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viernes, 13 de enero de 2012

5812.- YOSIE CRESPO



Yosie Crespo, poetisa y escritora. Pinar del Río, Cuba, 1979. Ganadora del Primer Premio "Nuevos Valores de la Poesía Hispana" (Diciembre 2011) de Ediciones Baquianas y el CCE (Centro Cultural Español) por su poemario Solárium.
Primer Premio del IV Concurso Juvenil de Poesía Federico García Lorca 2011, Finalista del Premio Poesía Atiniense 2010 Argentina, Premio Internacional de Cuento 2010 Feria del Libro, Buenos Aires, Argentina, Finalista del Premio de Poesía 2011 Gertrudis Gómez de Avellaneda, España, Premio Luis Felipe de Cuento Corto 2011, Miami Fl, Finalista del 1er Concurso Hispano-Francés/Antonio Machado 2011 entre otros varios premiados en el último año.
Colaboró en el libro "Antología de la poesía cubana del exilio de Aduana Vieja, España, 2011, editada y concebida por la poeta Odette Alonso y en la Antología Gaceta Virtual, Buenos Aires, Argentina 2011.





El pescador


Liberty is a different kind of pain from prison.
T.S. Eliot


Un pez es tan pequeñito como un ojo
comienza a temblar desde su fondo
el hombre espera
-te vas a morir- piensa.


Un pez es la extensión invisible de los astros.


Muchos niños persiguen peces
por no decir dinosaurios.


Reposa como el fuego
dando gritos bajo la inmensa ola.


Quieren a veces dormir
pero no hay noche.


El pez abre su boca
la noche pertenece al pescador.












Adiós Don Virgilio


A Virgilio, que hoy vive en Montreal, solo y sin gato.




Allí era un niño,
yo, de rodillas
de alma sonriente
desde la educación física
y toda cosa prometida.


Allí era yo posible.


Nadie llenaba la lluvia
como el gato de Don Virgilio
y ese maullido de tardes tristes
anunciando la llegada del verano.


¡Qué gran golpe
qué gritos fueron
la noche de la despedida!


Nadie como él supo llenar de penumbras
la casa mágica que dejaron los vecinos.












Pretexto


Aquel reloj que cantaba la muerte
ha comprendido después de los años
porqué no dormía por las noches.


A veces roza el techo el barullo del viento
A veces tierno, paraíso,
A veces infierno.


Aquel tic tac desafinado de sus dientes
canta por los balcones como si fuera un himno.


Cada mano que escribe
merece lo que escribe
lo que sueña
o cualquier otra pesadilla.














Desde mi único pedazo de tierra


Ya viene la cruda resaca
el pájaro con su desnudez
los ecos del sol.


Ya viene la calle
llena de tus labios
de tus dedos húmedos.


Toda la evidencia de la noche
viene,
con su geometría mortal
y su engaño, vienen.


Dice adiós como un olmo muerto
aquella leve tumba junto al mar
que esperaba aún el milagro.


Ya llega la madrugada
con sus discursos y sus taxis
la ciudad con sus puentes
y luces solas
la música quebrándose
en los árboles.


Después paso yo
sin luz ni sombras,
y me quedo en tus ojos
como si fueran ellos
el único pedazo de tierra firme
que conozco.












Pasante


Ahora soy como el águila que está
y no despierta.


Coloco junto al polvo la soledad de otros tiempos,
le conozco su bilis
le ha salido por la boca declarándome la guerra.


¿Cómo vaciarme de su nombre
cuando el miedo del mundo
se come mis rodillas?


Como la noche ha de abrirse
esta pequeña muerte
y ha de convertirme en la sombra exacta
de su fugaz juventud.


Huirás de mis brazos con el mundo por delante.


Encontrarás encendido
fuera de mis ojos
mi corazón que es un caballo blanco,
y un cuervo.












Boicot al paraíso


Vos no lo ves
pero el mar es un reflejo
que como el viento multiplica todo
y nos cambia.


Vos me mirás
como si fueras el parpadear
de alguna sombra
y reís.


Nunca supimos la certeza
de aquella pobre luz
que escapaba de mi pecho
sin reposo.


Nunca abrazamos la misma soledad
con las dos manos
ni procuramos arder
y volvimos al fuego.


Vos no lo ves
pero florece lejos de mí algún deseo
en un lejano puerto.


Desde entonces despido
la estrella
y apenas consumo la llama
de espaldas al mundo.