
Adele Desideri nació en Turín (Italia). Poeta, ensayista y crítica literaria, vive en Milán donde se desempeña en el ámbito didáctico, es la responsable de un taller de poesía on line para jóvenes escritores y educadores. Colabora en el periódico Quotidiano della Calabria. Ha publicado varios libros de poesía entre ellos: Salomé (Il Filo, 2003), con una nota critica di Vito Riviello,No toco los hipogrifos (Non tocco gli ippogrifi, Campanotto, 2006), Il pudor de los Jazmines (Il pudore dei Gelsomini, Raffaelli Editore, 2010) y las plaquettes: Aforismos (2005), en homenaje à Piero Manzoni (Pulcino.elefante, 2005). Algunas de sus poemas han sido publicados en La Biblioteca de lo inédito (antología multimedial, Edición Il Filo, 2004). Su trabajo poético ha recibido varios reconocimientos entre los cuales se destaca el premio “Lorenzo Montano” por su obra editada e inédita en los años 2004-2005-2006.
Selección, fotografía y traducción: Erika Reginato
Madre
Días precisos
esquirla feroz.
Más allá del mar
el silencio mortifica.
Vientos lejanos años errantes
en la confusión de los errores.
Yo, sola.
Es guerra:
el derecho defendido
que un día me negará.
Niña
feroz
aprieta el gatillo.
Miedo
Pez fuera de agua
que sobresale.
Ansia de prestación.
Tribunal del Omnipotente
sentencia.
Lobo de la estepa:
curia
incesante
imprescindible.
Pronunciada ya la condena.
Indefendible.
Derrota.
Remordimientos.
Sacrificados afectos
omisión
deberes.
Anamnesis
desvergonzada rechaza
la asimilación.
Inclinada subida
piedra fría me oprime
pero no interrumpo el paso.
Miedo: demencia
Rea:
imposibles acciones
tiempos no
orejas sigiladas.
Por quien amo.
Porque amo.
Miedo: desfallecer de tedio.
Yo, miedo.
Intelecto,
creación,
bahía profunda.
Obstinada
hacía el holocausto.
Código de honor
me vincula.
Oprime.
Ansia mutila el cerebro
Asfixia del alma.
Has desaparecido.
Sin Nombre.
Furia:
prueba capital,
despedaza el cuello.
Caminabas sobre aguas
legendarias…
Trampa para ratón
yo misma era la roedora.
Estoy aquí.
En el mar de las tempestades nos hemos rozados
con los dedos salobres. En la arena queda
la sombra en las manos, un pétalo marchito de rosa.
No soy el jardín de tu cántico.
Entre manzanas maduras, en mi flor de calabaza,
haz germinado como el jazmín
cuando perfuma, apresa el aire
y se esconde entre el pudor de las hojas.
con los dedos salobres. En la arena queda
la sombra en las manos, un pétalo marchito de rosa.
No soy el jardín de tu cántico.
Entre manzanas maduras, en mi flor de calabaza,
haz germinado como el jazmín
cuando perfuma, apresa el aire
y se esconde entre el pudor de las hojas.
No te espero en la asediada Ítaca,
no te busco en la soleada Thebe.
Más cerca, más cerca
con los dedos roza el velo oscuro.
Al igual que el infante toca y conoce
tus manos que señalan
los colores del verano.
En el contrapunto vocal
que quema y corroe
acércate y dime
sé lo que has perdido regresa
y siembra las nuevas estaciones,
como la semilla que muere por el fruto.
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La niña feroz apretó el gatillo: Adele Desideri
Erika Reginato
La imaginación de la poeta Adele Desideri tiende a durar en el verso trágico y violento pero siempre renace. Es el poema colmado de desilusiones amorosas pero en la complejidad de sus pasiones, domina la estela de la esperanza y la intención de invocar con todos sus sentidos, la frescura de la naturaleza. Utiliza un lenguaje que resiste todos los peligros: se precipita en espacios de tensión, sin embargo la vida respira.
A veces se encuentra en el lugar donde la agresión de una imagen se repite pero la poeta también se coloca en una posición salvadora en diversas esferas compuestas por visiones y realidades interesantes: el amor es su universo, es la unión de la experiencia y de aquello que nos pertenece. La existencia está profundamente relacionada con el recuerdo y la palabra poética recupera toda su espesura.
La madre es la figura central de la poesía de Desideri. Es la protagonista del todo y de lo absoluto. Es la raíz de la vida y el centro de lo oculto e inesperado. La poeta Adele Desideri utiliza esta imagen en las más diversas construcciones del verso en el libro Salomé (2003), con la añoranza que nace y muere, en la hija - madre - hija. Adele Desideri se alimenta del pasado y establece un contacto entre el recuerdo de la infancia y lo perdurable pues, es la Madre la eterna compañera. Los temas familiares persisten y la poeta reconoce lo añorado: Padre, yo amo. / Existes / y estas en oto lugar.
Su verso se compone de sílabas rítmicas, idóneas para ser cantadas en forma de escala ascendente o descendente. Son sonidos agrupados que pueden ser leídos en un recital sin perderse en la atmósfera de la trasmisión. Son poemas que pueden ser escuchados entre el silencio y la respiración como una canción para niños: He perdido un zapato / lo encuentro, tiene un hueco. / Me pongo un sombrero, pero es pequeño y viejo...
A diferencia de los poemas de Edoardo Sanguinetti, que suelen ser poemas visivos, dibujados con trazos firmes, los poemas de Desideri están marcados por movimientos rápidos e intensos que giran en un andar y retorna varias veces al punto de partida.
La poeta se alimenta de las lecturas de los grandes poetas del Novecientos, sobre todo de aquellos donde la voz tímida, sagrada, traductora y clásica acompaña el alma en este viaje.
Se abre una zona para la confesión y se recuerdan poetas como Alda Merini cuyo trabajo traspasa el límite de lo humano para hallarse en compañía del inmenso destino. Las palabras dibujan la rabia, la degradación del sujeto lírico pero también la femineidad que resiste el mundo exterior y la fragilidad del mundo interior.
Adentrarse en los poemas de Adele Desideri no es fácil, quizá es una tarea peligrosa a la cual se debe acercar el lector consciente del encuentro con un proceso mental e intelectual. La poeta pide ayuda y el lector seguro de este sentimiento, alargará los brazos para salvarla. Escribe la poeta en el poema "Locura": Se tranquiliza / no se duerme. / Arisca / diosa / maga / ninfa / sirena.
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Erika Reginato (Caracas, 1977). Poeta, ensayista y traductora. Licenciada en Letras. Ha publicado los poemarios Día de San José (1999), Campo Croce (2008) y el ensayo Cuatro estaciones para Ungaretti (2004). Ha traducido: Antología poética de Milo de Angelis (2007), Caminos de agua, Antología de poetas italianos del segundo Novecientos (2008), El bar del tiempo y otros poemas de Davide Rondoni (2008). Sus poemas han sido traducidos al catalán y al italiano. Está residenciada en Italia.
http://www.elcautivo.org/
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