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martes, 14 de febrero de 2012

6037.- VILMA DUARTE

Vilma Duarte
Poeta, Periodista. Nació en las Salinas de Nahualapa, Tola, Rivas, el 9 de octubre, 1969 en una comunidad indígena en el mar del pacífico de Nicaragua. Cultiva la línea breve. Ha publicado en suplementos culturales del país aunque está inédita en libro.

Pertenece a la agrupación literaria Tres Veces Tres: Tres Mujeres, Tres poestas, Tres periodistas, junto a Martha Cecilia Ruiz y Esther Picado. Actualmente es Responsable Cultural de la Uniòn de Periodistas de Nicaragua (UPN). Es miembro de ANIDE.


Jean fuera de línea


(Jodedera)


1,.


Lo conservé por tanto tiempo
que cuando quise usarlo
se deshizo entre mis piernas
mi amado Jean azul.






2.- Intento


Yo también quise ser fiel
—como mi abuela—
¡pero ellos
no me dejaron!






3.- Escaramuza


En estos días
no se de mí
no vivo en mí;
Sólo se que viniste
a alborotarlo todo.






4.- La Fiel


Aunque tù no lo creas
!amor!,
entre las fieles
soy de las màs fieles
porque a las olas
de mi mar tranquilo
nunca logró nadie
abordar mi barca






5.- Viajero Solitario


!Dios mìo!
Se fue
sin mí
dentro de mí






6.- STOP


7 Pecados capitales
10 Mandamientos
1 Un solo cuerpo
y ese prójimo que me tienta








7.- Sutil


Y así…
suave
sutilmente
despertaste en mí
unos cuantos sentidos,
y los que aún duermen
no se atreven a verte ir








8.- Ronda a la muerte


(Vida que se pierde entre las tinieblas de mi soledad…)


Ya no puede matarme.
estoy a salvo.
Mi corazón se sumerge en sus aposentos
y todos mis sentidos
yacen congelados
igual, que la escarchada carne de tu freezer






9.- Resurrección


Mi ángel se fue;
le sustituye un matarife que hace chistes al filo de la navaja,
desgarra mi abrigo
cuando siento frío,
canta melodías en el matadero.
Abre así —sin más ni más—
más heridas sobre mis heridas.
No tengo escape
no atiné la salida
mientras la lente en sus ojos
atrapa mi último suspiro.
Y aquí estoy.
luego de la muerte
ya nada duele.






10.- Fuerza de gravedad


No detengo el tiempo
sino vienes.
Sin embargo,
hoy que hace buen tiempo
mis pechos erguidos hallarás
si a tiempo vienes.






11.- Microfilm


A Teresa Codina


De aquellos días nebulosos
sólo tengo un microfilm en blanco y negro:
y desgarrada la piel de mi muslo izquierdo.
Es un lugar
por donde nunca pasé
con mis botas de lodo
y el corazón al revés










POEMAS ECOLÓGICOS


12.- Mal tiempo


Me tocó amarte
cuando hace mal tiempo
entre bosques secos y celulares,
cuando mis pies recienten
la erosión del suelo.
Una gigantona triste
se pasea sin su enano en mi parque sin bancas.
Y una paloma busca sedienta
el néctar de mi fuente seca.
!Dios! !Dame un diluvio!
Managua, El Rancho Ecológico.


Marzo 2002.








13.- La gigantona


Voy por estos caminos
con mis pies polvosos
y mi vestido de fiesta.
En mí
el maquillaje
dibuja un rostro
que no es mi rostro
con sonrisas de fiestas y carmines.
Mi vida se diluye
entre vacíos poemas
y el reloj marca de prisa
el tiempo de la canción de la tierra.
Danzo, danzo sin ton ni son
Tantos ojos y un sin fin de anteojos
sobre mi cuerpo
al instante que un curioso
levanta mi vestido.
Sólo Dios sabe
de la soledad alegre de mi circo.
El asombro de los niños
me acurruca en las tardes triste de los barrios de Managua.
El enano cabezón
ya no sigue mis pasos.
Una oquedad llevó en el alma.
De pronto, en una esquina
toda yo me prendo
y marco el paso doble de tus redobles.
!Vendo una danza, mi amor!








14.- 5.7 en escala ritcher


No teman si me recojo en mí misma
si me lanzo a la calle de en medio
si causo un holocausto
y si pierdo una ciudad entera contigo.
¡No olvides que soy tierra!
Polvo soy.
y…el polvo me da la vida.








15.- No hay cobija


En estos días
los días son fríos
hay cobija
pero no hay calor.
En mis sueños
voy a otros sueños
pero no está el ruiseñor.








16.- Homenaje a Darío


Huistes de la hoguera tibia de mi coloso
y de la poesía ronca y sonora de mi Momotombo.
Y aquí estoy:
erupcionando en cada invierno.








17.- Premonición


Se vino conmigo
cuando el invierno se iba.
Se fue sin mí
cuando el invierno venía.
Mientras mis pechos tiritan de frío
¿a dónde irías?
!Oh! Mi homo…
Sapiens.
Amado mío.








18.- Soledad de verano


Ya los pájaros rehuyen
anidar entre mis ramas.
Y en mi río
los peces mueren de sed.
M cuerpo agoniza
entre las ciénagas.
Apenas me sostengo
en mí misma
Como esos árboles
que mueren de pié.


Managua, el Rancho Ecológico, 13 deMarzo 2003.








19- La Muda


No guardes tu cuerpo
en otro que sea el tuyo
!Ten cuidado!
Mañana
—como las culebras—
pueden dejarte la muda.


Managua, 15 de octubre 2002.










20.- Se fue sin bendición


A Teresa Sandino…
(en su cumpleaños del 15 de octubre 2002).


Aunque la vida te juegue una
!Vida! tú
cóbrale dos
que hoy en mi noche sin luna
en mi carrusel no estás vos.
Te fuiste con un soplo de plumas,
y sin ninguna oración
abandonaste tu cuna
y olvidaste mi canción.
En mi día me jugaste una
entre algas marinas danzando
mi amado buceador.
Con risas y con dolor
aquí te estaré esperando
en cada puesta de Sol.


Managua, 15 de octubre 2002.










21.- Búsqueda fatal


Y me pierdo
en mis pasos
entre el polvo
del polvo de tus sandalias
que un día me indujeron
a la agonía sepulcral de tu paraíso.


Nandaime, martes 22 de abril 2003.










22.- Bar los Tres


No esperes, corazón,
Ni desesperes.
Que a tu portal.
El, vendrá con él.


Managua, 7 de septiembre 2003.












POEMAS VIAJEROS


23.- Inquietud


Quisiera tener
la quietud
de los campos verdes
del avismo de El Crucero.
Y esperar con tiempo
un eventual aguacero
que moje mis entrañas.
Y entre la inquietud silvestre
de mi piel
—mientras los zánganos insectos juegan —
mis montañas estremecen
Cómo hacer?
para esperar paciente
que a mí vengas
como una sublime brisa,
a la mañana siguiente,
con el Sol que provoque
un eclipse en mi cuerpo.


El Crucero, Martes 9 de septiembre, 2003.
(Desde los microbuses intermortales
Managua-Jinotepe).








24.- Acuarela en la carretera


Cae la brisa
y la hierba recupera su verdor:
San Diego: un pueblo flaco
entre mi mundo de color.
Veranos – Inviernos
Inviernos – Veranos
en este tiempo
la misma cosa los dos.
Y la gama de ocres
destiñen mi esplendor
pero sucede el milagro
y la espiga surge
entre los trucos del Sol.










25.- Canción en la carretera


Muero de sed,
mis sentidos secan
El Sol en el cenit
Yo, al borde de la carretera
con mi mochila al hombro
espigando una canción.


Nandaime, agosto 2003.










26.- Oliendo chiltomas


Está nublado en Las Esquinas de Diriamba
Y este manto gris
tiene su color y su luz propia.
Voces de cuerdas sonoras me acompañan.
Nuevamente sola en estos caminos.
¡Cómo están las cosas!
Un perro persigue a una bicicleta.
Las flores carmines me dicen que hay vida:
Y el olor de las chiltomas de El Llano
alborotan mis vísceras.
¡Dios! ¡Estoy viva!


Las Esquinas, Diriamba, 26 de septiembre 2003.












27.- Olvido sin tiempo


Te esperé paciente
Entre mi cobija
cuando mis noches
—aunque calientes—
Se tornaron frías.
Te esperé pendiente
entre la oscuridad de mis días
—esos mismos—
que cegaron mis pupilas.
Me recluiste
sin pan, sin abrigo.
Ahora
ya nada importa
el día, la noche
la noche, el día
el amor, el tiempo y mi canción.
Si acaso vienes con bienes
a mis futuros días
ya no harás ruido a mi canción
porque de esta nada impía
de amarte
me salvé yo.


Nandaime, 5 de noviembre 2003.












28.- Plegaria de Sol


Sol
tú que esculpistes mi cuerpo
y le pusiste color
escucha mi plegaria
en esta puesta de Sol.
Eterno amigo de mi padre
que bien conoces
las notas de mi canción
has sorprendido a mi madre
con tus rayos multicolor.
Viejo zorro del espacio
que has robado juventudes
a príncipes y doncellas
con todo y sus querubes
la belleza no puede irse al vacìo
Detén tu paso en el cenit
Detén el tiempo en mis mejías
Oye viejo amigo mi plegaria
Y dadme la juventud del carbón.