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viernes, 23 de diciembre de 2011

5687.- RICARDO MAZÓ







Ricardo Mazó (1927-1987), poeta paraguayo, nace en Pilar, departamento de Ñeembucú [1]. Ingeniero-geólogo. Se lo adscribe a la Promoción del 50. Miembro de la Academia Literaria del Colegio San José y de la Academia Universitaria del Paraguay. Pasa algunos años de su vida en los EEUU. Muere en Asunción.


Obra poética
Briznas: suerte de antología (1982).
Reúne 73 poemas escritos entre los años 1940 y 1980. El libro se organiza en cinco partes: Primeros poemas, Horas vacías, Retorno, La segunda soledad, Bastión abierto. Soledad, ausencia, añoranza, distancia, tedio...; así como una constante búsqueda de sí mismo, un recurrente encuentro con el tiempo, y la fijación de un recuerdo que no cesa, son los motivos predominantes de su poesía. En varios de sus poemas aparece la figura de un misterioso ángel, a quien la voz poética se dirige o alude.


Bibliografía
Briznas: suerte de antología. Asunción: Alcándara, 1982. (Poesía, 2). 111 pp.
Poesía 1. Asunción: [Academia Universitaria], 1953. [En colaboración.]
Introducción a la estética / Georg Wihelm Friedrich Hegel, Ricardo Mazó (traductor), Barcelona: Península, (1971, 2001), ISBN 84-8307-415-X


Referencia
Aramí (ed.). (2001). Poesía del Paraguay: antología desde sus orígenes. Asunción: Aramí. pp. 555-559
Méndez-Faith, T. (1996). Breve diccionario de la literatura paraguaya (2a ed. correg. y aumen.). Asunción: El Lector. (Colección Literaria, 22; Biblioteca Paraguaya). p. 166
cabildoccr.gov.py


Bibliografía
Diccionario Biográfico "FORJADORES DEL PARAGUAY", Primera Edición enero de 2000. Distribuidora Quevedo de Ediciones. Buenos Aires, Argentina.














Dos poemas de "Briznas"



[Estar conmigo mismo]


Estar conmigo mismo,
encontrarme
frente a frente.
Mirarme
fijamente en los ojos,
cerrarlos
y verme íntegramente.
Cada rasgo,
cada rictus
y hasta cada poro
donde pugna
por escaparse
en miles
de minúsculas gotas
la esencia
de mi nada.








[Como quisiera]


Como quisiera
encontrarte a solas cuando sueñas,
hablarte quedamente
mi invitación abierta
y remontar entonces
contigo de la mano
a un cielo de lechos protegidos,
a un cielo de gozos sin mudanza,
para no tener que mirarnos en silencio,
para no huir de nuestros mismos rostros,
que se vuelven atrás para olvidar la noche
al decirse el adiós de las mañanas.












(De El Trino Soterrado)


ALFONSO LOMA, ASÍ SE LLAMA...


(Del cancionero popular)
(1960)


Se sublima tu pueblo en canto, viento
que busca, encuentra a veces,
su fecundo penar en cuerda y tiempo.


No creas por eso que la rueda
de copa y cuerda y de mujer sencilla
comprada en mercado sin casilla
es bienestar, si bien es apetito.


Saciado por tu haber en banco abierto
y cerrado a la vez, porque penumbras
con tu voz discursos bien escritos,
tu pueblo se sublima y aún proscrito
busca la tierra y deja escritos
en arena o aun en sangre roja
sin límite siquiera, porque sabe
que el sol se pone, y siempre sale
renovando tu culpa y su mancilla.






DE "TRÍPTICO A UN RECUERDO"


(Junio, 1969)
(Fragmento)


Estamos los llamados a ser voces
y están los llamados a ser ecos.
Cuando, por razones de trópico y de esencia,
por razones de banca y de comercio,
por razones de mando y de ignorancia,
la poesía deja de ser tiempo
poco queda esperar.


Pero esperamos,
fútiles criaturas de la idea,
que el trópico se temple,
que la esencia hieda,
que la banca salte,
que el comercio muera,
que el mando se desarme,
que la ignorancia vuelva
recatada, sencilla, redolente,
a ser la espera mansa
de un mundo rescatado
por la idea.






ESCUCHANDO UN "CALIPSO" EN CENTRAL PARK


El negro baila su sangre
con tambores de petróleo.


Metal y sangre se mezclan
para jolgorio y cordura
del oro que se derrama,
crece y llena la codicia
y el hartazgo que es la suma
de un imperio sin entrañas.


La sangre que baila el negro
lava el alma de los blancos
y tu corazón y el mío
se desangran entretanto.








REPETICIÓN DE MI MISMO


I
Motivo


Otra vez hoy conmigo la inquietante
presencia de las horas,
la continua
apreciación del tiempo
y la constante
repetición de un único recuerdo.


II


Situación


Ahora que ya ha pasado el tiempo
del clavel florecido en un momento,
del rostro que se mira y se hace amigo,
del suspiro precoz y del amor sencillo.


Ahora que no puedo dar la mano
sin que sienta un latir destituido,
que la luna es el símbolo, y desierto
mi corazón se rige con compuertas
por temor que se me inunde el cuerpo
de sangre amarga -y de sangre muerta-.


….. y, en dos palabras,
una fracción apenas de mí mismo,
he tenido que verte tantas veces
que al fin no pude menos que quererte.


III


Pendiente


He tenido que amarte aunque no fuera
más que un clarión gastado, arrepentido
de hacer trazos mentidos en el suelo.


Y decirte mi amor:
-un tumulto de sangre, un desvarío
de sentires opuestos e indomables-.


La arteria abierta y la palabra dicha.
y la espera que sigue a tanta audacia descubierta.


IV


Final


Porque así son las cosas se que nunca
podremos compartir la nochebuena.
.
Diciembre, 1953






.
POEMA SOEZ


Frágil pero bien fundamentada
tu torre de soberbia se levanta.
Cohibido el pecho, la frente encallecida,
locura calculada, o simplemente
un cuerdo desatino.


Si tú supieras que la rosa
-no la rosa en que buscas fundamento-
sino la rosa de los cuatro vientos,
tiene iciclos y también tiene ciclones,
te sentarías como un buda incierto
a contemplar tu ombligo
esperando
que la pelusa acumulada del invierno
lo convierta en nido de una aviesa
paloma mensajera.
Cerrado el corazón, la lengua entumecida,
te devanas
cual lana mal hilada en rueca ajena.