres revelar y es imposible.
Qué artífice mágico te salvará
reordenando tus múltiples rostros.
Cuál sabia hipótesis, cuál geometría
tu duración contienen, y tu espacio.
Qué músico maestro
tus números en leve coro vuelca.
Qué vez de fuera del papel
nos contará tu fabricada infancia.
De qué ceñida proporción,
poliedro, eres ejemplo
o te escapas.


(Hagámosle creer que es parte del diseño,
que ha establecido conexión con los demás:
hagámosle creer que está vivo).


Optimus artifex fecit










DEDICO ESTOS VERSOS A


Fácil predecir la victoria
en términos de pulida palabra;
fácil alentar con el estilo
cuidadosamente cotidiano;
fácil señalar los rumbos salpicados
de amanecidos soles;
fácil concertar en el papel o el escenario
al viento y la guitarra
en avasallante unísono;
fácil declararse intérprete de almas,
centinela de horizontes
(como si la justicia viniera
y no hubiera que ir a buscarla);
fácil hablar en nombre de otros
que no pueden contradecirte;
fácil traficar con tanto arado,
tanta pala, tanto trino;
fácil sobre todo cuando no estás allí:
fácil.


Te quiero ver nomás
tan nadie como cualquiera,
tan bandera de los charlatanes,
atado,
humillado,
amordazado,
comida tu lengua por gusanos,
pudriéndose tan linda poesía
entre tus dientes.










APUNTES PARA UN MANIFIESTO


Cien palabras menos en promedio cada año
(por aquello de ser el silencio corazón del poema
como el aire habitación de Zeus)
cien sobremesas de más progresivamente alcohólicas
(por aquello del desorden sistemático de los sentidos)
camino seguro son
a su noción rectísima del universo,
es decir, su barrio
(¿y entenderá algún día
por qué suele soñar
con ese busto del museo?)
y sudoroso como todo transeúnte bizantino
de la grasienta mañana, o al revés,
rumbo a la masticación recíproca
y los eructos de triunfo
-maletín, corbata y lustre-


qué asfixias no predecir entonces
no ya al canto,
que definitivamente no,
aun al colorinche de los ómnibus,
tóxicas y multicolores flores urbanas:


y no sin embargo:
falacia del orgullo,
la pose de que nadie nos lee,
tropezón por la baldosa floja
de estos días difíciles,
no adecuación a la complicada realidad
que se derrocha para el retórico de lo falso,
esto es:


el retorno al origen
pero desde más lejos,
nuevos y mejores datos en los basurales
para recomponer la perdida unidad,
y otra vez pulsar la cuerda
coronada la frente
de lechugas.










RICERCARE


1


BAR DE LA ESQUINA


El ex-boxeador se abraza a su barriga
llena de alcohol temprano
y recuerdos de la leche de su madre tibia.
Su sombra crece hacia el rival ausente,
hasta que niños burlones orinan encima, y corren.
La educación primaria es gratuita,
y todos los domingos y feriados
el policía de guardia
sueña con ventilar eternamente sus botas.


2


UNA PUESTA DE SOL ASÍ, A CUALQUIERA LE INSPIRA


Una remolacha decayendo hacia el oeste
congrega el rebaño lírico del poetastro,
y él al sol le llama remolacha.
¿Le darán un premio a este prohombre?
El sol se fue,
las ovejas lo royeron y mascaron,
el poeta no puede regresar,
perdido en la tiniebla,
la bosta y los balidos le confunden:
soltemos un lobo feroz
con cuento y todo.
¿Le darán un premio al lobo?


3


EL CONTRATO SOCIAL


¿Qué cláusula en letra chica
me prohíbe llamar
bruja apestosa
a la alcanforada viejecita de enfrente?
Ella barre todas las mañanas
la porción de suciedad
que inaugura su día.
Ella sale todas las tardes
a espiar el universo
desde su sillón hamaca.
(Me gusta imaginar
la cola de su gato
trinchada).
Las alimenticias sopas que organiza
son altamente sospechosas.
Protéjanme.