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jueves, 1 de diciembre de 2011

5446.- CARMEN IRIONDO


CARMEN IRIONDO
Nace en Buenos Aires, Argentina. Vive en Mar del Plata desde 1972 hasta 1982, obteniendo el título de Licenciada en Psicología en la Universidad Nacional de esa ciudad en 1976.

Trabaja como psicoanalista en forma privada desde el año 1976 hasta el presente, asistiendo también a jornadas y congresos efectuados en la Argentina. Trabaja en distintas instituciones hospitalarias y psiquiátricas, asiste a seminarios de formación post-grado y escribe artículos y columnas referentes a su profesión en revistas de actualidad.

En 1977 obtiene su título de profesora de Danza Clásica y Moderna expedido por el Instituto Superior de Danzas "Beatriz Schariber", Mar del Plata. Integra en este tiempo el Coro Universitario de Mar del Plata dirigido por Horacio Lanci.

Desde el año 1982 al año 1986 estudia teatro con Augusto Fernández, en Buenos Aires. Participa en tres largometrajes y dos cortometrajes.

Su primer libro de poemas, "Casa Propia", fue publicado en 1988. Le siguen "Rara Vez" en 1995 y "La Niña Pandereta" en 1997, editados por el Grupo Editor Latinoamericano. Está en preparación, para ser publicada en el año 2000 por Editorial Sudamericana, "Por el miedo te digo", otra obra de poesía.

Es autora de las letras e intérprete de los temas del Compact Disc "Me da la Gana", editado en 1994.

En 1998 viaja a los Estados Unidos, convocada por la "Montclair State University" para leer su propia poesía traducida al inglés ante alumnos y profesores de la institución.

En la actualidad, continúa con su trabajo como psicoanalista y escribe sus próximos libros.

Premios:
- Finalista en el 4° Concurso Nacional de Poesía. (Tandil, 1995)
- Foro Cultural del Centro Médico de Mar del Plata. (Mar del Plata, 1998)
- Seleccionada en el Premio Municipal de Literatura "Osvaldo Soriano"
(Mar del Plata, 1999)

Pueden contactar con la autora en carmeniriondo@interlink.com.ar
O bien visitar su excelente página en www.carmeniriondo.com











SELECCIÓN DE POEMAS



CARA

Cara cara:
sendero salpicado
de pisadas
en la suela de tus ojos.
Hay círculos de encierro
y comisuras sabias.
Hay surcos socavados
en los tensos hoyuelos
del sembradío lábil
de azarosa simiente
centenaria.

Cara cara:
anochece tu párpado
la cuna bamboleante
y húmeda.
Bañada
con rocío de pestañas
mansas.
Viento de menarcas
barre la tersura
sin huella de la playa.
Hay olas gestuales
que desgastan la rompiente
espuma en tu mirar
anciano.

Cara, cara:
necesita de yeso
tu fachada
y de ilustre
tu pálida medalla.
Y de escultor que alise
tu constractura,
cara.











VIRGEN DE INVIERNO

Desflorada
cede y concede la membrana
ténue de la histeria.

De roces, ausencias,
gotas y mitades
se entrega,
se llama.

Desvirga cristales
su maledicencia.

Arranca los pétalos
que asombran su esencia
y encienden su verso.

Desflorada.
Primera.
Terca.
Mansa.
Entumecida.

Da rienda a la eterna
ilusión
despedida.













MADRE

Mi madre me dejó en herencia
un canasto de amor, para que diera.
Un conejito blanco, una arvejilla,
una bombilla, un mate, una tetera.

Me dejó entre trastos y papeles
un manual de instrucciones
incompleto.
Un rompecabezas grande,
un juego de ajedrez,
un escarmiento.

También un beso dulce,
un estropajo
para limpiar su llanto.
Un corrector de ojeras,
una manta
y una mirada triste
como nunca vi ojos
en la tierra.

Me dejó armas de veras
para que viva, luche y la recuerde.

Pero olvidó dejarme
de apurada nomás.
la llave del tesoro
y la clave del secreto.












CUIDADO

no te lleves los dedos a la boca ni los codos comiendo
los apoyes querida no te sientes torcida con el pelo
en la sopa ponte vincha una cinta no mastiques con
ruido si a la falda le falta cubrir con adecuada tela hazle
caso a tu abuela no olvidarse del agua un traguito despacio
sin el ruido que traga con la mano derecha la cuchara
a la boca no al revés que es pecado mortal que los niños
pobres que son pobres no comen y tu dejas lo mejor en el
plato hay enfermos y parias que no duermen por hambre
no te muerdas las uñas cuando te hablan los grandes no
te toques no escuches no respires no hables no les vayas
a dar el gusto de contarles son visitas de envidia que critican
por rabia y no quiero mas lágrimas sobre el budín del aire
ni me gusta que cuando diga Flaubert o Beethoven cantes
o te distraigas no hay que ser tan obtusa ni ser malas
palabras para qué habré gastado montañas de plata el
colegio debería haberte mejorado no te suenes en público
la nariz despelada ni les cuentes que escribes poesía ten
cuidado ten mucho cuidado














TE VA MIMAR LA MISMA MARGARITA

No temas te lo digo yo que soy vos
y que conozco la frazada de la cripta
te tapa con el calor de la arena soleada
te va a mimar la misma margarita
te cubre con el musgo de acariciados tallos
y si aún hay cosquillas por el miedo te digo
yo que soy vos y que pasé por tierra mi estertor
te va a mimar la misma margarita silvestre
familiar del rocío
por si la sed despierta.














LUNES I

Sobre el colchón grumoso como sopa de sémola
un día sabemos que el amor se muere.
Que la conífera muestra frente al patio una rama
de oro asomado, una estrella marchita.
De arriba abajo así mata el amor,
los besos de ceniza y el polvo de mentiras.
Se arruga la piel como roca de luna
y la mortaja vira al tenue lila















LUNES II

Húmeda aún por el beso que le dieras
reniego de tu verso y de tu boca
mientras las filas largas de soldaditos verdes
desfilan por mi vientre repitiendo
los himnos, la guerra.

El resto es la mujer. A medias, triturada,
sellada por la barra del portón de madera,
cruzada sin cruzar la fosa del castillo
donde se estancan de frío cocodrilos
abiertos, inflados por el gas imaginario