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martes, 8 de noviembre de 2011

5318.- STELIOS YERANIS


Stelios Yeranis (Atenas, Grecia, 1920-1993) es el seudónimo de Stelios Panayotópoulos. Es originarios de Nueva Éfeso, en Asia Menor. Trabajó como auxiliar de contador, periodista y agente de aduanas. Publicó poemas por primera vez en 1938, en las revistas Juventud y Argo de El Pireo. En la revista Odysseas publicó su primer poema en verso libre (1944). Es autor de once libros de poesía y del libro La poesía de Nikiforos Bretakos (1952). Fue editor y director de la revista Musa Neohelénica. Con su seudónimo estuvo al cuidado de la revista Ruta , fue jefe de redacción del periódico Guardián de la Democracia (El Pireo), y Filología, y miembro de la mesa de redacción del diario El Periódico de los Poetas, entre otras actividades editoriales. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, alemán, rumano y polaco. En 1975 recibió el Segundo Premio de Poesía y fue miembro de la Sociedad Nacional de Escritores Griegos y presidente de Sociedad de Artes y Letras de El Pireo. El poema que presentamos está tomado de La poesía griega. Antología y gramatología, de Aléxandros Argyríou, t. v. Ediciones Sokolis.







Un condenado a cadena perpetua medita

Ya se ha vuelto palabra hueca nuestra fuga–
la planeamos
la discutimos
pero
no la decidimos. Y es que
el objetivo es que te fugues a tiempo
antes de que construyas toda tu condena
en la cárcel. Que te levantes una noche
como una libertad hambrienta
y te lances al cuello del carcelero.

Que des una patada a todas las humillaciones
y niegues tu sucia y cotidiana ración
y escalando tu único tragaluz
tires tu corazón a la calle.
Y cuando pase bailando
frente a los suspicaces ojos de los policías



lo sigas entusiasmado–
pues, por fin, lograste
volver a ser un fugado
peligroso para el orden público.



Versión de Francisco Torres Córdova