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viernes, 21 de octubre de 2011

5190.- SERGIO PRAVAZ


Sergio Pravaz
Nació en la ciudad de Córdoba (Argentina) el 1° de diciembre de 1960. Egresó como Periodista Profesional de la Escuela Superior de Periodismo "Obispo Trejo y Sanabria" en 1985 en la ciudad de Córdoba, Argentina. Se especializó en Periodismo Cultural y en Prensa Institucional. Llegó a Rawson/Chubut/Patagonia Argentina en julio de 1988 huyendo de la mediocridad y deshumanización de las grandes ciudades. Fue Corresponsal en Cuba para diario Jornada (1998/2000) entrevistando a diversas personalidades de las letras de ese país. Es cofundador de islapoética.com.mx (sitioweb de poesía con sede en México y Costa Rica). Ha desarrollado el periodismo en el ámbito de las letras en Costa Rica, Cuba, México y Argentina. También ha desarrollado su profesión en sindicatos, cooperativas y organismos públicos. Es coordinador de grupos de trabajo poético en la ciudad de Rawson desde hace más de una década, recorriendo con ellos cada barrio de la ciudad (Rawson Literario, Grupo de Poesía Paco Urondo, Lecturas Públicas de Poesía, etc.). Ha dado charlas y conferencias sobre poesía en numerosas escuelas, bibliotecas, centros culturales y universidades. Sus textos poéticos circulan en diversas antologías tanto de Argentina como del resto del mundo. Fue invitado a presentar su segundo libro de poesías en el Primer Congreso Mundial de Poesía de Santiago de Cuba (2000). Parte de su poesía está siendo utilizada por el Instituto del Traductorado de la Universidad Karl Franzens de la ciudad de Graz (Austria) para sus cursos de traducción. Recibió la Corona de Plata en el Eisteddfod del Chubut (2004). Obtuvo el primer Premio de Poesía en el certamen Gonzalo Delfino de la Feria del Libro de Gaiman en 2005. Ha sido distinguido por el Honorable Concejo Deliberante de la ciudad de Rawson/Chubut/Argentina por su aporte a la actividad cultural de la ciudad. Ha publicado más de 120 artículos y notas periodísticas sobre poesía en publicaciones nacionales y del extranjero. Actualmente escribe una columna semanal en el Diario El Chubut sobre temas de Rawson; también ha escrito para los diarios Jornada, Crónica, El Oeste, Diario de Madryn, El Informador Chubutense, El Informador, El Capitalino, Semanario Tribuna, Repertorio Americano (Costa Rica), Museo Salvaje (La Pampa), Granma (Cuba). A partir de una investigación periodística para un artículo publicado en el diario El Chubut, en el 2001 inicia un movimiento cívico de firmas con el objeto de ponerle nombre al puente de hierro de la ciudad de Rawson, el que estuvo 84 años sin poseer ninguno. En memoria de un poeta y carpintero galés, constructor del primer puente de madera que unió Rawson con el resto del Valle Inferior del Río Chubut, hoy el actual puente de hierro se llama “Puente del Poeta Griffith Griffits”.



Selección de poemas
de su libro Los héroes de la esquina




CUANDO EL SOL PARTIÓ

Tuve un terremoto
entre mis manos

respiraba por mis dedos

su densidad era notable
tal vez porque era de mi talla
o de mi gusto

Lo cierto es que tuve
un terremoto entre mis manos ...

lo encerré dentro de mis puños
y disfruté como sólo lo hace
el tigre en su edad

Un día
lo dejé partir






UN TAJO A LA RAÍZ

Muchos puños se levantan
hasta el estómago del cielo

algo deben pedir ...
por el gesto
por la voz
por su dureza

Un puñado de golfos
los golpea por detrás

los corta al ras
secamente
y sin pudor

bien parejo y bien abajo
como queriendo matar






EL VUELO DEL JARDÍN

El camión antidisturbios
es inmenso para el jardín
recién plantado

Las bestias se sacuden
un orgasmo embrionario
y arremeten ...

Los jilgueros se desbandan
pero sus voces aún caminan
en la plaza rota






UN AGITADOR EN LA CORNISA

Se despertaron temibles
las estrellas
cuando supieron de la muerte del maíz

Aborrecieron por años
a los espectros y juraron
no brillar en los trayectos
de la masturbanda

¿Aún el amor es posible
entre la niebla y la muerte...?





LA MASTURBANDA

El arco iris sangra sobre
una avenida que exhibe sus miserias

Sus maderos inventados
gritan una piel que se oculta
en el vacío

La masturbanda circula
contaminando a los perseguidos

a los sufrientes de una ciudad sable
que agoniza
que no huele a playa
ni a sierra
y que estalla por su carne






PIES DESCALZOS

Sudé al paso de
botas rabiosas
sin comprender demasiado

Con frecuencia escapé
de la bajeza y sus rasgos
de indulgencia

A veces
mis zapatillas
me condujeron a ninguna rebelión

observé
y supe que bien poco podía

aún así
siempre me gustó bailar
con los fugitivos del fraude

La liturgia
de los imprudentes
me visitó en ocasiones
hasta caer a los
pies descalzos de la
poesía

Recorrí
la lejanía del naufragio
y el sonido en la caverna

los deseos de subir
al techo
a mirar los ojos de la estrella

Desde entonces
no temo
la agitación
de los mediocres






ACUARELA CON MIMBRES

Un puñado de viento en el alma
para extraviar el peso del olvido

un río de luz en el cuerpo
para no beber el agua del silencio

una noche de sexo bravo
para ofender al perdonador pecaminoso

un pañuelo sucio de amor
para los cancerberos del azote

una voz limpia de odio
para tanta eucaristía manoseada

una acuarela con mimbres
para suponer un final sin temores

un canto tribal en la mente
para comenzar a tejer nuestro aliento

junto a tu ciencia y la noche
tus temblores y los míos
todos hoy






EL FAUNO ENCANTADO

Amor por las letras
por las sierras por el mar

lo siento fuerte
aquí...
entre las piernas
de una armónica que vuela

entre libros
que giran como cilindros de un mensaje
que no cesa

Por los viajes que
perturban la dormilera del corazón
y nos ponen en el mundo

Amor por las armas
de un castigo que no llega
y no abre un sendero
para todos

Por tu cintura de libar
en mis noches de prisión

Un amor para la calle
y mi viejo recuerdo de utopías

otro para el bosque
y sus habitantes manifiestos

yo hablo de una luz...
de tierra fecundada
una visión
un río de carquejas

Yo ofrezco pañuelos
a su paso...
yo cubro la desnudez de su alba
con mi nombre








JUNCOS APAGADOS

Alrededor del fuego
reunidos allí
junto a las guitarras
que suenan lentas como juncos apagados
estamos nosotros

Entre amigos
dispuestos a arrojar
las primeras lágrimas
arropadas por el vino y por la historia

Por los que hoy amasan sus montañas
sin apuro
entre las nubes
o entre la niebla
como versos de un amor plural
sin nombre






UN FISGÓN EN LA TRASTIENDA

Cuando cierro mis ojos
tu vuelo se acerca y me convida

ya sabe lo que soy
o lo que queda de mi
después de tanta fiesta
ensangrentada

de tanto pasillo silencioso
sólo roto por el berrido
tribal de mis dolores

Igual
tu vuelo me conduce
a otra forma de batalla
más cerca de la espuma
de mis golpes vírgenes de rostros

sobre un paraíso que detenga el tiempo
en un solo acto y filtre el aire
o la luz
o la imagen de ese
fisgón en la trastienda

Pero ya no importa
ha comenzado a relajar
el huracán de mis temores

tu vuelo me contiene
me abriga...

Ustedes podrán hallarme lejos
donde el hierro no alcance





Del libro “Calimba”, Trelew, Chubut, 1997.


24 HORAS DE SOL

Un aleteo de grave
levedad
desata un huracán de
latitudes;

... y ella va,
posando su
imprecisa devoción,
distrayendo la alegría
en corolas que bandean
en la hierba;

su despertar brama
lo silvestre ...

es otro arte, otra primavera;
una noción llana y perpetua
de observar el vuelo
en su milagro.






UN RELOJ DE PARPADOS AZULES

Hace muchos años
cuando los párpados de mi reloj
soñaron Patria,
me dijeron que esa palabra
era de santería ...

difícil de conjugar;

yo quiero recuperarla
tenerla para mi,

tocarla despacito
hasta descubrir
su naranjo recorrido;

me dijeron que fue violada
y que fue vaciada,

que la despojaron de todos sus olores,
de todos sus trapecios, de todos sus paisajes ...

y que ella continuó meciendo caderas
con torpeza,
sin rumbo y a tientas
sobre el alfalfar herido.

Pero los párpados de mi reloj
no se equivocan en su romero,

ni tiritan, ni dudan
en los salones de la intriga;

que crezca y me supere
es el pergamino oculto
en el azul de mis papiros ...

que se vaya tan alto
que yo quede nada
a sus huesos,

a su amor colérico de mar
a sus pérgolas sonoras
a sus brujas enjauladas
a su tiempo enlentecido.

Aún sobre la bruma
tiemblan sus dientes en la arena.








LA PANZA DE DIOS

Ellos eran cuatro,
carisucios y traperos
escapados de la agenda
del comepibes del San Ramón.

Ellos se morían por un arco,
un huequito por donde
embocar una de trapo ...

que barriera de un diariazo
los mocos congelados
de las sucias madrugadas
del domingo.

Ellos eran como
el rock de Jimi Hendrix,
sus tripas se estiraban
como las cuerdas
de aquél
que ascendió tanto
que chocó con la panza
misma de Dios

Ellos sin ir tan lejos
se enredaron en los
techos de la noche.









PARA YUPANQUI CUANDO REGRESE

Vengan a este confín
y observen esa luz sobre
la ciénaga;

se desparrama lento
y cubre poco a poco la rabia del olvido;

de su centro parte un rayo ...

asoma una vidala
se lame
una guitarra.

La tormenta se detiene
vengan a verla

observen las piedras
cuando tiemblan.

Hay un lugar exacto
un círculo ontológico
una razón, un continente ...

asómanse unos versos en su lecho.







Del libro “ContrArmonía”, San José de Costa Rica, 2003


la cuerda

estamos esperando que el país
agite su bandera

que no desmienta
la montaña de sus huesos

el sudario que golpea
contra el viento

estamos queriendo un grito
otra mirada que despierte
la cuerda que dormita entre los bueyes






aun cuando la lluvia

hay que resistir la sonrisa del torpe
con una verdad que meta dedos
en la fisura

aun cuando
la lluvia nos castigue con un discurso








la pasión del cartógrafo

si tiro la conciencia en el cesto
sonreirán los instigadores que le robaron al viento

una playa desierta como
un documento de aquellos años

la música insiste
es aquel clérigo
que le marcó el naipe a dios
y se llevó la vajilla
imaginando con su cola de lagarto
una parcela de pájaros y sonidos

¿serán los dioses subalternos de la nada?

extensión de frailes nacidos al calor
de una mirada torva que congela el paisaje

la nada en el corazón
arena asaltada por el mar
un ajedrez cansado por las escaramuzas

¿tu palabra rota será una falta de mujer?

país baldío con tantas derrotas entre los párpados

atrapo un puñado de viento
veo la tozudez de la esperanza

esa playa es un mapa de vientos
hace declinar la pasión del cartógrafo