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domingo, 16 de octubre de 2011

5134.- ERNESTO GUEVARA


Ernesto Guevara, más conocido como «Che Guevara» (Rosario, Argentina, 14 de mayo de 1928 – La Higuera, Bolivia, 9 de octubre de 1967), fue un político, escritor, periodista y médico argentino-cubano. Guevara fue uno de los ideólogos y comandantes que lideraron la Revolución Cubana (1953–1959) que desembocó en un nuevo régimen político en ese país. Guevara participó desde entonces y hasta 1965 en la organización del Estado cubano desempeñando varios altos cargos de su administración y de su Gobierno, principalmente en el área económica, siendo presidente del Banco Nacional y ministro de Industria, y también en el área diplomática como responsable de varias misiones internacionales.
Convencido de la necesidad de extender la lucha armada en todo el Tercer Mundo, el Che Guevara impulsó la instalación de focos guerrilleros en varios países de América Latina. Entre 1965 y 1967, él mismo combatió en el Congo y en Bolivia. En este último país fue capturado y ejecutado de manera clandestina y sumaria por el Ejército boliviano en colaboración con la CIA el 9 de octubre de 1967.
La figura despierta grandes pasiones en la opinión pública tanto a favor como en contra, convertido en un símbolo de relevancia mundial; para muchos de sus partidarios representa la lucha contra las injusticias sociales o de rebeldía y espíritu incorruptible, mientras que es visto por muchos de sus detractores como un criminal responsable de asesinatos en masa, acusándolo además de una mala gestión como Ministro de Industria.




El Che Guevara en la cultura

La figura de Ernesto "Che" Guevara ha sido fuente de inspiración para la creación de gran cantidad de obras artísticas, en todos los campos de la cultura en todo el mundo. Este artículo es una recopilación de esas obras y eventualmente incluye una breve análisis de las mismas y de la relación que tienen con la personalidad del Che Guevara.
La fotografía de Korda
Famosa fotografía de Alberto Korda.
La fotografía del Che Guevara fue tomada por Alberto Korda el 5 de marzo de 1960 —cuando Guevara tenía 31 años— en un entierro por la víctimas de la explosión de La Coubre, pero no fue publicada sino hasta siete años después. El Instituto de Arte de Maryland (Estados Unidos) la denominó Korda's photo, es decir, La Foto de Korda: "La más famosa fotografía e icono gráfico del mundo en el siglo XX".1
Esta imagen empezó a hacerse famosa unos siete años después de la muerte del Che en Bolivia, cuando un editor italiano, Giangiacomo Feltrinelli se hizo con los derechos para publicar el Diario del Che en Bolivia e imprimió la imagen en un gran póster. Feltrinelli había conseguido de Korda imágenes del Che unos meses antes de su muerte, que fueron usadas para las portadas de la edición italiana del diario..

La imagen de Fitzpatrik
La imagen más famosa del Che Guevara es sin duda su retrato realizado en alto contraste, basado en la foto de Korda. Este diseño fue realizado en 1968 y tiene diferentes variantes, algunas en blanco y negro, otras en rojo y negro, todas hechas por el artista irlandés Jim Fitzpatrick, más conocido por sus pinturas de la mitología irlandesa. Fitzpatrick recibió una copia de la fotografía de Korda de un grupo anarquista alemán en 1965. Algunas fuentes dicen que el origen de estas imágenes fue el filósofo francés Jean-Paul Sartre.
Una versión modificada del retrato ha sido reproducida en diversos medios; Korda nunca exigió derechos de autor debido a que compartía los ideales de Guevara. Sin embargo Korda reclamó una vez sus derechos para evitar que la imagen fuese usada en un anuncio de vodka. Korda era un convencido comunista y no permitió que se comercializase con la imagen; en aquel momento dijo a los periodistas:
Como defensor de los ideales por los que el Che Guevara murió, no me opongo a la reproducción de la imagen para la difusión de su memoria y de la causa de la justicia social en el mundo
Los gráficos de Fitzpatrick fueron usados en una pintura de Andy Warhol con el mismo proceso gráfico que ya había empleado en unos retratos de Marilyn Monroe. Sin embargo esta imagen es en realidad una falsificación hecha por Gerard Malanga; cuando Warhol se enteró del fraude, muy astutamente autentificó la copia y con ello se embolsó todos los derechos de su uso. Desde entonces la imagen ha aparecido en incontables pósters, camisetas, tazas, pegatinas,... y se ha convertido en un icono de una nueva generación de jóvenes que creen en una cultura alternativa.

Cine
Che (1969), película estadounidense dirigida por Richard Fleischer en la que Omar Sharif representa el papel de Ernesto Guevara y Jack Palance el de Fidel Castro.
Diarios de motocicleta (2004), película multinacional dirigida por Walter Salles y producida por Robert Redford. Protagonizada por Gael García Bernal en el papel de Ernesto Guevara y Rodrigo de la Serna en el de su amigo Alberto Granado. Relata el primer primer viaje latinoamericano que realizaron juntos en 1952 basado en los diarios que ambos escribieron durante el mismo. El tema de la película, Al otro lado del río, de Jorge Drexler, ganó el Oscar a la Mejor Canción Original en 2005.
Evita (1996), basada en el musical de Andrew Lloyd Webber, dirigida como película por Alan Parker. Sobre la vida de Eva Perón interpretada por Madonna. El personaje del Che Guevara, interpretado por Antonio Banderas aparece como una ficción histórica, para hacer de comentarista y contrapunto de la figura principal, pero es necesario aclarar que nunca la conoció y que su actuación política comenzó mucho después de la muerte de Eva Duarte en 1952.
Che Guevara (2005), dirigida por Josh Evans, con Eduardo Noriega, Sônia Braga, Paula Garcés, Enrico Lo Verso, Sergio d'Amato en los roles principales. La trama cubre el período desde el desembarco del Granma, de Sierra Maestra, hasta la llegada triunfal a La Habana.
El Argentino (2008), película de Steven Soderbergh y con Benicio Del Toro interpretando el papel de Guevara. El argumento está concentrado en la Revolución cubana.
Guerrilla (2008), película de Steven Soderbergh, con Benicio Del Toro interpretando el papel de Guevara y Franka Potente el de Tamara Bunke (Tania). El argumento está concentrado en los últimos años del Che Guevara, desde 1964 hasta su muerte.

Música
Hasta siempre Comandante, canción de Carlos Puebla.
Aprendimos a quererte
desde la histórica altura
donde el sol de tu bravura
le puso un cerco a la muerte.

Aquí se queda la clara,
la entrañable transparencia,
de tu querida presencia
Comandante Che Guevara.

Tu mano gloriosa y fuerte
sobre la historia dispara
cuando todo Santa Clara
se despierta para verte.
(fragmento)

Del Hasta siempre comandante se han hecho gran cantidad de versiones, entre ellos la tradicional del propio Carlos Puebla, Silvio Rodríguez, Salida Nula, Soledad Bravo, Boikot, Giorgos Dalaras & Al Di Meola, Lloviznando Cantos, Bunbury (en su proyecto musical conocido como Los Chulis) etc.
Zamba del Che (1969), canción de Rubén Ortiz, por Víctor Jara interpretada con Quilapayún2
El aparecido, de Víctor Jara.
Hoy te queremos cantar (1971), canción de Gustavo Moretto, Carlos Mellino y Juan Barrueco, interpretada por el grupo Alma y Vida.
Si el poeta eres tú, canción de Pablo Milanés
Gallo Rojo, de y por los Fabulosos Cadillacs
América te hablo de Ernesto (inédita) y La era está pariendo un corazón de Silvio Rodríguez
Canción del Elegido (1969), Fusil contra Fusil (1977) y Hombre (1987) de Silvio Rodríguez
Hacen mil hombres, de Alí Primera
Nada más! de Atahualpa Yupanqui
Soldadito boliviano de Nicolás Guillén musicalizado por Paco Ibáñez
Papá cuéntame otra vez, de Ismael Serrano en el álbum Atrapados en azul
Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y como desde aquel día todo parece más feo.
(fragmento)

Con la adarga al brazo, de Frank Delgado
Guevara, tu vuelves al camino con la adarga al brazo,
pintada en los pulóveres de los muchachos o vigilante desde la pared.
Por eso te llevo en mi cartera como un buen resguardo,
o como la casera estampita de un santo,
para que me proteja y me hale las orejas si algún día malo
me olvido del Che.
(fragmento)

El hombre de la estrella, canción de La Renga
De esa textura tu alma parió
lo que era todo tu aliento.
La rabia nunca murió
cuando mataron al perro.
(...)
Dame de esa espuma, contagia valor.
Que no haya tumba, ni nada que lo calla.
Se oye como el viento y no se ve,
se mete adentro y da batalla.
Como guía el cielo regaló
una estrella para tu frente.
Para que sin perder la ternura
jamás aprendieras a endurecerte.
(fragmento)

El mito al Che es un tema recurrente en la música punk hispanoamericana, prueba de ello es la trilogía llamada La ruta del Che grabada en distintos lugares de Latinoamérica por el grupo español Boikot, incluyendo una versión de la famosa Hasta siempre Comandante.
Esquina Libertad, de Los Piojos
Last Train, tema del disco "The Invisible Band" del grupo escocés Travis.

Fashion revolución, canción de Los Violadores

Los chicos de hoy, de ésta generación
lo ven como un cowboy de televisión
a aquel que en la selva de Bolivia fuera
la lanza guerrillera.
Es Sierra Maestra su lucha empezó.
Radio rebelde dijo "revolución".
Mi comandante,
en las remeras lo dibujan hoy.
¡Comandante!
Ésta es la fashion revolución.
Revolución.
No saben quién es, ni lo quieren saber
pero el logo es lindo y les queda bien.
Sentirse distinto, ésa es la misión,
aunque su sueño es vivir en Nueva York.
"Hasta la victoria ¡siempre!"
Radio rebelde dijo "revolución"...
(fragmento)

Murguita del Sur, de Bersuit Vergarabat
Oficinas alistando predadores
en las radios incitando al festival,
que recuerda por primera vez a un hombre
que la gente hoy está queriendo más...

Con el tiempo se nos fue para la cresta
de una ola que no para de crecer
hoy su cara está en todas las remeras
es un muerto que no para de nacer...

(...)

Después... alucinan que planea
un héroe de otras tierras
y los viene a rescatar
(fragmento)


Poesía
El chileno Pablo Neruda le escribió el poema Tristeza en la muerte de un héroe en su obra Fin del mundo de 1969.
Bolivia volvió a su rencor, a sus oxidados gorilas, a su miseria intransigente,
y como brujos asustados los sargentos de la deshonra, los generalitos del crimen,
escondieron con eficiencia el cadáver del guerrillero como si el muerto los quemara.
(fragmento)

El argentino Julio Cortázar escribió Yo tuve un hermano
Yo tuve un hermano
no nos vimos nunca
pero no importaba.
(fragmento)

El uruguayo Mario Benedetti publicó en 1967 la serie de poemas dedicatorios
llamada A Ras del Sueño.

Donde estés
si es que estás
si estás llegando
aprovecha por fin
a respirar tranquilo
a llenarte de cielo los pulmones.
(fragmento)

El cubano Nicolás Guillén escribió el poema Che Guevara en 1958 en Buenos Aires:

Hecha de dos un alma brilla entera,
como si San Martín la mano pura
a Martí familiar tendido hubiera.
(fragmento)

El español Joan Brossa compuso su notable poema visual Elegía al Che, concebido en 1969 y realizado en 1978. En homenaje al Che Guevara, el autor saca del alfabeto las letras que forman su nombre creando un "vacío".

El salvadoreño Roque Dalton escribió su poema Credo del Che.
Después le colocaron a Cristo Guevara
una corona de espinas y una túnica de loco
y le colgaron un rótulo del pescuezo en son de
burla
INRI: Instigador Natural de la Rebelión de los
Infelices...
(fragmento)

El argentino Juan Gelman se refiere a Guevara en su poema Pensamientos:

Soy de un país complicadísimo
latinoeurocosmopoliurbano
criollojudipolacogalleguisitanoira
según dicen los textos y los textos que dicen
pues dicen y como dicen
así será la historia pero yo
les aseguro que no es cierto
de este país de fantasía
se fue Guevara una mañana y
otra mañana volvió y siempre
ha de volver a este país aunque no sea más que
para mirarnos un poco un gran poquito y
¿quién se habrá de aguantar?
¿quién habrá de aguantarle la mirada?
(fragmento)

El argentino Néstor Groppa le dedicó su poema Sé que la delación existe
¿Por qué me siguen y siguen queriendo matar
si ya he muerto?
Les juro que seré más temible
muerto que vivo
porque mi muerte
hereda todos los
odios, todos los odios, de uno y otro lado
de esta tierra.
(…) Ahora no sé qué harán con mi muerte,
qué será de la muerte mía.
Ellos y yo, entramos en la historia,
donde yo ya me esperaba de pie
con el humo celestial
de mi barba
y las mariposas que volaban
como cifras oscuras
de mis ojos.
(fragmento)

El cubano Nicolás Guillén escribió el poema Che Comandante
No porque hayas caído
tu luz es menos alta.
Un caballo de fuego
sostiene tu escultura guerrillera
entre el viento y las nubes de la Sierra.
No por callado eres silencio.
Y no porque te quemen,
porque te disimulen bajo tierra,
porque te escondan
en cementerio, bosques, páramos,
van a impedir que te encontremos
Che Comandante,
amigo.
(fragmento)

El cubano Nicolás Guillén escribió el poema Guitarra en duelo mayor
¿No sabes quien es el muerto,
soldadito Boliviano?
El muerto es el Che Guevara,
y era argentino y cubano,
y era argentino y cubano,
soldadito de Bolivia,
y el argentino y cubano.
El fue tu mejor amigo,
soldadito Boliviano;
el fue amigo del pobre
del oriente al altiplano.
(fragmento)

El español Germinal Sánchez escribió este poema
Florece tu figura en la memoria,
igual que la amapola desde el trigo
para ensalzar la historia de tu gloria.
Tu recuerdo estará siempre conmigo,
y aunque pasen los años velozmente
jamás te olvidaré, mi buen amigo.
Me enseñaste la tierra y la simiente
para plantar en árbol de esperanza
la eterna clorofila transparente.
Pero el mundo, fingiendo de que avanza
hacia un mundo mejor donde el dinero
inclina a un lado y otro la balanza
tumbó tu eterno árbol misionero,
pero dejó raíces y razones
para seguir tu lucha, compañero.
En un mundo enlutado de traiciones
donde el poder corrompe a la conciencia
y muda las palomas en halcones,
tremola la presencia de tu ausencia,
y hasta mi alma en un grito aleteante
cumpliendo la sentencia de tu herencia,
persistirá en tu ejemplo, comandante.

Vida del Che, (1968), guion de Héctor Germán Oesterheld con dibujos de Enrique y Alberto Breccia, biografía del Che Guevara.
Che: una biografía gráfica, (2010) guion de Sid Jacobson con dibujos de Ernie Colón.

Pintura

El cuadro atribuído a Warhol
Escultura y monumentos





Poemas escritos por

Ernesto Guevara





En conmemoración de los 40 años de la muerte del Che Guevara,
la embajada de Cuba y la Usac sacaron a la luz el libro Che Guevara,
poesía completa.
EP




Autorretrato oscuro

De una joven nación de raíces de hierba
(raíces que niegan la rabia de América)
vengo a ustedes, hermanos norteños.
Cargado de gritos de desaliento y de fe,
vengo a ustedes, hermanos norteños,
vengo de donde venimos los ‘homos sapiens’,
devoré kilómetros en ritos trashumantes;
con mi materia asmática que cargo como una cruz
y en la entraña extraña de metáfora inconexa.
La ruta fue larga y muy grande la carga,
persiste en mí el aroma de pasos vagabundos
y aún en el naufragio de mi ser subterráneo
–a pesar de que se anuncian orillas salvadoras–
nado displicente contra la resaca,
conservando intacta la condición de náufrago.
Estoy solo frente a la noche inexorable
y a cierto dejo dulzón de los billetes,
Europa me llama con voz de vino añejo,
aliento de carne rubia, objetos de museo.
Y en la clarinada alegre de países nuevos
yo recibo de frente el impacto difuso
de la canción, de Marx y Engels,
que Lenin ejecuta y entonan los pueblos








El mar me llama con su amistosa mano

El mar me llama con su amistosa mano
Mi prado –un continente
se desenrosca suave e indeleble
como una campana en el crepúsculo.







Canto a Fidel

Vámonos,
ardiente profeta de la aurora,
por recónditos senderos inalámbricos
a liberar el verde caimán que tanto amas.

Vámonos,
derrotando afrentas con la frente
plena de martianas estrellas insurrectas,
juremos lograr el triunfo o encontrar la muerte.

Cuando suene el primer disparo y se despierte
en virginal asombro la manigua entera,
allí, a tu lado, seremos combatientes,
nos tendrás.

Cuando tu voz derrame hacia los cuatro vientos
reforma agraria, justicia, pan, libertad,
allí, a tu lado, con idénticos acentos,
nos tendrás.

Y cuando llegue el final de la jornada
la sanitaria operación contra el tirano,
allí, a tu lado, aguardando la postrer batalla,
nos tendrás.

El día que la fiera se lama el flanco herido
donde el dardo nacionalizador le dé,
allí, a tu lado, con el corazón altivo,
nos tendrás.

No pienses que puedan menguar nuestra entereza
las doradas pulgas armadas de regalos,
pedimos un fusil, sus balas y una peña.
Nada más.

Y si en nuestro camino se interpone el hierro,
pedimos un sudario de cubanas lágrimas
para que se cubran los guerrilleros huesos
en el tránsito a la historia americana.
Nada más.










De pie el recuerdo caído en el camino

De pie el recuerdo caído en el camino,
cansado de seguirme sin historia,
olvidado en un árbol del camino.
Iré tan lejos que el recuerdo muera
destrozado en las piedras del camino,
seguiré siendo el mismo peregrino
de pena adentro y la sonrisa fuera.
Esa mirada circular y fuerte
en un mágico pase de muleta
esquivó en mi ansia toda meta
convirtiéndome en vector de la tangente.
Y no quise mirar para no verte,
sonrosado torero de mi dicha,
invitarme con aire displicente.









Y aquí

"Soy mestizo", grita un pintor de paleta encendida,
"soy mestizo", me gritan los animales perseguidos,
"soy mestizo", claman los poetas peregrinos,
"soy mestizo", resume el hombre que me encuentra
en el diario dolor de cada esquina,
y hasta el enigma pétreo de la raza muerta
acariciando una virgen de madera dorada:
"es mestizo este grotesco hijo de mis entrañas".

Yo también soy mestizo en otro aspecto:
en la lucha en que se unen y repelen
las dos fuerzas que disputan mi intelecto,
las fuerzas que me llaman sintiendo de mis vísceras
el sabor extraño de fruto encajonado
antes de lograr su madurez el árbol.

Me vuelvo en el límite de la América hispana
a saborear un pasado que engloba el continente.
El recuerdo se desliza con suavidad indeleble
como el lejano tañir de una campana.











Palenque

Algo queda vivo en la piedra
hermana de las verdes alboradas
tu silencio de manes
escandaliza las tumbas reales.
Te hiere el corazón la piqueta indiferente
de un sabio de gafas aburridas
y te golpea el rostro la procaz ofensa
del estúpido "¡Oh!" de un gringo turista.
Pero tienes algo vivo.

Yo no sé qué es,
la selva te ofrenda un abrazo de troncos
y aún la misericordia araña de sus raíces.
Un zoológico enorme muestra en alfiler
donde prenderá tus templos para el trono,
y tú no mueres todavía.

¿Qué fuerza te mantiene,
más allá de los siglos,
viva y palpitante como en la juventud?
¿Qué dios sopla, al final de la jornada
el hálito vital en tus estelas?
¿Será el sol jocundo de los trópicos?
¿Por qué no lo hace en Chichén-Itzá?
¿Será el abrazo jovial de la floresta
o el canto melodioso de los pájaros?
¿Y por qué duerme mas hondo a Quirigua?
¿Será el tañir del manantial sonoro
golpeando entre los riscos de la sierra?
Los incas han muerto, sin embargo.












Vieja María

Vieja María, vas a morir,
quiero hablarte en serio.
Tu vida fue un rosario completo de agonías,
no hubo hombre amado, ni salud, ni dinero,
apenas el hambre para ser compartida;
quiero hablar de tu esperanza,
de las tres distintas esperanzas
que tu hija fabricó sin saber cómo.
Toma esta mano que parece de niño
en las tuyas pulidas por el jabón amarillo.
Restriega tus callos duros y los nudillos puros
en la suave vergüenza de mi mano de médico.
Escucha, abuela proletaria:
cree en el hombre que llega,
cree en el futuro que nunca verás.
Ni reces al dios inclemente
que toda una vida mintió tu esperanza;
ni pidas clemencia a la muerte
para ver crecer a tus caricias pardas;
los cielos son sordos y en ti manda el oscuro,
sobre todo tendrás una roja venganza
lo juro por la exacta dimensión de mis ideales.
Muere en paz, vieja luchadora.
Vas a morir, vieja María;
treinta proyectos de mortaja
dirán adiós con la mirada,
el día de estos que te vayas.
Vas a morir, vieja María,
quedarán mudas las paredes de la sala
cuando la muerte se conjugue con el asma
y copulen su amor en tu garganta.
Eres tres caricias construidas de bronce
(la única luz que alivia tu noche),
esos tres nietos vestidos de hambre,
añorarán los nudos de los dedos viejos
donde siempre encontraban alguna sonrisa.
Eso era todo, vieja María.
Tu vida fue un rosario de flacas agonías,
no hubo hombre amado, salud, alegría,
apenas el hambre para ser compartida,
tu vida fue triste, vieja María.
Cuando el anuncio de descanso eterno
enturbia el dolor de tus pupilas,
cuando tus manos de perpetua fregona
absorban la última ingenua caricia,
piensas en ellos. y lloras,
pobre vieja María.
¡No, no lo hagas!
No ores al dios indolente
que toda una vida mintió tu esperanza;
ni pidas clemencia a la muerte
tu vida fue horriblemente vestida de hambre,
acaba vestida de asma.
Pero quiero anunciarte
en voz baja y viril de las esperanzas,
la más roja y viril de las venganzas,
quiero jurarlo por la exacta
dimensión de mis ideales.
Toma esta mano que parece de niño
en las tuyas pulidas por el jabón amarillo,
restriega los callos duros y los nudillos puros
en la suave vergüenza de mi mano de médico.
Descansa en paz, vieja María,
descansa en paz, vieja luchadora,
tus nietos todos vivirán la aurora,
LO JURO.









(A una paciente suya que moría, mientras Guevara
se desempeñaba como médico en un hospital de México,
poco antes de su partida en el Granma rumbo a la lucha
guerrillera en Sierra Maestra)


Despedida a Tomás

A ti, encallado amigo,
hacia las aguas quietas
del arrecife blanco
donde te amarra tu sueño de náufrago,
va mi canción de despedida.

Hoy he despertado
con afán de alas en las jarcias,
y tiendo velas inalámbricas
navegando hacia el puerto de la hora
marcado por la brújula indolente.

Hoy estiro mi lenguaje al viento
para estrechar tus palabras
y llevarme algo de tu lamento tierno
a compartir asombros
que ya estoy viviendo.

Se fue ya la primavera
que fertiliza tu almohada;
no es por mi partida
sino por tu nave que ya no navega.

Te comprendo golondrina truncada.
Quisiera llevarte a la fuente Castalia
darte elíxir de iguales poderes;
y aunque soy un médico asomado a las cosas
que no las transforma y apenas comprende.
Tengo no obstante una fórmula mágica
-creo que la aprendí en una mina de Bolivia,
tal vez chilena, peruana o mexicana,
en el destrocado imperio del Sonora,
en un puerto negro del Brasil Africano,
tal vez en cada punto una palabra-.

La fórmula es sencilla:
No te ocupes del cerco, ataca el arrecife,
une tus manos jóvenes a la piedra anciana
y dale en tu pulso a los rojos corales palpitantes
en diminutas ondas cotidianas.

Un día, aunque mi recuerdo sea una vela
más allá del horizonte
y tu recuerdo sea una nave
encallada en mi memoria,
se asomará a la aurora a gritar con asombro
viendo a los rojos hermanos del horizonte
marchando alegres hacia el porvenir.
Ellos los males quietos terribles y blancos
como la noche sorprendida al revés.

Y entonces, poeta blancuzco de cuatro paredes,
serás el cantor del universo;
entonces, poeta trágico, delicado, enfermo,
serás un robusto poeta del pueblo.










Canto al Nilo

Enorme es tu pasado
insumiso mar de dos mareas.
Tu sinfonía de inquietos cocodrilos
dio marco al monolítico arquitecto;
las plegarias del hombre labraron su futuro
a partir del concepto que aprendiste de la vida,
tu sangre legamosa llenó las tierras de blancos
trinos vegetales;
tu mecanismo de cósmico impulso
llevó al África a través de eras
desde antes que a los toros venerara.

Pero cuánto dormiste;
cuarenta siglos fueron hasta el grito de coraje
que sólo estremeciera tu músculo atrevido.

Si hoy le canto al ayer de muerta piedra
y convoco los recuerdos de Tebas,
es que el presente aflora en tu pasado,
es que vive en la presa de Asuán
en el Suez reconquistado.

Canto al nuevo grito de tu garganta sonora,
al hondo retumbar de las pisadas solemnes
uniendo su destino en el polvo del desierto.

Canto a la mano sobria que estrecha su certeza
con la certeza inculta del último beduino.
Va el canto hacia los hijos que defienden tu suelo
con los firmes morteros de los rifles del pueblo.
¿Alguien puede afirmar sin sonrojarse
el triunfo de la fuerza sobre la fe del hombre?

Te admiro y te presento en tus almas sustanciales
con toda su justicia de arteria nutritiva,
te quiero porque hermano mi aurora con tu aurora
y en mis carnes se adentra la feroz mordedura de coloniales fauces
(decadentes mandíbulas celadores de Israel)
y retumba en mis sienes, en el clásico son,
el eco de las bombas que caen sobre tu hermano
rectilíneo y sosegado hermano artificial,
sin doblegar tu cielo de impávidas alburas.

Hoy que mi patria está llena de jalones huecos
y yo inicio mi pistola en hazañas menores,
tu epopeya acicatea mis ideales
espuela de la lucha nos recuerda
badajo de la furia más sublime.
Si tu impulso no emerge en las riberas del Plata
y es vano tu ejemplo para ahuyentar la modorra,
llevaré mis pupilas cargadas de tu esperma
para derramarlas sobre la tierra en derrota.
Al fin,
¿alguien puede afirmar sin sonrojarse
el triunfo de la espada sobre la fe del hombre?