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domingo, 4 de diciembre de 2011

5469.- DANIEL MARTÍNEZ


Daniel Martínez (Provincia de Río Negro, Argentina, 1963)
Actualmente vivo en Bahía Blanca donde tengo una librería que atiendo con un par de amigos a la que le hemos puesto Katrú que es una bella costumbre mapuche. Vendemos libros de literatura nuevos y usados así que como podrás imaginar estamos en el paraíso. Cursé algunos años de filosofía y me encanta la poesía. Creo, como Kundera, en la memoria poética, que cada tanto me lleva a escribir. Me han publicado algunos poemas en revistas literarias locales y en algunas revistas literarias de internet y esto me ha permitido conocer nuevos amigos y conectarme con gente que de otra manera hubiera sido imposible. Creo que mis poemas hablan mejor de mí que lo que te podría escribir en estas pobres líneas.







Metafísicas cotidianas

a Diego Rosake

1

La luz del baño
ilumina en la pieza
la cuna de mi hijo menor

lo bueno de los hijos
es que uno deja de ser el nudo de la cuestión

desde la penumbra
la única respuesta posible es la luz

así seré yo
dentro de algún tiempo:
esa parte de la memoria
que los observa desde la oscuridad


Filosofía barata



Los estudios dicen que la hipófisis
produce demasiado tsh en la sangre

diagnóstico
la glándula tiroidea y los neurotransmisores
dejan mucho que desear

hace 20 años que peleo
con este depresivo cansancio vallejano

sé más del dolor gratuito
que cualquier telenovela berreta
de esas que navegan a media tarde

suponiendo que todo cambiara de una vez por todas
con una pastilla más o una pastilla menos
queda la conclusión tanguera
de que el mundo siguió andando
y seguirá así
a pesar de mi entropía personal

en la parte que a mí me toca de la cuestión
queda el sabor de mis limitados recursos naturales
como el mejor gurú
a la hora de elegir que parte del mundo es la que quiero vivir

De: "Circo de los pobres sueños"








LA MUJER DEL POETA

La mujer del poeta
esconde su sombra en algún lugar
de la noche
su poder está en sus ojos cerrados
en su isla de besos apretados

lo que oculta asoma por su piel:
su cuerpo es todos los cuerpos
su voz es todos los pájaros

el poeta lo sabe
y por eso busca ese otro mar
que hay en su sangre
allí hay un origen
una sed
un sacrificio
allí empieza la verdad
su crimen de luz en el misterio

lo demás, rituales conocidos:
gemidos llenos de plenitud y deseo
sábanas desordenadas
las voces tibias regresando al tiempo intacto
ella que se duerme
abrigadísima de sus palabras








KATRÚ

Para siempre se llamarán Katrú el uno al otro
cuando se han hecho el regalo mutuamente las dos personas.

Costumbre mapuche


JARDÍN DE GENTE

La felicidad
son esas cuatro palabras
que Julián
tira al mundo
para que empiecen a volar





Mi vieja va a cumplir setenta
entre tejo
nietos
y las tortas fritas
que tanto le gustan a Nelson

mi viejo descansa
hace una eternidad
bajo la tierra

tenia razón
Heráclito
nunca nos mojamos
dos veces en el mismo río

sobre todo
a esta altura de la vida
en que las cosas
suceden
a la velocidad de un hijo





Yo trabajaba a una cuadra
de tu casa
y andaba haciendo repartos
en una camioneta roja

vos tenías ocho años
(diez menos)
seguramente te habré cruzado
mil veces en la esquina
con tu pelo trenza
y tu mirada azul
juntando recuerdos
a la hora de la merienda

hoy dormimos en la misma cama
y nos amamos
y todo parece
ese final cursi de las películas viejas
mientras nuestro hijo
camina por la misma vereda
juntando otros recuerdos
a la hora de la merienda





Casi todos
los días paso por la esquina
de Moreno
donde Cobián
escribió “la casita de mis viejos”

mi hermano
haciendo de las suyas
vuela en el ruedo
los acordes de pichuco
y sus quejas de bandoneón

apenas dos destellos
de esa luz
que se gestó
en otro tiempo y otro lugar

dos gotas
de la magia de Buenos Aires
sobre esta ciudad
sin arrabal





INTENTO
(a mi viejo)

Un día se fue
y dejó una ausencia
grande como el mundo
larga como un siglo

se fue y lo seguí
pero mi camino
iba por otra vereda

y le dije que lo quería
lo de siempre
lo de nunca
lo que pude
esperando que al menos
en la otra vereda se escuchen
los ausentes





Diez años sin fumar
la nicotina escribe
de nuevo sobre los pulmones
ladran libros desordenados
música de insomnio

pienso que pensarás
bajo la ducha
a minutos nomás
de los juegos del deseo
mientras un hijo duerme
en la otra pieza
y el otro
es parte del agua
de tu vientre





La canción sigue siendo la misma
cantaban los zeppelín
en el trasnoche del Rossini

yo hacia mis primeras armas
en el amor
y aprendía estoicismo práctico
frente al Penna
en la garita de la 514
4 grados bajo cero pm

ella tenía ojos claros
y jurábamos encontrarnos
en el futuro
fecha y hora
un día pasara lo que pasase


hoy probablemente tendrá hijos
o algún divorcio a cuenta
de la cara que se merece

al Rossini ya lo reciclaron

y yo apenas me acuerdo de la fecha de mi cumpleaños





Me encanta volver
a mi pueblo
de tanto en tanto

ir a la chacra a ver a la Brígida
criando hijos de hijos
y haciendo milagros a la hora de la comida
y sentarme con
el tío más sabio del planeta
a enturbiarnos los ojos
de tintos y nostalgias

allí el tiempo
es un manzano
a la orilla de una acequia
y el olor de la tierra
tiene el aroma de la infancia
tiene nombres
que hablan del otro lado de la lluvia
nombres
que vuelven desde el costado feliz de la vida
tibios nombres
que me enseñaron a amar





Las golondrinas de plaza de Mayo
volaban en el viejo Winco
de la casa de Sergio

afuera terminaba
una guerra absurda
y madres giraban
sobre nombres ausentes
su cuota de justicia

tuvimos suerte
los que como yo
veníamos de lugares
donde nunca pasa nada

la historia la escriben
los que ganan
cantaba Nebbia
en la otra historia
nosotros
crecimos con el miedo
en los ojos y las alas
y tuvimos
que aprender
a respirar un poco de fe
para poder vivir

sobre los libros de la buena memoria
llevamos escrito
como el anillo del capitán Beto

un signo
del alma





El club de los corazones solitarios
de la calle Irigoyen 978 2do A
cerró sus puertas
cuando me mudé de barrio
y de mujer

el tren nocturno daba las 11 pm
y volvíamos de la ciudad
a sacudirnos la soledad
en un tinto dudoso

en el aire
jazz del mejor
humo
y compartir
historias de desencuentros

el Martín se fue a vivir con Mariel
Darío estudia contrabajo
en el conservatorio
a Mario lo escucho en la cortina de la radio
y el Hujes eligió el mar
allá en el sur

de esa época
la costumbre de la puerta abierta
y un plato de mas
por si alguien cae con un sueño
a la hora de la ternura
y el abrazo





Ayer nomás
Sanyu cantaba canciones de Silvio
vos robabas boinas
a libros de Neruda
y el Martín y yo moríamos
en un mano a mano de ginebra
en algún viernes de guitarreadas en el club

la ciudad
era una rayuela de Cortázar
que empezaba en el parque de Mayo
y terminaba
en los mates de madre en casa de las Varela

aprendíamos
que la vida es una moneda
de buenos amigos
de tibios momentos
donde cargar las pilas de los sueños
y escondernos de los ojos de la soledad

hoy cumplís años
el nuevo siglo
se llevó la Nelly
nos regaló hijos

lo de siempre
una de sueños y otra de sal

en el mismo estereo gastado
fito que empuja
y dale alegría
alegría a mi corazón





Esa mujer
apareció una tarde
de ojos anclados en la lluvia
se descalzó el abrigo
el otoño, la mirada
camino hacia mí como a la muerte
o la esperanza
dijo cosas
que siempre guardaré
en los muelles de la memoria

vino a enseñarme
la magnitud de un beso
la eternidad
que hay en el salto de arriesgar en el otro

esa mujer
llevaba un puerto
atravesado en la nostalgia
una herida de sal mordiéndole la infancia
y cuando dijo amor
de sus ojos
llovió todo el mar





DEBES CREER EN LA PRIMAVERA

Suena Bill Evans en el piano
como en los viejos tiempos
de la calle Chile

algún poema
roba besos
escribe
duerme sobre las notas de la nostalgia

urge una guitarra
una mujer
se desviste a la sombra de un libro

veinte años no es nada

hoy crecer
es ser feliz de otra manera

tócala de nuevo Bill...





Estarás descansando
detrás de la pequeña iglesia
allá en tu Galicia

recuerdo cuando
me contaste que por esa ventana
se fue mi abuelo
para nunca regresar

tenías ochenta largos
Los ojos llenos de recuerdos
y el mismo oficio que tu hermano ausente:
una vida dedicada a parir la tierra
y esperar la lluvia
los hijos
los sueños
y el plato caliente para abrigar el cansancio

te di un abrazo
con toda la memoria de la sangre
me regalaste
un puñado de monedas para el viaje
y me dijiste
hasta siempre
temblando un cigarrillo

debe ser duro
decir adiós dos veces





CARMELA

Yo aprendo por vos
de plantas y flores
busco donde hacen
el mejor pan casero
y hago un minuto de silencio
en las telenovelas

mientras estás a tres metros de tierra
de todo lo que amabas
un ángel con tu rostro
me visita en los sueños

algún día tendrán
que devolverme
toda tu ternura






Cuatro años, colo &nque sos
una memoria rota
en el otro lado del planeta

Julián crece
y no te conoce
Lucia crece
y no me conoce

el outlook express
es la mentira
más grande del mundo

cuatro años, hermano
es algo más que una ausencia:

es casi una derrota

en la mesa
hay un tinto que tiembla






MÚSICA DE OTOÑO





PUNTO DE PARTIDA

Una vez
nada más
es necesario
que duela el olvido
o se caiga
en las manos
de la derrota

una vez
nada más
para empezar
a comprender
la vida





Decir no es más
que un soplo
un tiempo
robado al silencio
y que el silencio
siempre
se encarga de perdonar
con el olvido






CASTIGO

Quiso salvarse solo
sin esto
sin aquello
sin cada nombre
sin cada alegría
sin cada dolor repartido

pudo salvarse solo

hoy, la ausencia del resto
lo condena





OTOÑO

Llora el otoño
en la hojarasca,
las hojas caídas serán tiempo
en la memoria
de las estaciones

las esquinas
se mueren de amarillo

roba algún perro
el hambre dispersado
y busca
entre la multitud de árboles
el vacío de un amo inexistente

cae la tarde y alguien pasa
con una soledad
cubriéndole el silencio

los pájaros vuelan con su fe de siglo
en la eternidad del aire

de pronto
alguien
es alguien en la vereda
y con su escoba
de ordenar las estaciones
barre el otoño
y este poema





PREGUNTAS AL OTOÑO

Hará la piedra
su lágrima
su propia soledad
su palabra fría
exacta

será su ser
una herida
donde también sangre Dios
la duda y el castigo?





Será
la
nada
la
soledad
de
la
soledad?





Dígale adiós
a la palabra nunca
con una mujer
con un hijo
con nombres
que hablen el idioma de su piel

plántele un árbol
una guitarra
un sueño
asesínela de un susto
de ternura

no tenga miedo,
de eso se trata:
abrir un camino
donde ya no pueda decir
esto es mío

verá de que manera
se le agregan
las sílabas
y nunca
(de a poquito)
se puede convertir
en NUNCA SE SABE





Polvo enamorado
Quevedo

Regresar a la rueda del tiempo
desnudo de la lágrima
y el enigma
con la única certeza de haber sido
sueños en la sangre

y al final nombres olvidados de la sombra

silencio puro

polvo enamorado

nada enamorada





Soy silencio
si es que pensar es callarse
si es que nadie puede oír
la invisible escritura
de la memoria






LOS ÁRBOLES

Los árboles
no saben de fechas
no lloran las ausencias
de sus frutos

aman al sol
la lluvia
el aire
acarician la tierra
con su cabellera de raíces
y tienen por oficio
ser madriguera de los pájaros

confesores del viento
con un puñal de tiempo
derriban la nada

pero callan el secreto de la vida

así es como los árboles
explican su sabiduría





DE LO EFIMERO

Una canción
se ha perdido
en la arena

una canción
no ha dejado rastros

una canción
que hablaba
de la eternidad






A veces
me sucede
que el cansancio
de lo cotidiano
es más grande
que la esperanza

y tus ojos son el cielo
que no tengo

y mi soledad
es un paso
entre la nada
y tu nombre





Amo esos momentos
en que el silencio
se apiada de los nombres
y por no llorar
o por llover ausencias
echa a volar un pájaro
que ya no le caben alas
en la jaula de la nostalgia





FIDELIDADES

La rosa
con sus cotidianos
trabajos
de amar
los mediodías

amarlos
hasta que la muerte
los separe





Hay
hombres
que
se
hacen
corazón
y
se
d
e
r
r
a
m
a
n





LA PRIMAVERA PERSEGUIDA





Vos decís amor al caminar
sonreís y decís amor
tocas amor con los dedos
amenazás
al cielo de amor,
amor,
amor

yo necesito cargar con las palabras
apuntarme
las traidoras
en el medio del pecho

agonizar de tus labios

volarme la tapa de los ojos con tu desnudez

hasta que las silabas
beben de tu piel
y muerden la derrota





EL AUSENTE

Se nubló de esquina
como un pájaro
y como un pájaro
rodó en la tarde
hasta que el cielo
se subió
por sus alas

dijo:
quien no ha visto
los ojos de la lluvia
no merece su tristeza
y se fue
a la soledad
herido
de su propio
desencuentro,
mientras la ciudad
amenazaba
con su puñal de horarios
rostros
números
calles
tocadas por la prisa





LA PRIMAVERA PERSEGUIDA

Caían sobre tus ojos
los últimos fríos
el tiempo era una imagen
de fotos amarillas
regresando rostros del pasado

hablábamos de lo posible
y una ausencia se notaba en tus manos
las miradas nos salvan -decían tus gestos-

así
enajenada de sol
bordeando una tristeza
lloraste como la tarde
una lluvia de adioses
hasta quedarte dormida
entre la luna y la nostalgia





Había una vez
un hombre que quería morir
y se clavó una mujer en el pecho
y dijo mas
mas
mas
entonces se arrojó a los precipicios
y en vez de caer aprendió a volar
y a saludar
en el idioma de los pájaros
y dijo mas
mas
mas
otro día
se cortó las venas
y de su brazo creció un charco
y un río y un mar
y se fue a navegar otros países
hasta que por casualidad
descubrió que el mundo
era redondo
como las mujeres que van a parir
como esos ojos
que le miraban del lado aquel de la nostalgia
redondo como las vueltas que tiene la vida
para mostrarle que a veces morir
es como el amor





CRIMEN

Un día me tiré
bajo sus piernas
como quien se arroja
al tren
a la guerra
o a esas cosas
que no tienen regreso


Sucedió que morí
(lo previsto)
que morí tanto
que ya ni la muerte
pudo distraerme
de todos sus retratos





En este amor momento
de tarde apielada
de soledad silencio

en este soplo luna
de espera entristecida
mis ojos lamentos
te buscan
ausenciando
nuestro hermoso tiempo
de acariciar palabras





GRAFFITI

Soy una piel que espera
en la estación
de la
tarde
que tu ternura
llege a horario





LA ESTATUA VIVIENTE

Ella tiene
el color que muestra la luna
cuando los amantes
le mienten a los astros
el silencio gira
sobre la belleza inmóvil de su cuerpo
sus manos tocan
en el aire música de sueños

ya no importa si el que mira
es un niño
o un ángel
nada es igual: el misterio
dibuja símbolos sobre su rostro,
el tiempo olvida su oficio,
solo el milagro
la luz de la ternura
la eternidad dormida sobre el gesto
ya el corazón es flor o pájaro:
el ojo
una foto perdida para siempre
en la memoria del asombro





LA MUJER DEL POETA

La mujer del poeta
esconde su sombra en algún lugar
de la noche
su poder está en sus ojos cerrados
en su isla de besos apretados

lo que oculta asoma por su piel:
su cuerpo es todos los cuerpos
su voz es todos los pájaros

el poeta lo sabe
y por eso busca ese otro mar
que hay en su sangre
allí hay un origen
una sed
un sacrificio
allí empieza la verdad
su crimen de luz en el misterio

lo demás, rituales conocidos:
gemidos llenos de plenitud y deseo
sábanas desordenadas
las voces tibias regresando al tiempo intacto
ella que se duerme
abrigadísima de sus palabras






CONSUELO


Todo el amor que me diste
lo traigo puesto
entre gesto y gesto
entre deseo y deseo
en la canción que canto

el amor que me diste
lo tengo guardado
entre recuerdo y recuerdo
lo desvisto
lo acaricio
y lo pinto
con tinta de nostalgia

después cuando está presentable
nos sentamos
en la vereda
a esperar que regreses





El café enfriándose
el vidrio
y del otro lado
la lluvia

del otro lado
vos
jugando
a ver quien moja mas





EL EXTRAÑO

Solíamos reunirnos
a veces en la plaza
solo palabras simples
nada en común
ni nombres ni sueños
ni viejas heridas de lo mismo

yo amaba su compañía
su manera de mirar los árboles y el cielo
y sobre todo
como sus manos
buscaban el aire
en los silencios de la tarde

un día lo vi irse
definitivamente:
le discutí a muerte
su presunta sabiduría acerca de los pájaros

se me nublaron los ojos
y vi entonces
como sus manos tomaban forma distinta
mientras se alejaba
en el más hermoso vuelo
que yo jamás
hubiese imaginado





Atrevidísimo sol
que acariciás la que amo
la lastimás de luz
la encendés
como a un rostro el asombro
como a dos pechos el amor
como a las tardes las heridas del ocaso

apalomado sol
pájaro terrible
yo también la amo:
mientras dormís
le abro el alma a tajos de la noche
la crucifico en la vía Láctea
la eternizo en el deseo





Algo habrá que aprender
de las palomas:
la libertad del vuelo
la manera simple de amarse con miradas
esa facilidad para el aire
en medio de nuestra condición terrestre

habrá que encontrar
un idioma de nubes
para decirles lo necesario de su símbolo

para que traigan
más seguido
un sueño de paz bajo las alas