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jueves, 15 de septiembre de 2011

4887.- VÍCTOR MAZZI TRUJILLO


Víctor Mazzi Trujillo. Nació en Junín (Perú)(17 marzo 1925 - 12 febrero 1989)
Víctor Mazzi es, para la historia de la poesía peruana, el primer auténtico poeta proletario. Cuando por primera vez nos vimos físicamente la mano, yo sentí que se la daba a la tierra: Mazzi es un albañil, sus manos conocen de cerca la levadura inmortal de la vida, y con esas mismas manos de arquitecto o escultor ha ido amasando la tierra, colocando uno sobre otro los poemas, hasta edificar esa casa vastísima y firme que es su libro, donde se albergan los árboles y las estrellas, el hombre y los animales, en una sociedad natural e indestructible.

Víctor Mazzi se ha elevado en sus poemas como en un andamiaje sólido y necesario: él ha arribado a una altura humana difícil de alcanzar, y se ha aferrado a una cornisa celeste como náufrago del cielo. Allí han sucumbido sus ideales: en el aire no se pueden levantar pueblos. Pero ahora, de nuevo con las manos ásperas, de nuevo sobre la tierra y sobre el papel, envuelto en polvo y tinta, el poeta elabora un canto de justicia social. Mazzi ha abandonado las alturas de su profesión de poeta, de poeta que ha dejado la tierra para levantarse a gran altura: él no es un intelectualizado.

Cuando comprobé la aparición de este poeta que viene a combatir al lado nuestro por ley natural, lo ví como un desagravio a todos los que en el Perú sufrimos la dicha de ser escritores fieles a nuestra extracción popular, que erupciona en esta hora del hombre. No somos un volcán de lavaza. Nosotros no arrojamos espuma, pero tampoco pompas de jabón. Ni odio ni debilidad. Esto queda para los delicados y finos poetas que ven con repugnancia o miedo el color de la aurora en nuestro país. Yo me sorprendo de que en el Perú, donde se han roto las tablas de la ley a balazos, haya quedado una astilla para que este poeta encienda el fuego de la justicia de su causa, que el pueblo defiende. Aquí está el ciudadano ejemplar que canta con esperanza su patética situación de postergado social. Tiene una voz segura, iluminada, y, a veces, desatada o suavemente solemne. No es una voz de auxilio, no es una voz de sálvese quien pueda: es más bien un grito de alerta, un aviso público, una advertencia y una orden.
Debo decir que Mazzi lleva en su poesía algunos residuos tenebrosos, pero que ahora son arrastrados detrás del carro que antes conducían, llevándolo hacía la muerte. Hoy todo ha cambiado. Ya no se resigna. El sabe que hay millones de himnos, millones de albañiles que van construyendo la incontenible victoria.
Publicado en: Cultura Peruana N° 94, abril de 1956.

Bibliografía básica de Víctor Mazzi Trujillo.

(1947) Reflejos del carbón. Lima. Editado por la Compañía de Impresiones y Publicidad.
(1968) Nana para el nene de la sonaja roja. Lima. Ediciones del Instituto de Cultura.
(1975) A lengua viva. Buenos Aires. Editorial Papeles de Buenos Aires.
(1975) Poemas de vecindad. Lima. Ediciones Sutel.
(1976) Poemas del albañil. Tacna. Editorial Santa María.
(1976) Guirnalda de canciones a Chosica. Lima. Ediciones Universidad Nacional de Educación.
(1976) Poesía proletaria del Perú. Lima. Ediciones de la Biblioteca Universitaria.
(1978) Memorial de un tiempo a otro. Tacna. Ediciones GIPM-Mojinete.
(2006) No descansada vida. Lima. Arteidea editores. (Edición Póstuma)




PEQUEÑA ODA PARA CELEBRAR EL PRIMERO DE MAYO

Porque somos
lo que por nosotros somos
en cada jornada diaria,
porque estamos
cuán presto estamos llenos
de dolor y de ternura,
porque luchamos
donde luchamos por la conquista
del pan y la belleza,
porque pensamos
lo que pensamos de esta sociedad
dividida en clases,
porque tenemos
el orgullo que tenemos de ser
sostenedores del orbe,
porque soñamos
con lo que realmente soñamos
por un futuro no lejano
y porque no olvidamos
a nuestros compañeros caídos
en la brega y el combate,
y pongámonos de pie
para celebrar el día nuestro

(pero entonando LA INTERNACIONAL)





TREN DE OBREROS

Yergue su penacho de humo, su ruido
de fierros aceitados. Hacia el trabajo
indica el ritmo de su marcha atestado
de gente pobre en coches de tercera
y bodegas repletas de madera,
calaminas, herramientas. Hacia el trabajo
pasa de largo puentes, páramos, estaciones,
túneles, nevados, pendientes. Pasa de largo
los parajes privados, los extensos alambrados
del coto “Alabemos al Señor” y el estado
Luis XVI. Hacia el trabajo. Hacia el trabajo
va rompiendo largas horas de impaciencia,
de brumas y coleópteros. Hacia el trabajo.

Apunte a lápiz 1970.





LA HUELGA

La huelga,
compañero,
no es ponerse a mirar la luna
ni entrecerrar los párpados
esperando el maná del cielo.

La huelga,
miradlo,
es una boca enorme de clamores,
el pecho dispuesto a la lid
entre un bosque de pancartas.

La huelga,
compañero,
no es pedir centavos por caridad
ni regatear algunas migajas
a la tenebrosa voluntad del amo.

La huelga,
decidlo,
es un muro de voces coléricas,
un levantamiento de puños
y una toma de calles y plazas.

La huelga,
camarada,
es una poderosa arma del pueblo.







MADRE

Hoy como todos los días, Madre,
reúno el haz de espigas de tu nombre
que rige la vida que me diste.

He aquí en pie de verso
la ternura de tus infaltables pasos,
la bondad de tus prodigiosas manos,
la vigilia de tus innumerables noches
y tu capacidad hacendosa
para que no me faltara pan y letras.

He aquí que estás presente, Madre,
en todas las madres que como tú cantan
cocinan, cosen, lavan, ponen en orden
las cosas de la casa. Madres como tú
que aman las aves, las flores, el trabajo.








ELEGIA A MI PADRE

PADRE:
Te escribo desde el fondo de la casa
en que nos dejastes solos
balbuceando la sal de tu nombre.
Escribo para tu siempre
donde el amor se habrá tornado
hierba de reposo,
concilio de palomas.

Escribo pensando que estás distante
pero no lejos de este cariño
que se resuelve en lágrimas
y como un riachuelo besa tus pies.

Oh padre nuestro
que luchaste denodadamente
porque tus afanes
fueran dulce pan de nuestros días,
porque los tuyos no sufrieran
lo que debiste haber sufrido
labrando
tu perfecta imagen proletaria
en estas despiadadas ciudades
dónde reina
el hambre, la maldad y el odio.

Hoy te escribo y te recuerdo
convencido de tu ausencia,
hoy que están tus árboles sin pájaros,
tus cosas inertes
y este tu hijo absorto todavía
en el viernes que te fuiste
sin palabras
como para que no se apresurara
todo el dolor a nuestros pechos.

Si vieras, Padre, hasta qué punto
de nuestras penas
duele no tenerte en la razón filial
de esta inconsolable ternura.

Si comprendieras al menos
cuántas extrañas cosas suceden,
cuántas interrogaciones
hieren nuestra memoria;
y si ahora regresaras
seríamos capaces de creer en Dios.

Pero si nada puede devolvernos
las perennes manos del misterio
yo me quedo deseando
alcanzar tu gracia inmortal,
tocar el límite de tu silencio
hasta confundirme
con los rezagos de tu cuerpo.

Mientras tanto, Padre,
vivirás a través de mis venas
en nuestras generaciones venideras.

* Este conjunto de poemas son inéditos, se han transcrito directamente del original.










ELEGIA A UN
CIUDADANO DESCONOCIDO

No sé si alguna vez tuvo certeza
de su origen, su terrón y su trabajo,
si en otra hora amó, luchó y enarboló
el sudor de sus coyunturas,
si anduvo con los suyos
destruyendo falacias y musarañas.
si algún tiempo se disgustó el pan
compartido en pedacitos.
Pero cierto es que ahora está
besando el crucero del duro pavimento.










ROSSETA, HUGO STASSER Y YO

Rosseta es una muchacha morena y lista
con un claro olor a heno de los campos
que baña el Mississippi
según va explicando Hugo Strasser
con el cromo de su saxo alto
y/o con su oscuro clarinete
en tanto yo
suspendido en el andamio
cumplo peligrosamente con ganarme el pan
y trato de algún modo de mirar el horizonte
y bajar pronto para hallarme a Rosseta
y hacer estallar el grito ¡viva la revolución!









POEMA

En mi país
son muchos los factores
para que el poeta sea
un caso importante,
un límite de sublimidad
un estado particular.
Veamos los factores.
Primer factor: un gobierno de facto.
Factor segundo: uno educación de lacto.
Tercer factor: una economía de impacto.
Factor cuarto: un movimiento de contacto.
Quinto factor: un criterio tumefacto.
No hay otro acto.




A LA LUZ DEL CANTO
(Texto inédito, ofrecido a los lectores de poesía, conmemorando su fallecimiento, un 12 de febrero de 1989)

I
MIRADA TUYA, AURORA DE SENTIDOS,
ay, alumbra tu mirada.

Mirada viva, sol entrevisto,
ay, agrícola tu mirada.

Mirada sola, espejo, melancolía,
ay, sueña tu mirada.

Mirada cielo, color y altura,
ay, ángel tu mirada.

Mirada de fondo, suma que olvida,
Ay, ciega tu mirada.

II
TORNA EL SOL DE MILENARIO FRENTE
a quemarse entre mis sienes.

Adán. –excedido de tristeza-
Tiembla en tierras de mi labranza.

¡Oh, el alba de asnos en la pradera!
¡Oh, aquella máscara de carbunclo!

III

¿QUIÉN HA TRAÍDO ESA LUZ
que desciende hasta el corazón del agua
donde los peces sueñan un secreto velamen?

¿Quién soltó esa flecha
que aún vuela a través del bosque
llevando un oscuro designio sin nombre?

¿Quién hizo esa melodía
que llega cautelosa y descalza
redactando azules mandatos de lluvia?

¿Quién, corazón, mío, quién?

IV
OH, SEÑOR
de la esmeralda rumorosa
de la tierra, prende tus velas
y quema estas hojas
de amarga memoria.

Si cansado y absorto
quieras dormir cierra mis párpados,
reclínate en mis sienes
y olvídate de las hogueras
del tiempo sin amor.

V
TUS OJOS, MIS MANOS, LAS VOCES
erigen un árbol de amarillos frutos,
inclinan un rayo, tienden mil pájaros
y salvan al dios del esfuerzo
que transpira en la tierra.

Somos la juventud de la flor y la abeja,
el seísmos de la sangre.

De nuestro amor crece la hiedra,
se levanta la melodía nupcial del fuego,
nacenle cifras azules al tiempo.

No hay obras ni oficios
que no sepan de nuestro hondo misterio.

Somos el palpitante latido del mundo,
la clara verdad de la vida.

VI
¿QUÉ PERFIL MÁGICO Y SONORO
Enciende tu desvelado rostro?

¿Qué hialinos frutos lleva
Entre sus manos el mendigo?

¿Qué metralla como un anillo
pende y pesa de un dedo mío?

VII
NUEVOS DÍAS
andan de brazos con tu hermosura.
soy el sol que juega
en los bosques levantando torbellinos
de empurpuradas hojas
hacia el oeste de los sueños.

Ah, motivo rumoroso
de los que persiguen raudo pétalo
y tornan con una flora
de alegría entre las manos.

Que no descifren, amor, tu ser
en el delta de los vientos,
que no te descubran rostros
de enloquecido fuego
que tu temblorosa realidad
no transcurra por otras venas.

Oh, alba mía, heme
En la configuración plena
De tu silencio de hierba y paloma.

VIII
ENTÓNASE MI CUERPO DE LUZ UNIVERSAL,
abro mis brazos, estrechos al día
con el alfabeto de mi ternura.

Existo de natural manera,
susténtome, trabajo, canto
haciendo girar mis sueños
-esfera de encantos-.

Si tiembla la raíz de mis alas
es por que tarda en su advenimiento
la estrella de nuestro amor.

IX
CADA ANOCHECER
Pulso la sensitiva guitarra
de mis nervios, fluviales de luz.

Entono el poder
auroral de tu cabellera y amo
tu castidad de clavel encendido.

Me sumerjo entre luceros
Y renazco solar cantando.

X
TU CORAZÓN,
mi corazón,
dialogan como dos aves
o niños temerosos
en el invierno.

Tu distante,
distante yo,
a media ausencia
la zona árida
de la angustia.

Tu boca mía,
tuya mi boca,
para que nazca la rosa
trémula de tiempo
y perennidad.

XI

OH REVELACIÓN DE NOCHES DE TORMENTA,
de tumbas desiertas, de ojos sin luz.

Dejadme con mi fosca materia, ser
esto que los años se arrebatan sin tregua.

XII

MI SER CONGREGA
sus matinales cantos
en torno de tu cuerpo.

(Oh, tú, motivo
y alarde de los sueños,
fruición de misterios,
trajín de mariposas,
vendimia de los ojos).

A cada instante
crezco con las hierbas,
musito con los aires,
deliro con las bestias
soy la vida misma.

Todo es sencillo y sabio,
natural, mediterráneo.


XIII
SOLO Y EL ÁRBOL LLAMEANTE.
solo y la flor del tiempo.

Ay, solo escribo
mientras crece la constelación
de un vasto reino de amores
desconocidos.

Solo, enormemente solo.

XIV
POESÍA SOY
el inculpado feliz
de tus arduas conjunciones
de sol, lluvia y piedra.

Diariamente me confundo
con tu presencia suma,
amo y contigo extiendo
un racimo de astros.

Y os veo –ángel o fantasma-
irradiando un vasto reino
que circundan el viento
con su tropel de canciones.

Somos un ebrio tallo de vid,
un corazón demente.

XV
¿ESTAREIS IGNORADO AMOR, EN UNA ESTACIÓN DE ROSAS
o en un balcón de transparente olvido?

¿Quizá en un portal de altísimas paloma
o en qué puerta de entreabierto sueño?

¿Tal vez en cierta hora cerrada de pestañas
o entre pámpanos de innumerables frutos?

XVI
PENSATIVAMENTE -ACODADO
en la ventana de mi memoria-
contemplo el antiguo pueblo
extensamente nuestro.

(Oh, el fuego, la encina,
el ruiseñor y el espejo
del río inacabable).

Aún humea el albergue
de nuestra pasión, aún saben
los jazmines del alba
de tu amor junto a mi pecho.

(Oyes llegar aquella
remota melodía
de los ocultos dioses).

XVII
AÚN AMO EL CIELO
que se resuelve en tus pupilas,
el aire de tus olivos y esa
olorosa sustancia
de tus esencias vegetales.

Aún creo en tus estampas
en la hora de tus anhelos
y en el crepúsculo
que amamantas en tus cabellos
que solo el amor conoce.

Aún amo todo lo tuyo,
muchacha mía
como un mar me rodea.

XVIII
CONSIDERANDO QUE FUISTE
un cuerpo transitivo de infinita sustancia,
un turbulento ramo de luz y tinieblas,
te recuerdo todavía.

(El recuerdo me nace con la pena
en el estío de los apagados versos).

No es posible olvidarte. Aún te veo
cruzar la comarca transparente de mis años
con el haz espléndido de tu amor en granos.

Oh las amarillas hojas
de nuestra lejana ternura. Oh el aire
de tu ardiente y maravillada juventud.

Recuerdo tus plurales cosas,
el clamor de tus geranios, tus anillos
de fiesta, tus impolutas cartas









POEMA CON FILIACIÓN Y FE
(Para Artídoro Velapatiño y su poesía obrera)

A partir del tiempo que nace en nuestras manos
con su identidad de clase, su conjunción de versos,
su constitución de espigas o su porción de clavos
bien sabemos que nuestra América – de parte a parte-
con nuestro sudor y sangre a diario lo re-creamos
por más que los bárbaros dividieron sus montañas
y por más que los fenicios comerciaran sus metales
y por más que los hunos desangraran sus dominios
y por más que los otros signaran ensalmos y conjuros
y por más que los menos se alquilaran o vendieran
y por más que los amarillos se vistieran de púrpura
y por más que todos ellos amenacen exterminio
y por más que pase lo que pase no han de someternos
porque “somos muchos y juntos somos más” (Oscar R.F. García)
con su identidad de clase, su conjunción de versos,
su constitución de espigas o su porción de clavos.









SO WHAT

Cuesta nacer,
vivir cuesta,
cuesta morir.
He ahí el problema.

Tanto por tanto el precio de la luz
día y noche.
Tanto por santo la tarifa del aire y el smog
tanto por canto
el costo de un atajo de tierra sin agua.
Tanto por manto
de una porción de hierba.
Cuesta nacer,
vivir cuesta,
cuesta morir.
Y esto bien lo sabe, Miles Davis, tu trompeta.








DIARIO SIN FECHA
(Al poeta jornalero Teodoro Stucchi Vento)

Esta mañana no nos saludaron
-como de costumbre-
el pan
la azúcar
la leche
pusieron la cara larga
y un tanto existencialista
en decidida contradicción
con la sonrisa del casero
¿acaso recordarían
las odas elementales de Neruda?
¿O quizás nos vieron pasar
con el paso cansino de Vallejo?
¿Qué caras –amigo-
tienen las cosas necesarias?
¡Y nosotros aun decidiendo versos
con la mejor voluntad proletaria!










DE MEDIA CLASE

El piso en que viven no es
precisamente el cielo
pero tiene el aspecto
de un celeste radiante
o un rosado con viso a gloria
algo así cual un palacio
con litografías del s. XIII
y muebles imitación Luis XIV
y en tanto –claro está-
de sus apacibles ventanas miran
rodar el carro de las cosechas
que hala la esclavitud
hacía los supermercados
y faustos almacenes del imperio
mientras tanto no es tanto
sino apenas decalitros de sudor
hectolitros de sangre en peso neto
y esa quietud callejera
que día a día no dá ni pide reposo
al fisco y su cohorte de cobradores.








POESÍA DE CLASE
(Al poeta obrero argentino Oscar R.F. García)

Palabra a palabra
heme en este terco afán de canto
dándole vuelta a la ética y estética
de una clase de poetas
contra los poetas de nuestra clase.
“No existe –dicen- poesía proletaria.
La poesía –reiteran- es creación
del poeta, no del obrero”.

Es así cómo aquella clase de gente
-dada de culta o civilizada-
que se autodenominan cristianos,
humanistas y libertarios,
nos sigue maltratando
cual incansables acémilas de carga.

Pero nosotros, de antiguo, los conocemos
por sus maneras de andar, de pensar,
de embeberse y tumbarse
en el confín de sus madrigales.








OCURRENCIA HISTÓRICA

“Con su nacionalismo, su rechazo
De la democracia, su teórico desprecio por la vida
humana y su culto a los héroes, George no estaba muy lejos de
los ideales nazis”.
J.M. Cohen

Ocurre, Stefan George,
que los poetas como tú alquilan su alma al Corps.
Y de sus flaquezas (entre uno y otro pie
de verso existencial)
hacen la vista gorda de los asesinatos en masa.
Dicen amar a su país
en tanto al pueblo matan de hambre o qué se yo.
Hablan de imponer el poder de la justicia
mientras se ponen con la justicia del poder.
Pregonan exaltar las fuerzas de la vida
en tanto viven por la fuerza de los exaltados
y –en fin- proclaman su culto a los héroes
mientras niegan el valor de la heroicidad.
Aquí también, Stefan
George, basta levantar la mano en alto
para existir con la desgracia ajena.








SONETO DE ANIVERSARIO

Feliz de haber cumplido, patria mía,
años de labor con mi canto diario,
de saber que soy tu aedo proletario
no es para menos este rotundo día.

Heme con un pie diestro de alegría
después de tanto afán sin salario,
después de mucho roto calendario,
después, luego, en fin …¡Oh gloria tardía!

¡Viva la poesía entre Nos y Belcebú!
¡Viva virilmente este cantar hondo!
¡Viva con “V” de Vallejo este Perú!

Grito. Bailo. Brindo. Todo redondo.
- ¡Bien, aedo Víctor Mazzi, por tu salud!
- ¡Salud, querido amigo! me respondo.










POEMA EN MANGAS DE CAMISA
(Al poeta obrero argentino Jorge A. Boccanera)

Una camisa –por suerte-
no sólo es una camisa
por su forma y contenido.
De puño en puño,
con cuello o sin ello,
asume un oficio o cumple una función.
Los hay de azul claro,
de verde-olivo transhumante,
de un rosáceo espiritual.
Albos son los de oficina.
Rojas o plomas, anaranjadas o grises,
morados o marrones, según tiempo o edad.
Una camisa siempre
es patrimonio de sensibilidad.
Buena o mala es una camisa. Pero –decidme-
si alguien la quiere parda o negra
como definición vital?


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