BUSCAR POETAS (A LA IZQUIERDA):
[1] POR ORDEN ALFABÉTICO NOMBRE
[2] ARCHIVOS 1ª, 2ª, 3ª, 4ª, 5ª 6ª 7ª 8ª 9ª 10ª 11ª 12ª 13ª 14ª 15ª 16ª 17ª 18ª 19ª 20ª y 21ª BLOQUES
[3] POR PAÍSES (POETAS DE 178 PAÍSES)

SUGERENCIA: Buscar poetas antologados fácilmente:
Escribir en Google: "Nombre del poeta" + Fernando Sabido
Si está antologado, aparecerá en las primeras referencias de Google
________________________________

martes, 23 de noviembre de 2010

2265.- JOHN DEANE


John F. Deane. Nació en la Isla de Achill (Irlanda) en 1943 y ahora vive en Dublín donde edita The Dedalus Press. En 1979 fundó Poesía Irlanda, la sociedad de poesía nacional, y su diario The Poetry Ireland Review. Ha publicado varias colecciones de poesía, siendo la más reciente Caminando en el Agua, 1994 y Cristo, 1997. Una colección de su poesía en francés ha sido publicada en Lyon y una más avanzada está por aparecer en Luxemburgo en 1998, con dibujos de Tony O’Malley. Su trabajo en ficción ha sido publicado por Poolbeg y Wolfhound. En 1996 fue escogido Secretario General de la Academia Europea de Poesía con oficinas en Luxemburgo. Ha ofrecido lecturas en muchos países, y fue el representante irlandés en las Lecturas Olímpicas de Poesía en Atenas, Georgia en el verano de 1996. Fue invitado especial en el Festival de Primavera en Praga. Ha sido galardonado con el Premio O’Shaughnessy para Poesía en 1998, del Centro para Estudios Irlandeses, St. Paul, Minnesota. Sus poemas han sido traducidos al italiano, francés, danés, serbo-croata, búlgaro, español y alemán.
Publicaciones. Libros de poemas : Stalking After Time (1977), High Sacrifice (1981), Winter in Meath (1984), “Road with Cypress and Star” (1988), The Stylized City (1991), Far Country (1992), Walking on Water (1994, 1995), Christ, with Urban Fox (1997), L´ombre du Photographe (1996). Narrativa : Free Range (1994), One Man´s Place (1994), Flightlines (1996). Traductor de Marin Sorescu, Thomas Tranströmer y Jacques Rancourt.


Astronautas

Son langostas de papel aluminio a la deriva
por el mundo submarino del espacio;
caminan con indiferencia en el vacío,
sostienen una fábrica de acero en la punta de los dedos;

son las burbujas lo que nos perdemos,
cuando se elevan, alentando, sobre ellos
atándoles aún a nuestro aliento;
les emanan palabras como palabras dichas

en la infancia, dentro de latas viejas, resonantes;
el espacio exterior es más negro que el negro
y la tierra aparece más grande y más hermosa
de lo que recordábamos;

ah, bien, algo habrán aprendido
y volverán a contarlo, si encuentran las palabras.
A veces así es como lo veo -muerte-
y estoy girando lento en un viejo vals

hacia afuera, lejos de la cámara, callado;
soy un léxico disperso, escombros
entre escombros e incluso, por un rato,
una estrella fugaz en el cielo nocturno de alguien.


Traducción : Inés Praga,
con ayuda de Amor Barros, Ana García, Ana Sevilla.
http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/
Revista/ultimas_ediciones/51_52/john.html


________________________________________






Lejano país



1.


Nos contó — a Pushkin, Tolstoi, Gogol;
fuimos tártaros y cosacos, yo: Taras Bulba

al frente de hordas de guerreros con enormes bigotes
cabalgando las planicies, desaguaderos y montículos,
mis pantalones cortos, anchos como el mar Negro.

Bunnacurry la Ucrania
el río Stoney el Dnieper.


2.


Yo observaba sus pasos sobre el piso de mosaicos de la cocina,
las manos en los bolsillos, mirando hacia abajo;
él estaba atravesando las estepas de su imaginación,

su país albo, la inmensidad de las blancas tierras,
praderas brillantes, salones de baile, los siervos,
el poeta, batiéndose a duelo, al amanecer,

de pie bajo la red de sombra de las hojas,
la vela de sebo en su candelabro de cobre
trágicamente apagada.

3.


Durante años desempeñó sus tareas en una mesa rústica
cubierta de expedientes y documentos
mientras gentes acosadas, de manos encallecidas, ancianos,
acudían a él con formularios;

algunas veces sostenía una barra de lacre a la llama del fósforo
y observaba como caía pesada la gran gota de sangre.
Sus ojos glaseados por el polvo,
las largas piernas recogidas.


4.


Juntos descendimos sobre el asfalto de la pista,
él guardaba silencio, suplicante,

al fin en casa, llegar, apoyar la punta del pie, sostenerse
como Dédalo después de su aventurado vuelo;

anciano ahora, y lento, él trasponía
las corredizas puertas de vidrio de sus sueños,

sufriendo en los largos pasillos de la aduana la demora en el control de los pasaportes,

las preguntas acerca de las divisas, las pruebas de su identidad,
de que él era realmente quien pensaba que era y no otro.


5.


De día fuimos turistas, en un ómnibus para turistas,
observamos las glorias mecánicas de la Revolución.
Durante horas hicimos cola para poder ver al santo,
arrastrando despacio nuestros pies, como convictos,
rodeados por la formación de guardias armados;

descendimos, fuera de los alcances del sol, a una cripta,
donde yace Lenín, conservado, bajo el cristal, sus planes
para la reconstrucción del mundo congelados en su cabeza;
la habitación de un hombre muerto


pero no podrás tocar sus manos enlazadas
o colocar tus labios sobre la frente de alabastro.
Mi padre guardaba silencio, implorando; durante la noche
dio vueltas en la cama, escuche el ruido, emitió pequeños,
dolorosos, lamentos animales.


6.


Finalmente al amanecer en el aeropuerto
lo vi sentado, radiante,

bajo las iluminadas arañas de las palabras rusas
conversando con un viejo funcionario en su escritorio

que dejaba caer la sangre del lacre sobre formularios amarillos;
hablaron del tiempo, el tránsito, la nieve,

de Pushkin, Tolstoy, Gogol
de los palacios de verano y de invierno

que aún se mantienen erectos
y brillan como tortas de cumpleaños en su país albo.


Versión Esteban Moore
http://alpialdelapalabra.blogspot.com/search?
updated-max=2010-06-26T09:58:00-07:00

No hay comentarios: