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jueves, 16 de febrero de 2012

6086.- CAUPOLICÁN OVALLES



Caupolicán Ovalles
(Guarenas, Miranda, 1936 - Caracas, 2001) Poeta venezolano, uno de los más audaces exponentes de la estética vanguardista en su país. Fue uno de los miembros fundadores más polémicos y representativos del grupo El Techo de la Ballena.
Director de la Asociación de Escritores de Venezuela (AEV) durante más de dos décadas, mantuvo toda su vida una actitud iconoclasta y lúdica ante las instituciones y los formalismos de la vida literaria nacional.
Su poesía ofrece una mezcla de sátira y elegía, confidencia y burla, invectiva e inventiva, y explora a la vez la memoria personal y familiar individual y los tópicos de la identidad colectiva.
Entre sus libros de poesía destaca ¿Duerme usted, señor Presidente? (1962), dirigido abiertamente al presidente Rómulo Betancourt, en el que arremete con virulencia contra el presidente, sus colaboradores y un sistema presidencialista hipócrita y corrupto. La obra le costó ser condenado a un breve período de exilio.
Le siguieron En uso de razón (1963), Elegía a la muerte de Guatimocín, mi padre, alias El Globo (1963), Copa de huesos (1973, Premio Nacional de Literatura), Canción anónima (1980) y Alfabetarium (2001). Es también autor de una Antología de la literatura marginal (1977) y de la novela Yo, Bolívar rey (1987).







¿Duerme usted, señor Presidente?


Caupolicán Ovalles


El Presidente vive gozando en su palacio,
come más que todos los nacionales juntos
y engorda menos


por ser elegante y traidor.


Sus muelas están en perfectas condiciones;
no obstante, una úlcera
le come la parte bondadosa del corazón
y por eso sonríe cuando duerme.
Como es elegido por voluntad de todos
los mayoritarios dueños de inmensas riquezas
es un perro que manda,
es un perro que obedece a sus amos,
es un perro que menea la cola,
es un perro que besa las botas
y ruñe los huesos que le tira cualquiera
de caché.
Su barriga y su pensamiento
es lo que llaman water de urgencia.
Por su boca
corren las aguas malas
de todas las ciudades.


Cuando
se paga la luz,
el teléfono
el gas
y el agua,
como un recién-nacido,
entre cuidados y muelles colchones,
la vieja zorra duerme.


Nada le hace despertar.
El presidente vive gozando en su palacio.


Si en vez de dormir
bailara tango
con sus ministros
y sus jefes de amor
nosotros podríamos
oír
de noche en noche
su taconeo
de archiduque
o duquesa.
Podríamos reír
sólo de verle,
ridículo como es,
esperar los aplausos
de toda la gendarmería
frenética.
Claro que uno está cansado
y quiere un poco de diversión
monstruosa,
como ésta
de verle
con la lira en el cuello
colgada,
como un romano
o como una romana
ciega de absurdas creencias geniales.
Si en vez de prometer
el descubrimiento de la piedra
filosofal
que ha de producir pan
y billetes de veinte
se dedicara,
por lo soberbio que es,
a vender patatas podridas
o maíz rancio,
los indios de esta nación
le llamarían
Cacique Ojo de Perla.


Si en vez de llorar
te murieses un día de estos,
como una puerca elegante con sus grasas
importadas del Norte,
nosotros,
que estamos cansados
de tanta estúpida confesión,
pondríamos a bailar las piedras
y los árboles darían frutos manufacturados.


Con tu vieja y putrefacta osamenta,
alimento de ratas,
llenaremos un solo lugar de esta tierra
y la llamaremos
la Cueva Maldita
y será proscrita de ver
y de acercarse a ella
por temor a despertar tus histéricas
ternuras.


Te llaman
José el de los sueños,
el de las vacas sagradas,
el dueño de las vacas más flacas
y
Presidente de la "Sociedad Condal del Sueño".
Tus amigos te llaman
Barbitúrico.


¿Hasta cuándo duerme usted, señor Presidente?


Si adora la vaca,


¡duerme!
Si al becerro adora,


¡duerme!
Y si el General le da su almuerzo,
duerme como una lirona
o le da una pataleta de sueño.


Cara de Barro,
Ojo para ver las Serpientes
y llamarlas,
Ojo para hacer compañía
y quemarte
con el humilde Kerosene,
Ojo para tenerse a mi servicio
como mozo de alcoba
barato.


¿Duerme usted, señor Presidente?
Le pregunto por ser joven apuesto
y no como usted, señor de la siesta.


Ojo de barro y Water de Urgencia.


Su más conocido libro de poemas es ¿Duerme usted, señor Presidente? (1962), contra Rómulo Betancourt, por el cual tuvo que exiliarse en Colombia.







Una muestra de su libro Sexto sentido u diario de Praga.




Si algún día
nada me fuese permitido
vendrían a no hacer nada en mi
nombre.










Pienso
que como me acuesto como un
tigre
debo despertarme como dos
tigres
y al otro día
como tres
es decir
que dentro de varios siglos
seré un representante
cualitativo de la
ESPECIE.










Doy fe
de que en realidad
odio a mucha gente
incluso
y con mayor razón
a la que públicamente
más he
AMADO.