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miércoles, 14 de diciembre de 2011

5522.- JOAQUIM CARDOZO


JOAQUIM CARDOZO, (1897-1978)
Nacido en Recife, estado de Pernambuco, BRASIL, Joaquim Maria Moreira Cardozo murió en la histórica ciudad de Olinda. Ingeniero, ha sido el profesional preferido por Oscar Niemeyer para los cálculos estructurales de su avanzada arquitectura. Quizá tal hecho explique, de entrada la obra del poeta. Poesía bella y limpiamente compuesta, primorosa e innovadora, sin menoscabo de la tradición. Con fina sensibilidad suma a sus exquisitas metáforas valores regionales y folclóricos. Su tierra del Nordeste se hace presente, transfigurada con delicadeza oriental. No es de extrañar que uno de los deleites del poeta haya sido la traducción de poemas chinos, desde el original. Así puede hablarse de una "arquitectura verbal", con la emoción despejada y contenida, libros compuestos a modo de un único poema, rehaciendo la trayectoria lírico-sentimental de su ciudad, de los campos y del cielo, un mundo siempre abierto a lo universal. Son hitos admirables de su sensible quehacer lírico Prelúdio e Elegia de Uma Despedida (1952), O Signo Estrelado (1960) y O Coronel de Macambira (1963), pieza teatral según los autos medievales y las trovas populares dei Nordeste.







INVIERNO

La lluvia cae, inunda el suelo, encharca los vientos;
Vientos, velas fantasmas que llegan perdidas del alto mar.

La noche hace muy tarde.

Pobres vientos sin trabajo,
Expulsados de los molinos, de los navíos,
Desembarcados en el primer puerto,
Y que van por las calles vacías
Golpeando las puertas con un clamor de ráfaga,
De lamento y revuelta.

La noche resucita el silencio en todos los rumores.

¡lnvierno!
Agua que canta en las cunetas,
Perdone, agua mendiga.

En mi cuarto sin lujos
Pienso en las horas que pasaron,
En mis rodillas abro un libro.

El alma de mi abuelo viene de la sala desierta
a sentarse a mi lado en esta cama.

Mi guapo abuelo Manuel Antonio.

(Trad. Ángel Crespo)













RECUERDOS DE TRAMATAIA

He visto nacer las lunas ficticias
Que hacen surgir en el espacio la curva de las mareas.
Garzas blancas volaban sobre los altos mangues
De Tramataia.
Bandos de periquitos pasaban sobre las palmeras locas
De Tramataia.
Y había un deseo de gentes en la casa de harina y en las chozas vacías
De Tramataia.

¡ Más aún! ¡ Más aún !
Me gustaba mirar las nubes grandes, blancas y sólidas,
Poseía el encanto deportivo de nadar y dormir.

Si me muriese ahora,
Si muriese precisamente En este instante,
Dos buenos recuerdos me llevaría :
La visión del mar desde el alto de la Misericordia de Olinda al nacer el verano
Y la nostalgia de Josefa,
La noviecita de mi amigo de Tramataia.

(Trad. Ángel Crespo)












AVES DE RAPIÑA

Hace muchos anos que los caminos se arrastraban
Subiendo a las montanas.

Recorrían las florestas persiguiendo a la distancia,
Lentos y largos se deslizaban por las planicies.


Pasaron las lluvias, pasaron los vientos,
Pasaron sombras aladas ...

Un día, los aviones surgieron y 1ibertaron la distancia,
Los aviones descendieron y se llevaron los caminos.

(Trad. Ángel Crespo)












LLUVIA DE CAJÚ

¿ Cómo te llamas, pequeña lluvia inconstante y breve?
¿ Cómo te llamas, di, lluvia sencilla y leve?
¿ Teresa? ¿ María?
Entra, invade la casa, moja el suelo,
Moja los 1ibros y la mesa.
Yo sé de dónde vienes, sé por dónde has andado.
Vienes de los suburbios distantes, de los sitios aromáticos
Donde los mangues florecen, donde hay cajús y mangabas,
Donde los cocoteros se enderezan en los baldes de los viveros
Y en noches de luna llena pasan rondando los mosquitos.
Lama viva, espíritu del aire nocturno del pantano.
Invade la casa, moja el suelo,
Mucho me agrada tu compañía,
Porque te amo, dulce lluvia,
Ya te llames Teresa o ya María.

(Trad. Ángel Crespo)














LUCíA, ENCIENDE LA LÁMPARA DE LA SALA

Lucía, enciende la lámpara de la sala
Y acecha las sombras enemigas en el corredor desierto
Donde las arañas sabias han construído estructuras levísimas.
Ven después a asistir las horas de mi sueño,
Inclínate sobre mi cuerpo
Y contémplame el rostro:
Verás de mí lo que es Recóndito;
Verás en mí lo que es del Todo;

Verás también pasar tu imagen,
Bañada y reflejada,
Por la luz y las aguas de mi vida.

(Trad. Ángel Crespo)














TIERRA DEL PANTANO

La tierra del pantano es negra y tibia
Pero la tierra del pantano tiene ojos y ve.
Velas nubes, el cielo,
Ve cuándo sube la marea,
Ve el Progreso también,
Mira los automóviles que corren por el asfalto,
Siente la poesía de los camiones que pasan hacia la aventura
de las carreteras inseguras y largas.

Las ondas del mar que han llegado siguiendo a la noche
Desde detrás de los horizontes
Se extienden ahora, cansadas, en la arena,
Las sombras de los árboles han subido del suelo y se abrigan en las ramas.


No hay motivo, Margarita, para tus recelos.
Mira a través de la puerta de tu choza la sombra de la noche inmóvil:
Bajo la perpetua luz de las estrellas frías e impasibles,
La tierra del pantano está durmiendo.

(Trad. Ángel Crespo)














EL RELOJ

¿ Quién sube las escaleras
Golpeando el escalón llano?
¿ Marcando el sordo compás
Con una pata de palo?

? Quién está tosiendo bajo
En la sombría antesala?
¿ Por qué para sí murmura?
¿ Por qué no escupe y no habla?

¿Por qué dos gusanos tristes
Atraviesan la faz muerta?
¿ Y el mismo soplo continuo
En la grieta de la puerta?

De la vieja pared triste
En el musgo, rozar lento:
Son horas leves y tiernas
Naciendo del frío suelo.

Un puñal hiere el espacio ..
De alba sangre un gotear.
De esta sangre, mis cabellos
En la vida han de sangrar.

Todos las grillos callaron
Y sólo el silencio silba;
Parece que el tiempo pasa :
Lleva la capa vacía.

El tiempo, en fin, cristaliza
En dimensión natural;
Pero hay demonios que arpegian
Al filo de su cristal.

EI tiempo pulverizado
Lleva ceniza de muerte:
Están serrando en lo os curo
La madera de mi suerte.

(De Poemas, 1947.)

(Trad. Ángel Crespo)

Extraídos de la Revista de Cultura Brasileña, Tomo IV, v. 14, septiembre 1965. Publicación de la Embajada de Brasil, Madrid, España.















POESÍA DE LA PRESENCIA INVISIBLE

A través del cuadro iluminado de la ventana
Miro las grandes nubes que han llegado del Oriente
Y me acuerdo de los hombres que serían mis amigos
Se yo hubiera nacido en Singapur.

Y aquellos que estuvieron conmigo en las horas concluidas
Aún impresionan el aire
— todos ellos se perdieron en el mar.

Ahora, en la playa desierta estoy solo
— Camino
Con los pies descalzos en la arena.

En esta tarde muerta el perfume de las almas
Invade las ensenadas, extiéndese sobre los rios, gravita sobre Ias colinas
La Naturaleza asume la precaria presencia de un sueño;
Un tren corre sereno en la planicie de los hombres ausentes;
Del fondo de mi memoria sube un canto de guitarras confusas;
Siento correr de mi boca un río de sombra,
La sombra continua y suave de la Noche.

(Traducción de José Jeronymo Rivera)













POEMA DEL AMOR SIN EXAGERO

Yo no te quiero aquí por muchos años
Ni por muchos meses o semanas,
Ni aun deseo que pases em mi lecho
Las horas extensas de una noche.
!Para qué tanto Cuerpo!
Pero me quedaría contento si me dieras
Por instantes apenas y bastantes
La desnudez longincua y de perla
De tu cuerpo de nube.

(Traducción de José Jeronymo Rivera)














CANTO DEL HOMBRE MARCADO

Soy un hombre marcado ...
En país ocupado
Por extranjeros.
Soy marinero
Desembarcado;
Marcho en la niebla de las madrugadas;
Pero —
Traigo de las aguas
La substancia
De la claridad.
¡DE LA CLARIDAD!
Soy el indefinido,
El inesperado
Viajero en la tarde desnuda,
Que un dolor augusto conmovió ...

Todo la renuncia,
Todo
Lo que conservo
De altivo y puro,
Bajo mi manto se durmió.

En otros tiempos y antiguos
Planté lechugas, vendí claveles,
Fui hortelano, fui jardinero;
Y la oscura tierra ...
Tierra
De mis huertos
Siempre arqueaba el dorso
Al gesto amigo
De mi mano.

Hoy siento, en la boca, un disgusto;
Hoy tengo, en la sangre, una señal
Que no fue y no es de las esposas
De la cárcel de la Vida,
Ni del yugo de la Tierra,
Ni del pecado original.
Muy bien sé, señores,
Que soy un sueño clavado en la muerte,
Que soy un hombre herido en la mirada ...
Y que traigo, muy viva, entre las manchas del mundo,
La mancha de mi país natal.

Soy un hombre manchado de sombra
En el sueño, en la sangre, en la mirada,
Soy un hombre marcado ...
En país ocupado
Por extranjeros ...

!Pero esta marca temeraria
entre la ceniza de las estrellas
un día se ha de apagar!
Por eso me amparo en las manos dispersas de la noche ...
Y por los pies difusos del viento marcho
En la niebla de las madrugadas ...
Trayendo de las aguas la substancia
De la claridad
Y un olor manso
De mañana fría ...

¡Oh! jSoledad!
¡Oh! jArmonía!

(Traducción de José Jeronymo Rivera)















CANCIÓN ELEGÍACA

Cuando tus ojos se cierren
Al esplendor de este mundo,
Sobre ceniza y fatigas
Me quedaré arrodillado;
Cuando tus ojos se cierren:
Agotadas, las espigas,
Y los espejos, cegados.

Cuando tus ojos se cierren
Y tus manos ya reposen
En pecho frío y desierto,
Se morirán las cantigas;
Se quedará siempre en medio
De ilusiones enemigas
Mi corazón descubierto.

Olas del mar —traicioneras­
Vendrán a lamerme mansas
Los dedos de cada mano;
Serenas y conmovidas
Las aguas regresarán
A sus altas cordilleras;
Cuando tus ojos se cierren
Han de sufrir tiernamente
Todas las cosas vencidas,
Profundas y prisioneras;
Han de cansar las distancias,
han de huir las banderas.
Soplo de vida sin márgenes,
Fase de impulsos extremos,
Tu hálito se irá yendo,
Reproduciéndose lejos,
Como un viento que pasase
En paisajes que no vemos;
En paisajes de pintores
Conmoviendo girasoles
Perturbando crisantemos.
Tu vientre se ha de hacer tierra
Yerma, durmiente y tranquila
De sábana y de paúl;
Tu desnudez será fuente,
Ceñida de aurora verde,
Cantando nostalgia pura
De abril, de sueño, de azul
Que cierra el anochecer.

(Traducción de José Jeronymo Rivera)


Publicados originalmente en la antología: POETAS PORTUGUESES Y BRASILEÑOS DE LOS SIMBOLISTAS A LOS MODERNISTAS/ Organización y estudio introductorio de José Augusto Seabra. Buenos Aires: Instituto Camões; Brasília: Thesaurus, 2002. Edición bilingüe.




http://www.antoniomiranda.com.br/Iberoamerica/brasil/joaquim_cardozo.html