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jueves, 15 de septiembre de 2011

4899.- TÂNIA TOMÉ


Tânia Tomé Nació en Maputo, Mozambique, en 1981. Cantante, compositora, poeta, actriz y presentadora. El poeta nacional José Craveirinha dijo de ella que expresaba los mayores símbolos y valores del pueblo de Mozambique. Mereció el Premio de la Fundación Mario Soares de Portugal por su compromiso académico, en combinación con actividades artísticas sociales y humanitarias. Como poeta y cantante, ha participado en festivales en Alemania, Portugal, Suráfrica, Botswana y Mozambique, entre otros países. Ha publicado varios libros de poemas y discos. En su Poema vivo nos dice: “Y donde el sol nace, crece una palabra devorando lentamente/las metáforas en un gesto iniciado de luz y vida/Existe un tortuoso laberinto por entre las sílabas lleno de brillo/por donde brotan los ríos y los labios en el mismo momento de partida/Pero amarlas bien deprisa, bien despacito debe ser el camino/Y la puntuación se eleva en la sutileza de los versos,/de la métrica, de la rima, en la esencia del silencio/Y hay un deseo insano de desfigurar la blanca página,/Con color de la mirada que se desplaza intensa hacia el otro lado del espejo/donde acontece en el mundo su estrella bailante/Y dentro de las palabras hay melodía,/colgándose sobre las aristas del verso/y danzando los murmullos constantes del vuelo de las aves”.



POESÍA: TÂNIA TOMÉ, Mozambique


SHOWESIA - POEMA VIVO

Un murmullo de voces en unísono en el medio de la noche
Me despierta,
Los espíritus makwas kimoenes.
Y el sueño medio sonámbulo se me desata:
Goteo, en una lluvia de párpados,
Una estrella azul y luminosa
Me cierne
El pecho
Grillos, en una orquesta,
Canta en la sombra
¿Es Dios
Que cierra los ojos en el color del espanto
Para verte?
Sube violento y despacio en el árbol del ser
Sube
Sube
El lirismo que
En la ardiente amargura de la noche
Me endulza el miedo.
¿Quién me escucha:
La ruidosa madrugada en los carros,
El silencio tangible de las horas muertas
En las pestañas?
¿O la sangre onírica del tambor distante,
Alto en los dédalos de las manos?
Reverbera aun algo oscuro en el cuarto,
del medio de la nada
donde sólo fantasmas moran en el follaje de los ojos
hinchados de insomnios.
Pálida lluvia de gritos, irritante, en su insistente staccato,
al fondo del tic tac de una bola giratoria llamada tiempo.
Las ventanas las abro como si fuesen páginas
vírgenes
y construyo un castillo de sílabas con el canto de las aves.
Y un mundo entero me descubre en estos verbos:
el saxofón, el bajo, el piano, la batería
y la pentatónica
levantando versos, osados, dispersos,
figuras de estilo, metáforas, anclas.
Allí mismo, aquí mismo, una torre
donde sólo existía el (des) concierto
de los cuatro cantos de mi locura.








LAS 4 CANTOS DE MI LOCURA

En el hueso de las palabras
hay locos
multiplicando las ventanas
Y yo tragué un piano
Y dentro de mí cantan lirios
Y la aurora burbujea violenta
Y se extiende por mi nervios
Así el sabor dulce amargo
tan extraño,
Ahyoeh!
Digito entero el sonido de las rosas
y donde soy roja
una ala me cede la locura
y la noche me traga en ese desespero alucinante
me amplío
soy última gota en tu cuerpo de vino
Ahyoeh!
¿Y cuántas bocas me pertenecen?
¿Cuántos ríos me atraviesan? ¿Cuántos ojos navego?
¿Y dónde estoy yo, en todas las partes de mí?
¿Y con cuál de ellas te amo?
¿En el reflejo de la guitarra de Baden Powel?
¿Y cuántas veces te amo en la mitad de mí?
¿Y cuántas veces te bebí
en este poema que aun no escribí?
Ahyoeh!
Oh amor te tragué un piano
y me nació una aurora
justo en el rosa de este poema
Exactamente aquí, en esta sílaba,
ahorita mismo, donde soy iluminada por la luna
un saxofón se prende a mi garganta
Ahyoeh!
Respiro Coltrane en mi cama

Desnuda y sin pétalos, desnuda
de mí, o de nosotros, amor,
dime ¿dónde caben los huesos de las palabras que te doy?
¿Dónde caben las dos jorobas de miel
que me descubro
en tus ojos,
en tus manos que me embriagan
del cóxis al cielo?
¿Dónde caben amor?
¿Dónde caben?
¿Dónde?
Ahyoeh!








SOÑAMANDO


Se queda el cuerpo en este poema
Una entrega, se entrega toda
como un designio inmenso de la semilla en la flor
tirando los versos uno a uno en el centro de este poema
Y donde el sonido nace, crece una palabra devorando
lentamente
las metáforas en un gesto iniciado de luz y vida
Existe un tortuoso laberinto por entre las sílabas lleno de
brillo
por donde brotan los ríos y los labios en el mismo momento
de partida
Amarlas bien deprisa, bien despacito debe ser el
camino
Y la puntuación se eleva en la sutileza de los versos,
de la métrica, de la rima, en el centro del silencio
Y hay un deseo insano de desfigurar la blanca página,
Con color de la mirada que recorre intensa hacia otro lado
del espejo
donde el mundo experimenta su estrella danzante

Y dentro de las palabras hay melodía,
colgándose sobre las aristas del verso
y danzando los susurros constantes del vuelo de las aves

Y el poema consigue rostro:
un árbol lleno de cabellos al viento como telas de la
araña,
donde en los pies de las raíces habitan los sarcófagos diversos
en el húmus de la locura
Y donde las manos de alas son ventanas,
por donde las pupilas abren el mundo entre los dedos




SHOWESIA- POEMA VIVO


Traducción Gladys Mendía.



Poemas del libro: Me agarra el sol por detrás











Um murmúrio de vozes em uníssono no meio da noite
desperta-me,
os espíritos makwas kimoenes.
E o sonho meio sonâmbulo desata-se-me:
escorro, numa chuva de pálpebras,
uma estrela azul e luminosa
criva-me
o peito.
Grilos, uma orquestra,
trila na sombra.
É Deus
que fecha os olhos na cor do espanto
para te ver?
Sobe violento e vagaroso na árvore do ser
sobe
sobe
o lirismo que
na ardente amargura da noite
me adoça o medo.
Quem me escuta:
a rangente madrugada nos carros,
o silêncio tangível das horas mortas
nas pestanas,
ou o sangue onírico do tambor distante,
alto nos dédalos das mãos?
Reverbera ainda um escuro no quarto,
do meio do nada
onde só fantasmas moram no folhedo dos olhos
inchados de insónias.
Pálida chuva de gritos, irritante, no seu insistente staccato,
ao fundo do tic tac de uma bola giratória chamada tempo.
Às janelas abro-as como se fossem páginas virgens
e construo um castelo de sílabas com o canto das aves.
E um mundo inteiro descobre-me nestes verbos:
o saxofone, o baixo, o piano, a bateria
e a pentatónica
erguendo versos, ousados, dispersos,
figuras de estilo, metáforas, âncoras.
Ali mesmo, aqui mesmo, uma torre
onde só existia o (des)concerto
dos quatro cantos da minha loucura.








OS 4 CANTOS DA MINHA LOUCURA

No osso das palavras
tem loucos
multiplicando as janelas
E eu engoli um piano
E dentro de mim cantam lírios
E a aurora borbulha violenta
E espalha-se pelos meus nervos
Ai que sabor doce amargo
tão estranho,
Ahyoeh!
Digito inteiro o som das rosas
e onde sou vermelha
uma asa cede-me a loucura
e a noite me engole nesse desespero alucinante
amplio-me
sou última gota no teu corpo de vinho
Ahyoeh!
E quantas bocas me pertencem?
Quantos rios me atravessam? Quantos olhos navego?
E onde estou eu, nas partes todas de mim?
E com qual delas te amo?
No revérbero da guitarra de Baden Powel?
E quantas vezes te amo na metade de mim?
E quantas vezes te bebi
neste poema que ainda não escrevi?
Ahyoeh!
Oh amor engoli-te um piano
e nasceu-me uma aurora
bem na rosácea deste poema
Exactamente aqui, nesta sílaba,
agorinha mesmo, onde suo enluarada
um saxofone prende-se à minha garganta
Ahyoeh!
Respiro Coltrane na minha cama
Nua e sem pétalas, nua
de mim, ou de nós, amor,
diz-me onde cabem os ossos das palavras que te dou?
Onde cabem as duas corcundas de mel
que me descubro
nos teus olhos,
nas tuas mãos que me embriagam
do cóccix ao céu?
Onde cabem amor?
Onde cabem?
Onde?
Ahyoeh!







SONHAMANDO

Queda-se o corpo neste poema
Uma entrega, entrega-se toda
com um desígnio imenso da semente na flor
despindo os versos um a um no centro deste poema
E onde o som nasce, cresce uma palavra devorando
lentamente
as metáforas num gesto iniciado de luz e vida
Existe um tortuoso labirinto por entre as sílabas cheio de
lustre
por onde brotam os rios e os lábios no mesmo momento
de partida
Amá-las bem depressa, bem devagarinho deve ser o
caminho
E a pontuação se eleva na subtileza dos versos,
da métrica, da rima, no âmago do silêncio
E há um desejo insano de desfigurar a branca página,
Com cor do olhar que percorre intenso para o outro lado
do espelho
onde o mundo acontece sua estrela dançante
E dentro das palavras há melodia,
dependurando-se sobre as arestas do verso
e dançando os murmúrios constantes do voo das aves
E o poema ganha rosto:
uma árvore cheia de cabelos ao vento como teias da
aranha,
onde nos pés das raízes habitam os sarcófagos diversos
no húmus da loucura
E onde as mãos de asas são janelas,
por onde as pupilas escancaram o mundo entre os dedos



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