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martes, 11 de octubre de 2011

5077.- HERSILIA RAMOS DE ARGOTE


HERSILIA RAMOS DE ARGOTE (PANAMÁ, 1910-1991)
Hersilia Ramos de Argote, educadora y poetisa panameña, nació en el distrito de Aguadulce, provincia de Coclé, el 7 de abril de 1910. A los ocho años de edad escribió sus primeros versos, lo que continuaría haciendo durante toda su vida.

Realizó sus estudios primarios en su pueblo natal, los secundarios en la Escuela Normal de Institutoras, en la ciudad capital y los universitarios (Español y Educación) en la Universidad de Panamá. También tomó cursos de Literatura, Métrica y Declamación en el Conservatorio Nacional. Participó en Seminarios de Orientación Pedagógica para la preparación de material didáctico de lectura para los primeros grados, auspiciados por el Ministerio de Educación de Panamá y el SCIDE, ICA, celebrados en Panamá (1958 y 1959) y en Lima, Perú (1960).

Desde los 15 años trabajó como maestra y directora en escuelas primarias del interior de la República; luego fue trasladada a la capital, donde, en 1933, contrajo matrimonio con el Profesor Benigno T. Argote, compañero suyo en las tareas de la educación. De este matrimonio nacieron cuatro hijos. Enviudó en 1953. Continuó su apostolado en escuelas primarias y luego como profesora de educación secundaria en la cátedra de Español. Luego ocupó la Dirección del Departamento de Textos Escolares del Ministerio de Educación, donde laboró hasta su jubilación.

Dedicada a la enseñanza y a tareas relacionadas con nuestra educación pública, la señora Ramos de Argote no siempre pudo apartar la poetisa de sus preocupaciones de maestra. Y algunos de sus libros están destinados a la enseñanza o inspirados en el mundo infantil.

La señora de Argote recibió apreciables distinciones en centros culturales extranjeros y nacionales; algunas de sus obras han sido incluidas en antología y colecciones culturales latino-americanas y el Magisterio Nacional le han rendido varios homenajes de simpatía y aprecio. En 1958 ganó la "Medalla de Oro Flor del Espíritu Santo" por su poema a la flor nacional. Su poesía dulce y sencilla, sin complicaciones, sigue la línea lírica modernista y suele ajustarse con dulzura y delicadeza a la expresión pura de sus pensamientos y sentimientos. Ha ganado premios en el Concurso Ricardo Miró y en concursos organizados por algunos colegios panameños, para escoger la letra de sus himnos.

Escribió poemas, cuentos y dramatizaciones para niños, así como poemas líricos. Gran parte de su obra permanece inédita. Murió en la ciudad de Panamá, el 6 de marzo de 1991.


Sus poemas se relacionan con el mundo común de los niños: el hogar, la escuela, la familia, los compañeros y los juegos. En su composición pone algo que sobrepasa al mero juego técnico de la poesía: un alto sentido didáctico. En efecto, sus versos, objetivos, dialogados en parte y de una extensión adecuada a la atención infantil, implican acción directa o sugestión sentimental.

Panamá, 8 de abril de 1950. O. A. De León S.

Hersilia Ramos de Argote, maestra de escuela, guarda en sus pupilas una magnífica emoción que es casi asombro. Confieso que me impone un poco su mirada tan cargada de esencias femeninas. En veces se me antoja melancólica, pero sin odio a su propia melancolía, sin lamentarse de ella, quizá con el placer de que sea la melancolía de su íntima compañera.

Enrique Ruíz Vernacci


Obras de Hersilia Ramos de Argote

Alma y Mundo, premio Ricardo Miró. 1950
Versos para Niños y Por los Caminos de un Apostolado. Editora Panamá América, Panamá. 1950
Tregua. Libro de poemas. (Mención Honorífica en el Concurso Ricardo Miró). Imprenta Nacional, Panamá. 1956
Alegría para Niños. Poemas Infantiles. Departamento de Bellas Artes del Ministerio de Educación, Imprenta Nacional, Panamá. 1959
El Sapo y La Rana. (Cuento especialmente escrito con control de vocabulario para la enseñanza de la lectura en el primer grado). Ministerio de Educación/SCIDE. 1959
Flor Del Espíritu Santo. (Poema ganador de la Medalla de Oro en el Concurso auspiciado por la Biblioteca Nacional y el Departamento de Bellas Artes del Ministerio de Educación para exaltar el culto a la Flor Nacional). Ministerio de Educación. 1959
Buenos DÍas. (Libro Primero de Lectura Básica con su respectivo cuaderno de Trabajo). Ministerio de Educación/SCIDE. 1961
Vamos a Jugar. (Libro Primero de Lectura Básica con su respectivo cuaderno de Trabajo). Ministerio de Educación/SCIDE. 1961
Poesías y Canciones de la Infancia. En colaboración con Zoraida Brandao. Imprenta Nacional, Panamá. 1962
Rosales al Viento, Escuela Tip. Don Bosco 1964
Símbolos de la Patria. Ministerio de Educación. 1967
Panamérica Viva. Ministerio de Educación. 1967
Antología de Poemas Para Niños y Adolescentes. Litho-Impresora Panamá, S.A. 1980
Cantos al Hogar y al Terruño
Hojas Eternas





Oda a La Patria

¡Oh Patria que te extiendes, egregia y soberana,
sobre un istmo radiante de luz y de verdor;
te arrulla el armonioso murmullar de dos mares
y te cobija un cielo de espléndido fulgor!

Tierra predestinada, que la Naturaleza
ha enclavado en el mismo corazón tropical
para que seas vórtice de los altos designios
que vislumbró Bolívar en su ensueño genial.

Surgiste en el consorcio de las naciones libres
con tu diadema diáfana de estoica dignidad;
tu historia es un compendio de férvido heroísmo
y tu lema, un baluarte de confraternidad.

Eres puente que abraza a los pueblos del mundo
en comunión de anhelos de paz y libertad,
y aunque pareces frágil, por dimensión geográfica,
grande eres por tu fuerza de solidaridad.

¡Oh dulce Patria amada, ubérrima y señera,
que vibras y palpitas con latido inmortal,
en cada sacro pliege de la bandera augusta
y en las trémulas notas del himno nacional!

Nosotros, los que abrimos los ojos en tu tierra,
y en tu entraña bebimos la sabia maternal,
somos, Patria, tus hijos. Y nuestra sangre es chispa
saltada de las vetas de tu ígneo pedernal.

Por eso la ofrendamos, solemne, en tus altares,
por tu soberanía, prosperidad y honor
y porque ondule siempre, altiva, inmaculada,
bajo tu cielo límpido, la enseña tricolor.











Plegaria de Una Maestra

Héme aquí, oh Señor, ante esta inmensa
responsabilidad; ente esta excelsa
misión de conducir, de abrir caminos,
de señalar las pautas del destino,
de forjar en las fraguas del esfuerzo
la voluntad, el alma y el talento
de tantos, tantos niños sanos, fuertes,
ricos y pobres, míseros y débiles,
que se acogen confiados bajo mi égida
en los predios humildes de mi escuela.

Héme aquí, oh Señor, ante tus plantas
llena de fe, de afán y de esperanza.
Tú el justo, Tú el Divino, Tú el Maestro
Tú el conductor de hombres y de pueblos,
Tú el de la infinita sabiduría,
faro de la verdad y la justicia.

Tú que diste matiz a las corolas,
savia a las plantas, luz a las auroras,
dá a mi ademán la suavidad del pétalo,
a mi voz, la tersura de tu acento
a mi verbo, la concepción precisa
y a mi bondad, la táctica debida.

Quiero sentirme ungida con tu gracia,
sellada con el sol de tu palabra,
bañada en el panal de tu justicia,
impregnada de tu sabiduría
para labrar -abeja y alfarero-
con miel de aromas y arcilla de luceros,
el precioso panal, néctar divino,
que han de libar las almas de los niños,
colmenas de inquietud, núcleo, crisálida,
donde duermen los hombres del mañana.







Flor Del Espíritu Santo

De nívea santidad, de astral pureza,
_en los bosques istmeños albergada_
semejas la eclosión de una alborada,
prodigio de la gran naturaleza.

Divina flor de excepcional belleza;
en las noches, la luna enamorada
de tu cándida lumbre, sosegada,
con reverente beatitud te besa.

La majestad de Dios en ti se asoma,
inmaculada, prístina paloma.
Del Espíritu Santo, los fulgores

circundan con unción tu transparencia;
y hay en tu augusta, señorial presencia,
efluvios de recónditos fervores.

Como mística hostia suspendida
sobre el silencio, agreste, estremecido,
de la selva profunda; cual latido
del corazón de Dios, Suprema Vida,

eres símbolo y mito en la escogida
tierra de Panamá. Riela, encendido,
de casto amor tu pétalo transido,
crisol del alma libre, redimida.

¡Flor sagrada! La Patria panameña
te hace un ara de honor junto a su Enseña
y, al acorde del Himno Nacional,

tu custodia de cáliz sacrosanto,
imagen fiel del Espíritu Santo,
esplenderá en su nimbo celestial.

(Poema premiado con la Medalla de Oro en el
concurso auspiciado por la Biblioteca Nacional
y el Departamento de Bellas Artes del Ministerio de
Educación para exaltar el culto a la Flor Nacional, 1958)








Este Grito

Este grito estrangulado
que agoniza en mi garganta
y se alarga en estertores
lacerando, como garfios, las entrañas;
este grito ardiente, trémulo,
que no pudo sublimarse en una estrofa
ni cuajarse en una lágrima;
que soñó, áurea libélula,
remontarse hasta libar el sacro polen,
miel de luz de las estrellas;
que anheló -prisma de agua-
ser gotita transparente,
diminuta luna diáfana,
con espejos,
donde un iris de ideal se perpetuara.

Este grito,
que en la celda tibia y blonda
de su omnímoda crisálida,
cuna fue de ardiente anhelo,
fragua viva de ilusiones,
núcleo férvido y vibrante
de inquietudes y esperanzas.

Este grito,
que cual flecha luminosa e incendiaria,
fue rasgando los cendales milenarios
de pretéritos atávicos
y de angustias y de ansias
enquistadas;
y en el árbol de la vida
puso el zumo redentor
de una nueva y fresca savia;
y de pájaros cantores y de nidos y de felpas
y retoños
pobló el lecho verde y tibio de sus ramas.

Este grito
que prendió la estrella guía
de otros rumbos y otras sendas
y otros mares y otros cielos y otras ansias,
y dejó la blanca estela
llena toda de su lumbre esmerilada.

Este grito
que hoy crepita, se retuerce
y se ahonda
en convulsas vibraciones
y se extingue lentamente,
abrasado en los umbrales
de su propia llamarada.

Este grito estrangulado
que agoniza en mi garganta
y se alarga en estertores
lacerando, como garfios, las entrañas;
este grito,
fiel imagen de mi vida desolada,
no tendrá jamás la gloria de ser trino
ni el embrujo inefable de ser ala.

("...De los poetas espontáneos, los que nacen tales, podría decirse lo que decía Paul Valery de los pájaros: Que si pudieran decir precisamente lo que cantan y por qué lo cantan, no cantarían. Creo que algo de esto le pasa a esta poetisa cuyo lirismo le revienta por todos los poros del alma; le revienta, como Este Grito, "del embrujo inefable de ser ala". Este grito es el que la pone con frecuencia en trance de poesía y la hace cantar como el pájaro con "el zumo redentor de una nueva y fresca savia" que da a su canto, aunque ella no no sabe, "la gloria de ser trino"... y de ser grito sincero del alma." OCTAVIO MÉNDEZ PEREIRA )








Romance Del Nombre Tuyo

Estoy bordando tu nombre
en la tela de mi ensueño...
¡Hebra azul de una quimera
sobre el manto del recuerdo!

Las campanitas de gloria
que, como níveos pañuelos,
agitan en lontananza
la cortina de los sueños,
las campanitas de gloria
están tocando de nuevo,
porque ha caído una lluvia
de estrellas sobre mi huerto.

Un leve rumor de alas
estremece el viejo alero;
la dulce canción de antaño
viene vibrando a lo lejos
entre los pliegues dormidos
de los románticos ecos.

La canción que tú cantabas
cuando el verde limonero
en floración milagrosa
cubría de azahares el viento;

la canción que tú cantabas
cuando el azul de los cielos
rivalizaba en matices
con el azul de mi anhelo;

la tierna canción de dicha
que me enseñaron tus besos
bajo el fulgor apacible
de los distantes luceros...

Estoy bordando tu nombre
en la tela de mi ensueño.
Sobre el musgo de los años
triunfa el milagro de un beso.

Son mis manos como noches
que van vertiendo luceros
sobre las viejas heridas
de los dolores eternos.

Son mis manos como aquella
floración del limonero
que va cubriendo de aromas
las asperezas del viento;
como el tierno y jubiloso
despertar del viejo alero,
como faroles prendidos
entre las brumas del puerto.

¡Estoy bordando tu nombre
en la tela de mi ensueño!

Las campanitas de gloria
que, como níveos pañuelos,
agitan en lontananza
la cortina de los sueños,
las campanitas de gloria
están tocando de nuevo,
porque ha caído una lluvia
de estrellas sobre mi huerto.

¡Ya está bordado tu nombre
sobre el azul de mis sueños!

("...Es éste un romance que, indubitablemente, es el mejor de cuantos se han escrito en Panamá. Se intitula ROMANCE DEL NOMBRE TUYO, y es una primorosa filigrana poética que realza la impecabilidad formal, la sencilla hermosura de las metáforas y la prístina elaboración del todo artístico. La autora, con este romance cobra inmediatamente jerarquía de gran poetisa que nada tiene que envidiar a las mejores poetisas de América." EDUARDO RITTER AISLÁN )







Mi Patria

Mi patria es un es istmo con rumor de mares,
con cielos azules, con fúlgido sol,
y ondula en los vientos, en rítmicos giros,
la linda bandera, pendón tricolor,
con su azul de cielo, su blanco sublime.
Su rojo encendido en llamas de amor,
y sus dos estrellas brillantes y diáfana
que alumbran senderos de liberación.

Mi patria es un istmo, puente entre dos mares,
puerta a la que asoma, pura en esplendor,
cuando dase al orbe, grandiosa y magnánima,
por la gran herida de su corazón.

Mi patria es un istmo con rumor de mares,
con cielos azules, con fúlgido sol,
con trinos y fuentes, paisajes y flores,
donde riela esplendida la risa de Dios.

Revista Lotería, Noviembre 1962, N. 84