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martes, 22 de marzo de 2011

3783.- MARGA BLANCO SAMOS


Marga Blanco Samos (Granada, 1973) es Profesora de Educación Secundaria de Lengua y Literatura. Fue finalista del Premio Federico García Lorca de Poesía de la Universidad de Granada por el libro En un continente cualquiera (Universidad de Granada, 1996). Ha publicado A cierta distancia (Cuadernos del Vigía, Granada, 1998) y Mirando pájaros (col. Maillot Amarillo, Diputación de Granada, 2003). Ha sido incluida en diversas Antologías, entre otras, Milenium: Ultimísima Poesía Española (sel. de Basilio Rodríguez Cañada, ed. Celeste, Madrid, 2000), y La voz ilimitada. Antología de poetas españolas 1940-2002 (sel. de José Mª Balcells, Universidad de Cádiz, 2003). Ha dirigido la revista Letra Clara. Ha publicado Ojo avizor (Ed. El Genio Maligno, Granada, 2008), selección de columnas publicadas en el diario Granada Hoy.









Aquí no hay aurora boreal
pero el cielo come
del verde de los campos.
Aquí no crece el botón de oro
ni la hierba de la sangre,
pero qué importa
si al besarte
juntaba sin querer
el mar y los álamos.







Oye,
voy a llegar sin aliento
a decírtelo,
ven salta la tapia
tengo un cartón para la cuesta
monta sin hacerte daño con la barra
atravesemos el puente morisco
que nos lleve a otro sitio
que entren el agua y el sol por el espejo
antes de que a alguien
se le ocurra derribarlo
podemos decirle adiós a la muerte
al final de cada pueblo
antes de que la urraca
te susurre sobre el mármol
o el cemento. Vente conmigo.

(De Mirando pájaros)







VIVIR EN EL PRONOMBRE

Si la luna nos persigue en una esquina
y nos descubre,
dile que no éramos nosotros.
Salta del olmo al plátano
cuando regreses,
pasa desapercibida
como las colillas
o los pétalos de geranio
en las aceras
y si alguien nos descubre
aun siendo tan pequeña,
recuerda que no éramos nosotros.
Aunque al bajar las es
caleras
el vuelo de tu falda
deje una ola de deseo en mis ojos,
aunque te dé señales
de mar embravecido
y me hayas visto cara de albatros
al mirarte, si alguien se da cuenta
yo no era.
Y por lo tanto
no éramos nosotros.

(De Mirando pájaros)

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