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martes, 20 de septiembre de 2011

4974.- VILMA REYES


Vilma Reyes Díaz (1958) es una poeta, narradora y educadora puertorriqueña.
Reyes nació el 2 de septiembre de 1958 en Río Piedras, Puerto Rico. Su inclinación por las letras y la enseñanza se evidenció desde la temprana edad de 10 años cuando escribió su primer libreto para una obra de teatro escolar. A partir de entonces, continuaría escribiendo libretos, hasta que, según palabras de la escritora, decidió encaminar su producción por otros géneros literarios.
En 1980, obtuvo su Bachillerato en Artes con concentración en lengua y literatura francesa de la Universidad del Sagrado Corazón. El título de su tesina: El suicidio, el último recurso para la felicidad de Madame Bovary provocó las más diversas reacciones entre el estudiantado y la Facultad. Según una de sus asosoras en la tesina, Reyes defendió con éxito su trabajo, aún cuando lo hizo en lengua extranjera. Uno de los argumentos, alega, lo hizo públicamente en la audiencia una de las profesoras invitadas , en la que aducía contradicciones de índole moral religioso. Sin embargo, su trabajo fue aceptado y altamente elogiado por los profesores así como por el Presidente de la Alianza Francesa de Puerto Rico de aquel tiempo.
Poco tiempo después se casó con el también poeta Antonio Rosa Montañez, con quien procreó dos hijos: Antonio Rosa Reyes y Linda V. Rosa Reyes.
Años más tarde realizó su Maestría en Artes de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, y luego obtuvo si Diploma como maestra de español de escuela secundaria.
Posteriormente fue aceptada al Programa Doctoral de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Se ha desempeñado como maestra del idioma español, editora de la revista literaria En sentido Figurado, colaboradora de las revistas de la Universidad de Puerto Rico, El Cuervo y Luciérnaga; miembro de la Junta Directiva del Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico; Cónsul por San Juan del movimiento de poesía Poetas del Mundo, autora de textos escolares y guías para maestros de Puerto Rico y Estados Unidos.

Tiene en su haber literario varias publicaciones electrónicas y Antologías de poesía y en Revistas Literarias tales como Guajana, El Cuervo, Luciérnaga, Remolinos, En sentido Figurado, entre otras. Sus cuentos infantiles figuran en una importante serie escolar puertorriqueña que impacta en la actualidad a una buena parte de la población infantil de la Isla.
Fundó el foro de Poesía Canto Poético con un alcance internacional de lectores y escritores de España, Argentina, Cuba, República Dominicana, México, Perú, Puerto Rico, Venezuela, Colombia y Estados Unidos entre otros, países en los que se conoce su obra, y en los que ha sido invitada a participar de Festivales y Congresos.
Ha impactado a la joven creación literaria puertorriqueña mediante el ofrecimiento de talleres gratuitos de poesía para jóvenes y niños y publicado varios libros como producto de ese trabajo.
Logró en conjunción con el grupo Guajana y otros amigos, la celebración del Primer Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico, el cual fue altamente difundido con un impacto de alrededor 50,000 personas entre Puerto Rico y otros países.
Cuenta con una extensa producción literaria, entre cuentos y poesías, y algunos ensayos de crítica literaria. Entre los títulos más sobresalientes: Versos para la lluvia, Despertar de Otoño, Veinte poemas para Linda, Poemas para un hijo y un esposo y la novela El señor de los bolsillos de lluvia.




CUARTA LLUVIA

Bebo tus palabras de lluvia
cuando veo tu rostro en mi ventana
y el invierno de mi alma
se acalora.



REZO EN TU PIEL

Rezo en tu piel
rosario canela de elocuentes silencios
un ritual de amanecidas
gravitación
ingobernables deseos.

Desciendo
comulgo mística islote en tu cuerpo
mi reverencia estalla en tus sentidos
y un halo de besos
retorna a mi espíritu inmaculado.




QUINTA LLUVIA

Me basta tu aliento íntimo
en el atardecer de mis surcos
navegables.




AMANECÍ

Amanecí
con la sensación de tus manos en mi cintura
me estremeciste el alma,
se izaron veredas sobre mis colinas
en mis llanos saturados de guerras continuas
sin artimañas.

Me levanto
con el sigilo de tus dedos enredados en mi cuerpo
y el sorbo del café sobre mi boca
evocando en cada trago
la pureza de tu beso
en mis labios.

Una brisa rumorea a mi espalda
nada es cierto
pero me has dejado un río sonoro de aves
en mis pechos.




OCTAVA LLUVIA

Diatópico
es lo que somos
un fenómeno linguístico excitante
sin diccionarios
ni definiciones absolutas.




QUÉ DECIR

Qué decir de las palabras
que aún mis labios no pronuncian
Esas que se enclavan como fibras de cordura
que me viven
Me alertan
Cuando las sombras se me acercan
para ceñirme a su vuelo negro.

Decir que son vivencia abierta
Que brotan en raíces
se acumulan una a una en la memoria
Como lluvia y gota
Como corazón-latidos
Como fuego y ascuas en mi caminar descalzo.

Qué decir de la palabra que tiene voces mudas
que desafía con espina yerta
mi locura de pensar en versos.

Decir y no decir que en mi pecho hay cientos de palabras
Que se mueren sin haber nacido
Que se yerguen en columnas de fantasmas
Como aullidos de una fiera inerte
Aferrándose al hilo de su voz
Intentando destruir
con sus garras al silencio.





SEXTO INSOMNIO

Algo en mi piel solicita el apego
vivir despierta
acudo a tus brazos...






RUTINAS

Échame andar la rutina
cálzala con zapatillas tibias
que sienta de mi espíritu la caricia
y de mis ojos, el recuerdo de algún vínculo distante
dale de beber los aromas de mi cafetera
robustécela con la frescura del enmohecido hierro en la terraza
aunque vuelva su mirada hacia las olas
o se deje seducir por el viento
dile que la esperaré sentada
hasta que mis huesos, dejen de extrañarla.







SÉPTIMO INSOMNIO

Tengo la tarde prendida en las manos
y los bostezos, en la taza del café...





A MEDIAS

Las huellas del día encienden las penumbras
y un matiz de haber vivido a medias, sella la tarde
todo se reduce a esperas
a entretener el cuerpo
el pensamiento
un recuento de pautas
archivos
recuerdos

al final del día, remojo en la noche mis párpados
hasta que el amanecer
vuelva a convocarme.







OCTAVO INSOMNIO

Me despierta el léxico a media noche
y encuentro mudas,
las palabras...






INDEFINIDO

A este silencio le corresponde descifrar los sonidos
en esta sala de anaqueles
revistas—páginas que pronuncian su paso al aire—
críticas
miradas.

Quiero apropiarme de los términos
secuestrarlos
redefinirlos bajo mi código de analogías
porque ninguno me eleva a las estrellas
se me atrofian a la hora del café
mientras navego en ese latido que entristece.

Ya no hay textura que acaricie mis palabras
ni la lluvia me regala ya sus gotas
mantengo la cordura
me autorizo a trastornar vocablos
y a expropiar las definiciones existentes.







NOVENO INSOMNIO

Con tu piel anochecida en mis senos
Busco un celaje para mis labios dormidos








PARPADEOS

Hoy, como tantos domingos insomnes,
vivo sin alcanzar la vida

Sola y a tu lado continuamente
Con la mirada puesta en la bruma
siempre deprisa
cuento los minutos, los días
la semana
los años
los siglos
el infinito

y apenas, el fulgor de tus costados
roza mis manos de ambages y parpadeos.








DÉCIMO INSOMNIO

Un atardecer en penumbras
me devuelve el eco de tu risa







DUDAS

Por guarecerme digo acaso tres versos o cuantos nazcan
aun cuando diluyo el silencio
y lo remojo en aguas claras

surjo de alguna innombrable oscuridad
con los vínculos transitorios mordiéndome la espalda
sumerjo mis dudas
las preguntas quedan salpicadas por el sueño
se filtran a través de otras ondas
suspendidas en un tiempo que las convence de olvido







UNDÉCIMO INSOMNIO

En mi habitación duermo las noches a solas
con el susurro de tu imagen
rondando mi cuerpo...







SU ROSTRO

Dejó olvidada la circunferencia de su rostro en mis ojos
todo él, ante mí
un paisaje desasido incoherente,
Su mirada, en vocablos hilvanados
se disipa
y desde los radares de mi espíritu esquivo:
perjuro
indago
retorno
enmiendo
aun cuando la circunferencia de su rostro, me oprime.








DUODÉCIMO INSOMNIO

Bebo de este atardecer las penumbras
aunque mis dedos mueran
soneteados de tristeza...






HIPNOSIS

Suena la ola
llegas salvaje
chocas con los muros de mi cuerpo
contesto a tu llamado
me desprendo de mi piel
hipnotizada
me lanzo a ti
ahógame
muéreme…


http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/
Revista/ultimas_ediciones/88_89/reyes.html