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miércoles, 14 de diciembre de 2011

5529.- DYUNZABURO NISHIMAKI


Dyunzaburo Nishiwaki fue el primero en introducir el surrealismo al Japón. Nacido en Niigata en 1894, luego de obtener el título de licenciado en economía en la Universidad de Keio, viajó a Inglaterra donde estudió literatura inglesa medieval en la Universidad de Oxford. Durante su estancia en aquel país publicó el libro de poemas Spectrum (1925). A su regreso se hizo profesor de literatura inglesa en Keio. Nishiwaki trató de convertir aquel mundo poético creado por los surrealistas mediante la subconsciencia, en un mundo de belleza poética creado por su propia conciencia y voluntad. Publicó dieciséis libros de poesía. Fue uno de los críticos literarios más importantes del Japón. Falleció en 1988.






Dyunzaburo Nishimaki



No volverá el viajero


Esperad viajeros de la vida
Antes de humedecer vuestra lengua
en este frágil manantial
reflexionad, viajeros
Vosotros también solos
en el espíritu del agua que corre entre las rocas
Esta agua pensador no corre para siempre
Se detendrá en algún instante de la eternidad
Los arrendajos cantan ruidosamente
De cuando en cuando entre las aguas
surge la irrealidad de alguien llevando flores en la mano
Es un sueño buscar la vida eterna
Ay, en el arroyo de la vida que se va
arrojar mis pensamientos, y por fin
caer desde siempre
hasta desvanecerme; esto anhela mi alma
esto dice en el río el kappa* irreal
que juega en las afueras de los pueblos al surgir del agua
cuando plantas acuáticas alargan sus brazos
bajo la sombra de nubes errantes











Leves son
la manzana de Cezanne
el vientre de una serpiente
la hora eterna
un plato roto
abandonado en el paraíso perdido













La camelia
no florece todo el año
los botones blancos en lo más alto de las ramas
son brotes de hojas
las hojas son más bellas que las flores
verdeoscuras con su brillo sólido
silbo en una hoja enrollada
hinchando mis mejillas
su son triste
repercute en mi alma montaraz
Tranquilidad de la montaña de invierno











Alguien arrojó
joyas
que dieron contra una lira
para convertirse en canciones antiguas












Amatista
¿Será el fósil del amor?













Que la filosofía de las ropas
sea la filosofía femenina
los atavíos de las mujeres
son tristes












Por el agujero hecho en una berenjena
contemplo la luna llena
antiguo rito solitario











Tristes ciruelas verdes
en un día de verano
Nací en una tierra de ortigas
en sus caminos fantasmales me extravié
junto a un seto florido de ipomeas
pasé por un templo sin campana
caminando con pasos tambaleantes
crucé por un pueblo donde cantaban los alcaudones
en una calle lloviznada descansé
en un pueblecito enhierbado
tomé té con una mujer
sus sentimientos fluían
como el murmullo del agua













Llegando de un viaje, salir a otro viaje
lo de la tierra, retorna a la tierra
Este jarro, al romperse
se vuelve un trozo de eternidad
El viaje se va llevado por el río
Si extiendo la mano para sacarlo del agua
se transformará en espuma
El sol de otoño se filtra
en mi sombrilla de paja, humedecida por el sueño














Como una codorniz mi corazón cantaba
al tocar la raíz de lo eterno
en el campo de rosas silvestres
Un villorio con ruidos de Kinuta**
por el que penetraba una vereda de leñadores
En otra aldea de muros blancos demolidos
paré en un templo del camino
observé el Mandala de un tapiz
vagué por la montaña de agotados árboles
crucé el embarcadero
En la superficie del río, reflejos de plantas acuáticas
Más allá un matorral con hierbas y pequeños frutos
Se fue el hombre de ilusión
no volverá el viajero de la eternidad












Hojas de castaño

Una casa en donde crecen guisantes.
Una mujer de ojos rasgados.
Una noche efímera
como los ojos de los peces.
Se oye la voz de Hera

entre el murmullo de las hojas del castaño.
Amaneció
sin que el ruiseñor dejara de cantar.
La sombra se recostó en el mármol
y se volvió una rosa.




* Kappa: animal imaginario en el folclor japonés.
** Kinuta: instrumento de madera para moler plantas fibrosas.



Selección, traducción, presentación y notas de
Atsuko Tanabe

En la redacción de las traducciones intervinieron
Óscar Zorrilla, Armando Partida,
Héctor Valdés y Sergio Mondragón


http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=166&Itemid=31