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viernes, 21 de octubre de 2011

5168.- TOSKIKO HIRATA


Toskiko Hirata [Shimane, Japón 1955], poeta, novelista y dramaturga ha recibido premios como el Bansui Doi, Sakutaro Hagiwara o Sawako Noma. Algunos de sus libros de poemas
son La mujer que engorda cada noche (1991) o El frágil (chistoso) matrimonio, (1993). Traducciones de Kazunori Hamada.






Conejo
Tú sé zorro y devórame. Encuéntrame al brincar en la nieve,
persígueme con los ojos ensangrentados. Huyo. Para ser perseguido por ti. A veces vuelvo la cabeza y brinco al reconocerte.
Brinco. Me late el corazón. Levanto mis orejas. Me alegro. Me
ansías. Me persigues tan fervorosamente. Escucho tus pasos,
tu latido y tus rugidos. Escucho con mis orejas aumentar tu
temperatura, crecer tu apetito y salpicar tu sudor. Tú nunca
renuncies. Aunque se te pelen las patas y tropieces con un tocón, levántate para perseguirme. Imagina lo deliciosa que es mi
carne. Imagina el sabor del botín que consigues después de tres
días de hambre. Mi carne es sumamente exquisita. Un monte
de invierno. Todo está cubierto de nieve. Nos encontramos
absolutamente solos. Huyo. Tú persígueme. Seguramente me
capturarás. Llorando río, lloro riendo, y dentro de poco me
alcanzas. Te lanzas contra mí. Tus brazos tibios. Tus palpitaciones violentas. Tu sudor rebosando. Tu aliento me toca
las orejas. Esperaba este momento, siempre, desde hace mil
años. Tú muérdeme el cuello con todas tus fuerzas. Ése es mi
punto débil. Mi pelo blanco flota en el aire. Mi sangre roja se
derrama, para manchar la nieve. Siento el cielo cerca. Mis dos
pupilas reflejan el arcoíris, y expiro con una sonrisa irónica.
Esperaba este momento. Siempre.










El hombre sin brazos

Un hombre sin brazos estaba de pie
Separados por un semáforo
parecido a un puente colgante
él y yo nos enfrentábamos cara a cara
Él no tenía sus brazos
El semáforo cambia su luz a verde
y el hombre vino hacia mí
Yo, fingiendo estar preocupada por algo
me puse a caminar mirando mis zapatos
Después de cruzarme con él
y llegar a la otra orilla
corté el puente y volví mi rostro
Miré su saco viejo
y por un rato contemplé sus dos mangas vacías

Fui yo quien cortó sus brazos
Como si quitara unas ramas innecesarias
se los separé con una sierra
para que no pudiera tomar volante
para que no se pudiera salir abriendo una puerta
para que no se fuera con una mujer
para que no le pudiera agarrar los senos
para que no pudiera ahorcarla
Lo aserré con todas mis fuerzas
Para ser la primera vez lo hice bien
Él también me alabó; lo hiciste excelente
Su cuerpo amputado
quedó sobrio como un árbol del invierno

Pero

Los brazos no dejan de renacer
Para cuando llegue al cuarto de esa mujer
las dos mangas vacías de su saco
se habrán llenado de algo parecido a unas ramas
Aunque se corte su cuerpo por el dorso
los brazos renacerán tantas veces










Tesoro

La palabra más hermosa del mundo
es Concertgebouw

Hace cuatro años en Ámsterdam
mientras me paseaba en el tranvía de la tarde
vi un edificio enorme frente a mí
Te pregunté: ¿Qué es esto?
Concertgebouw —Respondiste.

Concertgebouw
En ese entonces
no sabía qué era eso
pero tu voz que lo susurró
fue tan linda
que a partir de ese momento esa palabra se volvió mi tesoro

No había escuchado a alguien
decirla antes
ni después
y fue la única vez
que susurraste
esa palabra que escuché sólo una vez
Yo fui la única que oyó
en aquel momento
esa blanda
voz
tuya

Escrito aquí de esta manera
Mi tesoro de pronto pierde su brillo
se convierte en algo menos que el cadáver de una cigarra
Para desechar una cosa importante
confesé mi secreto
Para olvidarme de esa palabra
y también de ti

Adiós
mi Concertgebouw
Jamás volveré a enamorarme de ti
Las cosas importantes
hay que tirarlas una y mil veces

Hasta el rocío dulce de la separación
pierde sabor al ser escrito aquí
Ni siquiera siento una herida
Qué pena







Urara (ha llegado la primavera)

Aunque vaya al dentista la primavera es alegre
La primavera es alegre aunque sea dentista

Aunque florezca la primavera es alegre
La primavera es alegre aunque reverdezca

Aunque me suba a un autobús la primavera es alegre
La primavera es alegre aunque se me suba un autobús

Aunque reciba una carta la primavera es alegre
La primavera es alegre aunque reciba una sarta

Aunque tenga hambre la primavera es alegre
La primavera es alegre aunque tenga calambre

Aunque baje la escalera la primavera es alegre
La primavera es alegre aunque baje la marea

Aunque esté sola la primavera es alegre
La primavera es alegre aunque tenga cola

Aunque se me escape mi enamorado la primavera es alegre
¡La primavera es alegre aunque no sea alegre!

http://www.arquitrave.com/archivo_revista/Arquitrave46.pdf